Las lluvias afectan más de un millón de hectáreas sembradas con soja, maíz y sorgo
Las precipitaciones que se registraron durante las últimas semanas sobre gran parte de la provincia de Buenos Aires, norte de La Pampa, sur de Santa Fe y sur de Córdoba generaron nuevos excesos hídricos sobre lotes implantados con soja, maíz y sorgo, provocando pérdidas de área y afectando el normal desarrollo de los cultivos.
En paralelo, las labores de cosecha se detuvieron producto de los importantes anegamientos en caminos y accesos, donde la evolución del clima durante las próximas semanas será crítica para retomar la recolección de lotes aptos y determinar la magnitud de las pérdidas.
Bajo este panorama, se estima que más de 1 millón de hectáreas de soja, 165 mil hectáreas de maíz y 15 mil hectáreas de sorgo, se encuentran afectadas por la situación climática actual, elevando el área total a más de 1,2 millones de hectáreas comprometidas. Por otra parte, si bien las pérdidas finales de área dependerán de la mejora en las condiciones climáticas y del nivel de anegamiento de cada lote, hasta el momento el área no cosechable de soja asciende a 800.000 hectáreas a nivel nacional, adicionales al área afectada. Las mismas contemplan pérdidas por eventos de granizo en diferentes sectores del país, sequía en el sudeste de Buenos Aires durante el verano y excesos hídricos acumulados previamente a las últimas precipitaciones, las cuales promediaron entre los 100 mm y 200 mm en los sectores más afectados.

La mayor proporción de estas últimas pérdidas se concentraron sobre el centro, norte y oeste de Buenos Aires, y noreste de La Pampa, regiones que ya se encontraban comprometidas al registrar abundantes precipitaciones durante el mes de marzo y presentar napas próximas a superficie, generando mayores anegamientos. Puntualmente, el oeste de Buenos Aires y sectores de La Pampa, registraron excesos hídricos desde principios del verano pasado, los cuales limitaron la implantación de soja en relieves bajos.
De todas maneras, los rendimientos recolectados sobre los sectores que no se encuentran afectados por la situación climática actual continúan ubicándose por encima de las expectativas al inicio de la campaña, compensando hasta el momento las pérdidas de área en ambientes con excesos hídricos. Es por esta razón que, a pesar de encontrarse parte del área agrícola anegada, se mantiene la proyección de producción de 56.500.000 de toneladas de soja y 37.000.000 de toneladas de maíz. En función de la tasa de recuperación de la superficie afectada, no se descarta la posibilidad de registrar modificaciones sobre ambas proyecciones.
Asimismo, las últimas precipitaciones también permitieron recomponer humedad en lotes de maíz tardío o de segunda ocupación, que se encontraban transitando etapas finales de desarrollo del cultivo, elevando sus expectativas de rendimiento a cosecha.
Sobre este nuevo escenario, la recolección de soja registró un avance intersemanal de sólo 1,9 puntos porcentuales, debido a las malas condiciones climáticas que impidieron el avance de las cosechadoras. En consecuencia, la cosecha de soja mantiene un retraso de 6,2 puntos porcentuales en comparación al ciclo previo y de -9,9 puntos respecto al promedio de las últimas cinco campañas. El rendimiento promedio se ubicó en 36,2 qq/Ha, acumulando un volumen parcial superior a las 5,1 MTn. Situación similar ocurrió con la cosecha de maíz con destino grano comercial, donde el progreso de trilla alcanzó el 18,2% de las 4,9 MHas implantadas en la presente campaña. Los rendimientos semanales registraron una mejora en su potencial productivo, principalmente en el norte de Buenos Aires, sur de Santa Fe y norte de Córdoba.
Por último, la campaña de girasol 2016/17 va llegando a su fin, luego de recolectarse el 95,8% del área apta, con un rinde medio de 20,2 qq/Ha. En el norte de La Pampa, oeste y centro de Buenos Aires, la cosecha finalizó durante la última semana, restando sólo algunos lotes puntuales que se encuentran comprometidos por las precipitaciones acumuladas.










