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El paro se hizo sentir con fuerza en el transporte y el sector estatal

El primer paro general convocado por la CGT y acompañado por las demás centrales obreras y un gran número de sindicatos de distintos sectores repercutió fuertemente en áreas clave de la actividad provincial, como en el transporte, bancos, escuelas y dependencias de los distintos poderes del Estado, en una jornada que transcurrió sin mayores incidentes incluso en los puntos más calientes como el bloqueo parcial del tránsito que la Multisectorial concretó en inmediaciones de puente General Belgrano.

El acatamiento a la huelga dejó conformes a los dirigentes sindicales, a pesar de la fuerte campaña lanzada por el Gobierno Nacional a través de medios de comunicación y redes sociales que desalentaban la participación de los trabajadores con la consigna explícita #YoNoParo.

La medida de fuerza fue la consecuencia de la virtual interrupción de diálogo de la cúpula sindical con la administración que conduce Mauricio Macri, y la fuerte presión de las bases por hacer sentir el descontento con un paro en todo el país tras la contundente manifestación que protagonizó el movimiento obrero organizado durante marzo.

En resumidas cuentas, las causas de la jornada de lucha fueron “el retroceso y la caída de la economía, la pérdida de poder adquisitivo de salario, la apertura indiscriminada de la importación que afecta a la industria nacional, el aumento de desempleo, el incremento de la precarización laboral, el incumplimiento las paritarias nacionales y el pago indebido del impuesto a las ganancias”.

Retenes y piquetes

La huelga tuvo su expresión callejera en las acciones definidas por el sindicato de camioneros y la Multisectorial provincial que nuclea a sindicatos privados y estatales.

El punto más caliente de la manifestación callejera del paro fue el corte parcial que la Multisectorial y movimientos sociales realizaron cerca del puente Belgrano

La entidad que conduce a nivel nacional Pablo Moyano realizó retenes en los accesos a la ciudad sin cortar la circulación de los vehículos que no sean camiones de gran porte o los de menor envergadura.

Según las fuentes consultadas por NORTE, las acciones comenzaron cerca de las seis de la mañana y se extendieron hasta bien entrada la tarde. Los camiones se detuvieron sobre la autovía de la Ruta 16 a unos 300 metros de la rotonda del cruce con la Ruta 11, tanto en el tramo que va a Puerto Tirol como en el que conduce a Corrientes.

Dispositivos similares se dispusieron en la Ruta 11, cerca de la planta de Amarilla Gas, en el acceso sur de la ciudad, y frente al autódromo Yaco Guarnieri, en el acceso norte de Resistencia.

Los trabajadores consultados por este matutino dieron cuenta de dificultades crecientes en las condiciones de trabajo del sector y pérdida de puestos de trabajo. A la vez, recordaron que hace tiempo se lucha por la eliminación del impuesto a las ganancias que muchas veces se prometió pero aún no se cumple.

El transporte público paralizado, una de las claves de la jornada.

En tanto, el punto más efervescente de la jornada estuvo a la altura del control caminero del puente General Belgrano, donde cientos de manifestantes de las distintas expresiones políticas y sociales que componen la Multisectorial, entre ellos ATE Chaco, Federación Sitech, la CCC y el Frente Popular Darío Santillán, llevaron adelante un bloqueo del tránsito, parcial, desde las 9 de la mañana hasta cerca del mediodía.

La modalidad adoptada fue la interrupción de tránsito vehicular sobre la ruta 16, en períodos de 30 minutos que continuaban con otros 15 de libre circulación. La merma en la actividad en general ayudó a que las colas de automóviles no tengan la dimensión que hubiesen adquirido un día normal, aunque también colaboró la decisión de habilitar el paso de los vehículos entre Corrientes y Chaco a través del camino de Antequerea, vía barrio San Pedro Pescador.

Este matutino presenció algunos momentos de mediana intensidad entre quienes decidieron sortear el piquete caminando, que repitieron argumentos fuertemente publicitados en los últimos días como la “falta de unión y respeto mutuo de los derechos”, y la poca “representatividad” con que cuenta la dirigencia sindical que convocó al paro.

Consultado por NORTE, el secretario General de ATE Chaco, Mario Bustamante, explicó que la medida “era necesaria teniendo en cuenta que, a diferencia de lo decidido por la CGT, creemos que hay que hacer visible el descontento social”. “Como estatales, venimos pidiendo que se rompa el techo en las negociaciones laborales, pedimos por el pase a planta de los compañeros precarizados y sostenemos nuestra bandera de lucha que es la lucha por la reincorporación de los miles de despedidos”, profundizó.

En esa dirección, Eduardo Mijno, secretario general de Federación Sitech, subrayó el “alto acatamiento” al paro en el sector docente y reiteró el absoluto “rechazo al 4% de mejora ofrecido por el Ministerio de Educación provincial”.

Escuelas y bancos, sin actividad

Como en buena parte del sector estatal, en las escuelas el paro se hizo sentir. Las medidas de fuerza implementadas por la totalidad de los sindicatos chaqueños del sector tuvieron el invalorable aporte del transporte público de pasajeros, que se plegó a la huelga y conspiró contra las intenciones de aquellos que buscaban acudir a sus actividades habituales en los establecimientos escolares.

En el Colegio Nacional sólo un profesor dio clases normalmente.

En una recorrida por algunas instituciones céntricas, NORTE obtuvo el testimonio de docentes y directivos que atribuyeron el alto ausentismo más a la falta de transporte que al reclamo de los docentes.

La Escuela Nº1 “Benjamín Zorrilla” permaneció cerrada durante la mañana, mientras que en el Colegio Nacional un docente dio clases normalmente ante una gran cantidad de aulas vacías.

Por su parte, el paro convocado por la CGT tuvo una fortísima repercusión en la actividad bancaria ya que el sindicato que nuclea a sus trabajadores en todo el país se plegó a la jornada de protesta.

La excepción que confirmó la regla fue el Banco Nación. Allí, en la sede 9 de Julio y Güemes, tras conocerse la decisión de la entidad nacional, trabajadores bancarios decidieron realizar una manifestación en apoyo a sus compañeros que se vieron obligados a prestar el servicio.

De todas maneras, las cajas de dicho banco estuvieron cerradas y la atención al público fue mínima.  

El comercio, activo pero con pocos clientes

Si bien desde el sindicato tenían grandes expectativas por el acatamiento a la medida de fuerza, el comercio abrió sus puertas normalmente, salvo en casos muy aislados. El paro afectó al sector más por la falta de clientes, en función de la paralización del transporte, que por la adhesión de los trabajadores a la jornada de huelga.

Los comercios, con las puertas abiertas pero con pocos clientes, una postal de ayer.

Según explicó a NORTE Alfredo González, de la Cámara de Comercio de Resistencia, “los comercios abrieron como un día normal de trabajo”. En ese sentido, aseguró que “no es una época para dejar de trabajar porque la crisis económica afecta mucho al sector. Entendemos la medida de fuerza pero no podemos acompañar porque un día no trabajado significa mucho para el sector en cuanto a costos”.

El referente de los empresarios indicó que muchos empleados de comercio optaron por trabajar en su día, a pesar de que su sindicato convocó al paro y de que “los comerciantes contemplaron que el trabajador ejerza su derecho a huelga”. “Algunos no pudieron llegar a horario o a sus lugares de trabajo producto del paro del transporte público y estuvo contemplado eso, pero fueron pocos porque en su mayoría los empleados de comercio tienen movilidad”.

La Salud sigue crítica

Aunque el anuncio de la adhesión al paro adornó con pasacalles coloridos varios centros de salud de Resistencia visitados por este matutino, la huelga no se hizo sentir con fuerza en un lugar clave como el hospital Perrando.

En el hospital Perrando el paro coincidió con un plan de lucha que lleva meses, por lo que la atención en la guardia continúa reducida.

En rigor, las medidas de fuerza convocadas por UPCP comenzaron el miércoles y culminarán hoy con una movilización, que ese estima será masiva, a Casa de Gobierno.

Sin embargo, según pudo averiguar NORTE, los consultorios externos atendieron con normalidad, aunque con un caudal de pacientes un tanto disminuido como consecuencia de la inactividad del transporte público. Sólo dos profesionales reprogramaron sus turnos por no haber podido sortear el piquete del puente General Belgrano.

En los consultorios de guardia, la atención también fue habitual. Los familiares de los pacientes consultados, llegados desde distintos puntos del Gran Resistencia, dieron cuenta de que la atención “no tuvo inconvenientes”.

La situación fue distinta en la guardia propiamente dicha. Allí, las medidas de fuerza llevan casi tres meses y la de ayer no fue una jornada especial.

La atención está garantizada con guardias mínimas tal como lo establece la legislación vigente, y se les da prioridad a los pacientes del interior, pero los trabajadores del sector describen una situación caótica.

Condiciones de trabajo paupérrimas, con falta de insumos básicos como férulas o sillas de ruedas, trabajadores precarizados y en categorías de administrativos, además de un personal reducido, son los rasgos distintivos de la situación que viven los empleados días tras día.

Además, aseguraron estar en constante exposición a situaciones de violencia de los pacientes hacia los profesionales que cada vez se hacen más comunes. “Vemos que hay reuniones del gremio con las autoridades provinciales, pero lo concreto es que las soluciones no aparecen”, graficó un trabajador que pidió la reserva de su identidad y adelantó que, de no obtener respuestas, la semana que viene podrían profundizar las medidas con huelga de hambre o encadenamientos.

Los que no pararon

En una decisión anunciada el martes, el Sindicato de Trabajadores Municipales que conduce Jacinto Sampayo decidió no plegarse a la huelga de la CGT por lo que las cuadrillas de la comuna recorrieron las solitarias calles de Resistencia. En condiciones inmejorables, ante el escaso tránsito de vehículos y peatones, los trabajadores realizaron las tareas de limpieza habituales, tanto en el centro de la ciudad como en los barrios más alejados.

Entre los pocos que trabajaron normalmente, los municipales se destacaron en las calles de Resistencia.

Tampoco se plegaron los trabajadores de Uatre, cuyo secretario general y presidente de su obra social Osprera, Gerónimo Venegas, tiene una relación muy fluida con el Gobierno Nacional.

La misma tesitura tomaron los taxistas de Resistencia, que decidieron capitalizar la falta de colectivos haciendo unos pesos extra con aquellos que decidieron concurrir a trabajar o estudiar. José Benítez, de la Asociación de Taxis, explicó la decisión ante la falta de subsidios del Estado nacional y provincial y la poca solidaridad para con el sector de las organizaciones que convocaron al paro.