Multitudinaria misa en la parroquia Del Carmen oficiada por monseñor Dus
Esta tarde se realizó la ceremonia de consagración de óleos, conocida como misa crismal, en la parroquia Nuestra Señora del Carmen de nuestra ciudad.
El lugar de reunión, el gimnasio del cine teatro Obrero, estaba colmado por más de un millar, en tribunas, plateas, sillas y hasta silletas traídas de la casa, animados desde el principio por el ensamble musical y sus cantantes.
Delegaciones de parroquias de toda la provincia traían sus óleos para la consagración, y la locutora anticipaba que la presencia de Dus junto a sus presbíteros representaba “la unión del obispo con los sacerdotes, en total lealtad a Dios, a la Iglesia y a los hombres, la unidad diocesana del pueblo de Dios” La ceremonia comenzó justamente con el ingreso de un centenar de consagrados que precedieron a monseñor, ataviado con su mitra y portando su báculo.

La primera lectura de la noche fue la de Isaías 61.1, la que dice que “me ha ungido el Señor para traer buenas nuevas a los afligidos; me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros”, en nueva referencia al deber de los consagrados. Luego, el Apocalipsis recordó a “aquel que es, que era y que viene”, por quien “se golpearán el pecho todas las razas de la tierra”, puesto que es “el alfa y la omega”, el principio y el fin de todas las cosas.
Finalmente, la lectura principal previa a la homilía fue la del evangelio de Lucas, que relata la llegada de Jesús a Nazareth, “donde entró en la sinagoga y se levantó a leer”, precisamente el fragmento de Isaías acerca de los ungidos y su misión escuchado en la primera lectura. De donde Jesús concluyó que “Hoy mismo se ha cumplido la Escritura que ustedes acaban de oír”.
El texto llevó a monseñor Dus a reflexionar sobre el “pueblo sacerdotal”, que tiene “conciencia de ser elegidos, amados, consagrados por Dios”, ya que “la consagración es una forma de expresar el amor al padre”. Enfatizó que el de los consagrados es “un estilo de vida y de relación”, para “dirigirnos no a destinatarios, sino a interlocutores”, en cumplimiento de “un destino de sacrificio y entrega que no es ilusorio ni aventurero, sino para realizarnos como personas y dignificarnos en la construcción” de la sociedad. Reafirmó el concepto con las palabras del papa Francisco: “Ser pacientes y compasivos con los demás, para encontrar las maneras de despertar su confianza, su apertura y su disposición para crecer juntos”.
Jueves Santo
Mañana el mundo cristiano conmemora la institución de la Eucaristía compartida por Cristo en la Última Cena. El sacramento es el centro de la fe y de la vida cristiana, que también celebra la institución del sacerdocio cristiano que Cristo dejó establecido en la Última Cena.
En la ocasión Jesús promulgó también el mandamiento de la caridad fraterna, cuando al concluir la cena lavó los pies de sus discípulos y les mandó que hicieran lo mismo. Hoy se realiza la “misa de la Cena del Señor” en todos los templos católicos del mundo, en la que el sacerdote, repitiendo el gesto de Jesús, lava los pies a 12 personas de la comunidad.










