Ultraderecha y neoliberalismo se disputan la presidencia francesa
Ella dice que encarna “la voz del pueblo que no aguanta más”. Él dice que es el “espíritu de conquista”. La ultraderechista Marine Le Pen y el neoliberal Emmanuel Macron prometen un destino opuesto para Francia y Europa. Ambos proclaman la renovación de un paisaje político desgastado, en un país que atraviesa una profunda crisis de identidad, con desempleo masivo y amenazado por el terrorismo. Los dos reivindican ser “patriotas”.
París, 6 (afp-na) - Macron, desconocido por los franceses hasta hace apenas tres años, creó el movimiento “En Marcha!” para ir a su primera campaña electoral. Le Pen, que heredó el Frente Nacional fundado por su padre, intentó dar un toque personal al movimiento “Azul Marine” en su aspiración de conquista del poder. Se llama a sí misma “la candidata de los patriotas” contra los defensores de la globalización. Su rival se define como el “candidato de los patriotas contra los nacionalistas”.


En campaña, sus simpatizantes agitan con el mismo entusiasmo la bandera tricolor francesa y ambos entonan con fervor La Marsellesa, en el caso de Macron con la mano en el corazón. Ambos citan a menudo al general De Gaulle, héroe de la resistencia, a la hora de demostrar su apego a la libertad. Los dos exaltan el destino nacional, la historia de Francia, sus horas de gloria. Y cada uno visitó una catedral en el último día de la campaña. Ambos además pusieron fin en la primera vuelta, el 23 de abril, a la polarización tradicional de los dos que dominaron la política francesa desde la posguerra, el centrista Partido Socialista y el conservador Republicano.
Tanto Macron como Le Pen pretenden ser “antisistema” y se reprochan mutuamente la condición de “herederos”. “No es renovación, sino reciclaje”, dice Le Pen, acusando a Macron de ser candidato encubierto del continuismo socialdemócrata, porque fue ministro de Economía de Hollande. “Ella es la heredera del sistema político, heredó el partido de su padre y sus ideas”, replica él. Muchos rechazaron a ambos por igual en manifestaciones de protesta antes del ballotage, denunciando dos proyectos destructores para el país: “la peste o el cólera”, decían.
En el debate del 3 de mayo, un enfrentamiento verbal sin precedentes, ella lo acusó de “complacencia con el fundamentalismo islámico”, presentándolo como candidato “de la globalización salvaje” y como “niño mimado del sistema y las élites”. Él fustigó la “crasa ignorancia” de Le Pen, la describió como “sacerdotisa del miedo” y la acusó de encarnar la “anti-Francia”. Frente al “espíritu de derrota” que según él encarna ella, Macron esgrime un “espíritu de conquista”, a favor de “una Francia fuerte en una Europa protectora”.
Los hackers asaltaron a Macron
París, 6 (afp-na) - Sabían desde hace meses que eran objetivo de piratas informáticos y pensaban que habían tomado todas las precauciones. Pero los expertos de Macron no pudieron evitar un ataque masivo el viernes por la noche. Una hora antes del cierre oficial de campaña, miles de documentos internos del movimiento ¡En Marcha! (correos, hojas contables, presupuestos, facturas) comenzaron a aparecer en redes sociales y se difundieron a la velocidad de la luz.
Mounir Mahjoubi, responsable del área digital de la campaña de Macron, había construido una fortaleza digital para evitar este tipo de “operación de pirateo masivo y coordinado”, según dijo luego. Puso en pie un sistema con servidores altamente protegidos, redes celulares encriptadas, sistemas con triple autentificación para correos, y claves complicadas que cambiaban regularmente. Pero los hackers se tomaron su tiempo y encontraron una puerta de entrada.

Reacción rápida
“La falla siempre es humana”, explicaba un jefe del servicio informático de Macron, bajo anonimato. Ante procedimientos de seguridad largos y fastidiosos, muchas personas se ven tentadas a saltearlos, usando en su lugar correos personales, a veces mal protegidos. El 25 de abril la empresa japonesa Trend Micro atribuyó al grupo ruso Pawn Storm un intento de mensaje electrónico fraudulento (“phishing”) en gran escala contra la campaña de Macron.
El mismo grupo ruso es señalado como el que podría haber atacado al Partido Demócrata de EEUU. Estos ataques no exigen medios sofisticados. Los piratas aprovechan de fallas de seguridad, o crean sitios “espejo”, como “en-nnarcha.com”, esperando que alguien confunda “nn” con “m” y caiga, revelando códigos de acceso. El “phishing” consiste en envío masivo de mensajes falsos que contienen piezas adjuntas infectadas. El pirata espera que un internauta distraído lo abra, creando una brecha en el sistema.
Hollande: “Habrá consecuencias”
El presidente François Hollande dijo que “Sabíamos que existiría este peligro en la campaña electoral porque ya había pasado en otros lugares”. Y advirtió que “Esto no quedará sin respuesta”. También la comisión nacional para el control de la campaña electoral habló del ataque señalando que “cualquiera que difunda los documentos pirateados se expone a sanciones penales”.










