La lucha contra la desnutrición
En una reciente visita al país, el médico cirujano chileno Fernando Mönckeberg, experto en la lucha contra la desnutrición infantil, remarcó la importancia fundamental que tienen las intervenciones asistenciales que se realizan en los primeros años de vida de los niños, que es la etapa en la que se debe garantizar un adecuado estado nutricional y afectivo de los más pequeños, para poder combatir con éxito el flagelo de la malnutrición. La opinión de Mönckeberg en esta compleja problemática no es una más: tiene el aval de un extenso y arduo trabajo que hizo posible que los niveles de desnutrición se redujeran a una mínima expresión en Chile.
Desde ese lugar, afirma que en Argentina también se pueden bajar los indicadores relacionados con la desnutrición infantil, y observa que la clave pasa por contar con una serie de medidas a largo plazo, impulsadas por el Estado, para lograr que el medio ambiente no sea agresivo en los primeros años de la infancia. Es que está sobradamente demostrado que la niñez que es una etapa crucial para el desarrollo del potencial genético de los chicos y por eso se hace hincapié en prestar una especial atención a ese período en la vida de los seres humanos.
Mönckeberg es, además, fundador del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos y de la Corporación para la Nutrición Infantil (Conin) de Chile. Esta última institución también posee filiales en distintos puntos de Argentina, y en el Chaco cuenta con una sede en la ciudad de Barranqueras dedicada a la prevención y recuperación de niños con alto riesgo social o nutricional y donde, además, se ofrece asistencia familias de los pequeños. En ese sentido, cabe recordar que hace pocos días la provincia entregó a Conin la titularidad de un predio próximo al Barrio “El Timbó” destinado a la creación de un nuevo centro de nutrición.
Según los especialistas de Conin, en Argentina la prevalencia más alta de desnutrición es la que se manifiesta por déficit de talla o retraso del crecimiento, como consecuencia de una desnutrición crónica. Advierten que, en forma paralela, se observa también una tendencia al aumento de casos de sobrepeso u obesidad infantil; y señalan que los déficits o excesos en el estado nutricional infantil están asociados a múltiples factores del ambiente en el que el niño vive, y que ya están presentes desde el momento de su concepción. Por eso es importante trabajar en la prevención e intervenir, como se dijo, en los primeros años de vida de los niños tanto a nivel nutricional; como a nivel familiar. Los especialistas hacen notar que las intervenciones tardías que se realizan después de este período no son efectivas y el niño puede sufrir secuelas permanentes que dificultarán el proceso de adaptación a su entorno y, sobre todo, en todo aquello relacionado al aprendizaje.
Por esto, es necesario que las medidas que se adopten para luchar contra la desnutrición infantil comiencen durante la etapa de la gestación, con una asistencia adecuada a la madre y al grupo familiar, que es un factor clave en todo lo que se haga para apuntalar el desarrollo afectivo y nutricional del niño. Merece destacarse la labor que lleva adelante la Fundación Conin, tanto en nuestra provincia como en el resto del país, donde aplica con éxito una metodología que plantea la necesidad de abordar en forma integral la problemática social que da origen a situaciones de pobreza y su consecuencia directa, la desnutrición.










