El circo: esa magia inagotable que sigue movilizando a niños y adultos
Con más de 3.000 años de existencia las artes circenses gozan de buena salud en el mundo entero. Con distintos formatos, con carpa o sin carpa, niños de todas las edades se emocionan cada vez que un locutor anuncia el comienzo de la función.
La ciudad de Resistencia no es ajena a este fenómeno, y más aún a partir de la implementación del programa Chaque el Circo, que impulsa la Presidencia del Concejo municipal.
La propuesta convocó en varios puntos de la ciudad a los mejores malabaristas, payasos y cirqueros de nivel nacional e internacional, quienes protagonizaron un programa gratuito para niños y sus familias.

En la segunda edición más de 20 artistas recrearon la magia del circo en la plazoleta del barrio Provincias Unidas, primer punto de encuentro. Luego, el espectáculo se trasladó al Parque de la Democracia y el circuito finalizó en la Escuela Nº 108 del barrio Mujeres Argentinas.
Una próxima presentación está prevista para junio con cuatro o cinco fechas.
Contribuir al reencuentro familiar
El presidente del Concejo Gustavo Martínez destacó la importancia de desarrollar un programa recreativo para niños de forma gratuita.

“Es una propuesta de circo real, como el que disfrutábamos cuando éramos chicos, y un espacio que también se propone recrear vínculos, fortalecer la comunidad y el reencuentro de la familia”, resume.
Contento con el resultado, recuerda que desde el inicio se buscó poner en marcha una actividad que conjugue a varios artistas y a la vez genere un espacio de encuentro en un espacio público. “Más que nunca necesitamos fortalecer los vínculos, recuperar los valores de la familia y trabajar en recuperar y empoderarnos del espacio público y con el acceso a un circo tradicional”, destacó.
Pochosky, el referente

Desde el principio la iniciativa del Concejo se asoció a CircoNEA y un grupo de artistas que durante hace una semana coparon la ciudad.
El payaso Pochosky se mostró muy feliz por el éxito de Chaque el Circo: “Es muy importante porque le damos la posibilidad a quienes, por distintos motivos, no pueden asistir a un espectáculo de estas características”, resaltó.
Al destacar las presentaciones de los protagonistas en los barrios, agregó una mirada personal: “Hace 19 años soy payaso y siempre soñé con un show como éste”. E

En la última edición participaron artistas provenientes de varias provincias y de países vecinos como Chile y Uruguay. “Cada show es totalmente diferente. Estamos muy felices de poder hacer esto, nuestra idea principal, más allá de hacer un gran acto central, Cada función es una muestra de la diversidad de expresiones que dan vida a las artes escénicas. que el circo vaya a lugares donde la gente no tiene la posibilidad de ver el espectáculo”.
Los artistas
La segunda edición de Chaque el Circo contó con la participación de artistas nacionales e internacionales.

Ela -Gabriela Rojo- llegó desde la ciudad de Córdoba para traer al público chaqueño su varieté de malabares y diábolo. Celebra que los niños de la ciudad vean el show de manera gratuita y al aire libre. Además destaca que el Estado garantice el acceso a la cultura: “Es importante no perder la risa y acordarnos que, aunque crezcamos y seamos grandes, es bueno que la ilusión esté”, expresó.
Picky Potus -Guillermo García Picasso- es oriundo de Buenos Aires y reside en Uruguay. Su número “el sombrero desequilibrado” -de malabares y humor- generó más de una carcajada en los presentes. “Trabajamos hace años en un oficio que elegimos hacerlo para todo público y llevar el arte a todos los lugares donde se pueda, para que la gente conozca otras cosas para vivir y hacer”, sostuvo.
Espejo -Jonathan Reinoso- también es de Buenos Aires, cumple el rol de malabarista en el circo itinerante. Su presentación consistió en un número tradicional con clavas y pelotas. Para él la iniciativa de llevar el circo a los barrios es una propuesta muy buena, sobre todo en lugares donde las personas no siempre tienen la oportunidad de ver un espectáculo de este tipo y de manera gratuita. “Nosotros dejamos todo para que salga perfecto. El contacto de los chicos es increíble, desde sacarnos fotos, hablar y preguntar cómo comenzamos la carrera; hacemos un intercambio cultural”, indicó.
Aroma Aromita -Uriel Denis Latrónico- ofreció humor, destrezas aéreas, malabares y acrobacias. El payaso destacó que a diferencia de otras ciudades, en el interior la respuesta de la gente es muy cálida y al final pide tomarse fotos con los artistas y demuestra muchísimo afecto.
Wilbur Buja -Pablo Robles- es de Formosa, está a cargo de La Escuelita de Circo de la capital y presentó un espectáculo de acrobacia aérea y malabares. Hace mucho tiempo tiene una amistad con Pochosky y además de celebrar la iniciativa, como la mayoría de sus compañeros de escenario resalta la oportunidad de que toda la población vea un espectáculo de gran nivel. “Está muy bueno que haya gente que apoye esto, que se encargue de traer a los artistas y que la gente pueda verlo”, señaló.
Le Ivan -Iván Slachevsky- es un clown bonaerense, llegó al Chaco con un número conocido como la técnica del hombre globo. Iván se introduce por completo en un globo. Con una estética netamente circense, Le Ivan condimenta su rutina con humor gestual. “Estoy muy contento. Me parece muy interesante llevar el circo a los barrios porque los niños tienen posibilidades de verlo y los grandes también, iluminando un poco su niño interno. Es una muy buena posibilidad para pasar una tarde espectacular”, expresó.
Mosquita -Alejandro Balcaza- el payaso nacido en el circo y que reside en Presidencia Roque Sáenz Peña presentó su espectáculo de baile junto a su muñeca Casimira, que lo acompaña hace 32 años. “Nací circunstancialmente cuando mis padres andaban con el circo. Hace muchos años que dejé la carpa pero nunca dejé de ser cirquero. Para mí esto sería como el cirquito chico que teníamos nosotros antes, que iba por todos los pueblos, en este caso por los barrios de Resistencia”, recordó. Al celebrar que todavía hay quienes piensan en los artistas, también valora que el circo permita ir, a pesar de la situación económica. “Esto es ideal y sirve porque une a la gente”, valoró.










