El camino del diálogo y el encuentro
Los obispos argentinos pusieron en marcha una propuesta de reconciliación por la tragedia vivida en el país durante la última dictadura cívico militar y comenzaron a escuchar testimonios de familiares de personas que sufrieron las consecuencias de este oscuro período de la historia argentina marcado por la violencia.
La iniciativa comenzó a tomar forma en la asamblea plenaria que la Conferencia Episcopal Argentina, presidida por el arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo, celebrada en la localidad bonaerense de Pilar y, según se indicó, en un primer momento el proceso se limitará a la escucha de algunos testimonios y no al intercambio de puntos de vista entre los participantes. Por esa razón los obispos resolvieron invitar a un número reducido de personas que tendrán un tiempo más amplio para narrar las experiencias vividas en uno de los períodos más dolorosos de la historia reciente argentina. Los prelados aclararon que se trata de un proceso pensado en términos de largo plazo, es decir que continuará durante las asambleas que la Conferencia Episcopal celebrará los próximos años.
La propuesta de los obispos, sin embargo, fue cuestionada por referentes de organismos de derechos humanos, entre ellos los de la organización Abuelas de Plaza de Mayo que continúa con su labor de buscar a los niños apropiados en forma ilegal durante la dictadura, que plantearon la necesidad de no olvidar las atrocidades y los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura, remarcando la vigencia del lema “memoria, verdad y justicia”, principios que, de alguna manera, también fueron rescatadas por el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Arancedo, quien en el inicio a las deliberaciones de los obispos citó las palabras del papa Francisco, cuando señaló que “es hora de saber diseñar una cultura que privilegie el diálogo como forma de encuentro, la búsqueda de consensos y acuerdos, pero sin separarlos de la preocupación por una sociedad justa, memoriosa y sin exclusiones”.
En la agenda de este encuentro de los obispos, que se extenderá hasta este sábado, está previsto también la aprobación de un protocolo para que víctimas y familiares directos de desaparecidos durante la última dictadura puedan recurrir a los archivos que posee la Iglesia sobre esa etapa. En ese sentido, cabe recordar que en octubre del año pasado, por una decisión del papa Francisco, el Vaticano y la Conferencia Episcopal anunciaron la finalización de la digitalización de sus archivos con datos recopilados durante los años de la dictadura y que consiste en unas 3 mil cartas y documentos que se conservan en el Episcopado, en la Nunciatura Apostólica y en la Santa Sede, sobre pedidos que llegaron a la Iglesia para conocer el paradero de detenidos y desaparecidos y reclamar gestiones ante las autoridades militares de entonces. La propuesta de la Iglesia y las críticas a la misma se producen en momentos en que se hizo público el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que declaró aplicable el cómputo del dos por uno a condenados por delitos de lesa humanidad, y que generó una fuerte polémica en distintos sectores de la sociedad. En este contexto, los obispos argentinos proponen marchar por “un camino de diálogo” para avanzar en la construcción de una “cultura del encuentro y la amistad social”. El desafío es enorme y revela la actitud conciliadora de la Iglesia. Es de esperar que esta iniciativa de los obispos ayude a cicatrizar las heridas abiertas durante uno de los períodos más trágicos de la Argentina.










