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La industria metalúrgica acusa el golpe del cambio

La Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina alertó sobre la difícil situación que atraviesa el sector como consecuencia de la apertura de las importaciones y la aplicación de políticas económicas que generaron una fuerte contracción del mercado interno.

Según la entidad metalúrgica, el nuevo rumbo que tomó la economía nacional con medidas de apertura sin ningún tipo de protección para las inversiones locales se tradujo en una fuerte caída del empleo industrial, a tal punto que ya en el primer bimestre de año pasado la mitad de las empresas del sector ya había achicado su plantilla de personal. Ante este difícil escenario, el presidente de la asociación que agrupa a empresas metalúrgicas de todo el país, Gerardo Venutolo, observó que con las nuevas reglas de juego que impulsa el macrismo algunos empresarios decidieron no invertir en la producción local y en lugar de eso, apostar a las finanzas. Es que la actual política monetaria, caracterizada por las altas tasas de referencia que impuso el Banco Central de la República Argentina, no incentiva la inversión productiva y si, en cambio, la especulación financiera.

La opinión que tienen muchos de los empresarios que integran la Asociación de Industriales Metalúrgicos es que el sector no está en la agenda del Ejecutivo nacional, y en ese sentido apuntan que la fuerte suba de tarifas, la mayor apertura comercial y la caída del consumo como producto de los bolsillos deprimidos de los argentinos puso contra las cuerdas a la mayoría de las empresas industriales del país.

Los números hablan por sí solos: la producción metalúrgica se contrajo un 5 por ciento interanual en el primer bimestre, a partir de una caída de 3,1 por ciento en enero y de 6,9 por ciento en febrero en relación con el mismo período del año pasado. Por otra parte, las importaciones del sector sujetas a las licencias no automáticas crecieron un 9,2 por ciento y un 1 por ciento en las cantidades, según datos de la asociación que agrupa a las empresas del sector. Se calcula que en todo el país existen más de 20.000 establecimientos metalúrgicos, la mayoría de ellos son pequeñas y medianas empresas que dan trabajo, en forma directa, a más de 250.000 personas que se dedican a fabricar productos como heladeras, cocinas, estufas, artefactos de iluminación, equipos de refrigeración y electrónicos, es decir aquellos bienes durables que sufrieron primero el golpe de la caída del poder adquisitivo de los salarios y luego la suspensión de medidas que impulsaban el consumo y la producción como el programa Ahora 12, que fue relanzado finalmente por la Secretaría de Comercio de la Nación ante el rotundo fracaso de Precios Transparentes, que provocó un derrumbe de las ventas por el encarecimiento de las cuotas.

Según la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina, el año pasado la caída del sector fue del 8,5 por ciento y la utilización de la capacidad instalada se redujo 9,8 por ciento hasta el 59,6 por ciento; mientras que en el primer bimestre de este año la merma fue, como se dijo, del 5 por ciento y el nivel de utilización de la capacidad instalada se ubicó en el 52,6 por ciento en promedio. Las políticas que desalientan la inversión productiva y promueven la especulación financiera, sumadas al endeudamiento externo, ya fueron probadas en el país con otros modelos económicos que mostraron su fracaso en el largo plazo. Es de esperar que esa historia no se repita y que se rectifique el rumbo de la economía nacional para evitar un impacto aún más negativo sobre el empleo y el tejido social.

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