Venezuela: la ofensiva contra el Parlamento abroquela a la oposición y fisura al chavismo
El contundente rechazo de la Fiscal General parte aguas dentro del gobierno, mientras en el propio partido oficialista las grietas se convierten en fracturas. En los gobiernos nacionales y los organismos continentales americanos, como la OEA y el Mercosur, cunde la desorientación.
Caracas, 31 (afp-na, dpa y Reuters) - La decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de asumir las facultades del Parlamento y retirar la inmunidad a los diputados, muy criticada por la comunidad internacional, provocó este viernes una grieta en el chavismo, cuando la fiscal general Luisa Ortega Díaz denunció que “Se evidencian varias violaciones del orden constitucional y desconocimiento del modelo de Estado consagrado en nuestra Constitución (...), lo que constituye una ruptura del orden constitucional”. Ortega, confesa chavista, hizo estas declaraciones en un acto público en el que los asistentes la aplaudieron.

Es la primera alta funcionaria del Estado que critica esos fallos judiciales. “La última sentencia del TSJ es el peor ataque contra la democracia y Maduro no puede pretender que no produzca efectos en la estructura de poder. La fiscal, garante de la legalidad, dio un paso crucial: esto significa el agrietamiento, y cuidado si no el rompimiento, de la estructura interna del poder chavista”, dijo el politólogo Luis Salamanca. El bloque opositor, amplia mayoría en el Parlamento, sostiene que se consumó un golpe de Estado, por lo que anuncia que desconocerá al Tribunal Supremo y presiona para que la Organización de Estados Americanos (OEA) aplique la Carta Democrática a Venezuela. El excandidato presidencial Henrique Capriles se reunió este viernes en Washington con el secretario general de la OEA, Luis Almagro, luego de que éste pidiera reunión urgente del Consejo Permanente.
La reunión en la OEA debe realizarse entre lunes o martes. Argentina, en tanto, convocó para este sábado en Buenos Aires un encuentro de cancilleres del Mercosur para abordar el asunto. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y Naciones Unidas se sumaron el viernes a la lluvia de críticas. “Anular con una decisión arbitraria al Legislativo es inaceptable. Claramente destruye el pilar más importante de cualquier democracia, que es la representación popular”, dijo Santos.
“Es falso”
En medio de las tensiones, la canciller Delcy Rodríguez suspendió un acto en el que debía expresar este viernes su apoyo a las decisiones del TSJ. No se informó los motivos. El gobierno aseguró más temprano que “Es falso que se haya consumado un golpe de Estado en Venezuela. Por el contrario, sus instituciones han adoptado correctivos legales para detener la desviada y golpista actuación de los parlamentarios opositores, declarados abiertamente en desacato a las decisiones” del tribunal, señaló un comunicado de la Cancillería.
Maduro, en la presidencia desde la muerte de Hugo Chávez en 2013, mantiene silencio sobre la crisis desatada por los dictámenes contra el Parlamento. “Si no es un golpe de Estado, es muy parecido. Yo esto lo veo muy feo”, comentó Eduardo Rodríguez, mecánico de 58 años que hacía fila frente a un supermercado. Además de la política, Venezuela atraviesa por una grave crisis económica, con escasez de alimentos y medicinas y una inflación que el FMI proyecta en 1.660% al cierre de 2017. El país sufre también de elevadísimos índices de criminalidad, con una tasa de homicidios de 91,8 por cada 100.000 habitantes, según la ONG Observatorio Venezolano de Violencia.
Piden elecciones
Grupos de estudiantes se manifestaron en varios puntos de Caracas, pero fueron reprimidos rápidamente por la policía. Dos universitarios fueron detenidos, según la ONG Foro Penal. La dirigencia opositora convocó una manifestación para el sábado e insistió en pedir la convocatoria de elecciones. “Hago un llamado a la organización y a la calle con un solo foco: desconocer la dictadura y rescatar la democracia a través del voto”, señaló el encarcelado opositor Leopoldo López en una cuenta de Twitter que maneja su familia. Pero muchos muestran hartazgo. “Es lo mismo de siempre: una pelea permanente. Yo no estoy con ninguno de los dos, porque lo que quieren es vernos en la calle, peleándonos, matándonos, para ellos tener el poder”, dijo Yandry Díaz, vendedora de 18 años. Los comicios presidenciales están previstos para diciembre de 2018, mientras los de gobernadores, que debieron realizarse a finales del año pasado, fueron pospuestos y aún no tienen fecha. Según la internacionalista Elsa Cardozo, el reto de la oposición es capitalizar el rechazo internacional, que amplió su “margen de maniobra para dar legitimidad a los pedidos de elecciones y liberación de presos políticos”.










