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Mientras cerraban acuerdos finales en Buenos Aires

La UTE del segundo acueducto aportó un cronograma de 30 y 45 días

Después de 16 meses de inactividad, el último capítulo de las gestiones por la reanudación de las obras de segundo acueducto del interior, realizado ayer en Buenos Aires, no fue el financiero sino el de la coordinación técnica para el inicio de los trabajos que demanda la ejecución del 35% que resta de la mega obra.

El gerente General de Sameep, Ricardo Requena, brindó precisiones sobre la inminente reactivación de las obras del segundo acueducto del interior.

Así lo explicó el gerente General de Sameep, Ricardo Requena, en declaraciones al ciclo Raza Chaco, que se emite por Radio Universidad, quien además trazó un panorama de todos los acueductos terminados y por concluir en la provincia. Aseguró que la prioridad es abastecer con agua al interior chaqueño, fundamentalmente el sudoeste donde la situación es “crítica”.

Camino allanado

“La propuesta que estaba trabando todo era el sistema de redeterminación pero hemos logrado un consenso entre Nación y Provincia y se hizo una propuesta a la UTE, que debe presentar un cronograma para el reinicio porque no es fácil movilizar todo el equipamiento; pero estimamos que será en los tiempos que estábamos hablando entre 30 y 45 días”, detalló el funcionario.

La intención de la Provincia es arrancar los trabajos en 30 días y que comiencen a movilizarse los equipos desde la semana que viene para poder cumplir con lo que plantea el plan de trabajo.

La obra lleva 16 meses de inactividad. El último troncal se habilitó en septiembre de 2015, y a partir de allí, y de mandar el agua a Sáenz Peña, comenzó a bajar el ritmo de obra hasta paralizarse en diciembre de ese año. “Desde esa fecha, acá en el Chaco no ha quedado nada, ni siquiera las oficinas de la UTE que ahora tendrá que volver a alquilar un espacio”, graficó Requena.

Cuando las condiciones estén dadas para la reactivación, la obra requerirá plantear varios frentes de trabajo en los 18 meses que se establecieron como plazo para el 35% que falta: uno podría ser la toma, junto al puente General Belgrano; otro en el caño de agua cruda, que trae el agua del Paraná; y otro en las plantas potabilizadoras. “Nos quedan colocar más o menos 200 kilómetros de cañerías, además de todas las válvulas y todo lo que conlleva hacer las cañerías”, indicó el funcionario de Sameep.

En cuanto a los caños, recordó que “OAS era la importadora, tanto de las cañerías como de todo lo relativo al acueducto, que había puesto el Banco de Desarrollo de Brasil (Bndes) como condición para la operatoria; el banco no provee dinero sino bienes y servicios que hacía entrar a la Argentina a través de una empresa brasileña”.

El aporte del Bndes alcanzó los 118 millones de dólares, pero “al caerse OAS, esos bienes y servicios deben ser reemplazados por otros adquiridos en el país, salvo el caso del caño de agua cruda que no se fabrica en la Argentina así que tendrán que importarlo la UTE de Brasil, Francia o China”, dijo Requena.

“Esta obra que se ha intentado gestionar durante años y por distintos motivos no se había podido concretar, y los que estamos en Sameep hace mucho tiempo lo tenemos muy claro”, recordó Requena y subrayó: “Pero hubo una decisión política, solventada en la presencia de Jorge Capitanich en la jefatura de Gabinete; y un arduo trabajo de los equipos técnicos de la empresa, que generó un amplio consenso para la ejecución de la obra. Lamentablemente llegamos hasta donde llegamos, pero por suerte, con la determinación de Domingo Peppo, parece que se alinearon los planetas y ahora vamos a poder continuar”.

Otros acueductos

En el río Bermejo hay cuatro sistemas: el de San Martín, que tiene agua potable de sobra por mucho tiempo. “Hace tres años estábamos dando explicaciones porque no tenían agua pero hoy el tema está resuelto”, graficó el gerente de Sameep. En Castelli, otro lugar que cuenta con una toma en Puerto Lavalle, también está resuelto y a partir de allí llegó el agua a Villa Río Bermejito, Miraflores y sólo falta El Espinillo donde ya se está terminando el acueducto. En tanto, el que tiene la planta en Roca y llevará agua a esa localidad, Pampa de Indio, Laguna Limpia, Las Garcitas, Ciervo Petiso, Capitán Solari y Colonias Unidas; está cerca de concluir.

La que obra que tiene un plazo más prolongado es la que está sobre el río Teuco, que potabiliza en Misión Nueva Pompeya y lleva agua a esa localidad, Wichí, Sauzal y Fuerte Esperanza. Es la que fue a visitar el presidente, Mauricio Macri, que se inició en el 2015 y cuyo acueducto ya está terminado. Son algo más de 30 kilómetros y ahora se trabaja en las plantas potabilizadoras. “Esta obra tiene una novedad que es una red dispersa para abastecer a los parajes que quedan en la zona, y va a resolver un problema vital para esa región”, dijo Requena.

A la vez, se terminó el acueducto sobre el río Paraguay que abastece a Las Palmas, La Leonesa y Vedia que ayudó a resolver los problemas de agua históricos en la zona; y el acueducto Loro Blanco- Pampa del Infierno que se gestionó a través de la Administración Provincial del Agua (APA), que tiene poco caudal pero se va a superar con el segundo gran acueducto.

También está el acueducto a Colonia Aborigen y se va a conectar al segundo acueducto; y el de Villa Àngela- Coronel Du Graty- Santa Silvyna, que se hizo por la APA; como el que se está ejecutando ahora de San Bernardo a Villa Berthet que estaría terminándose en tres meses.

La prioridad es el interior

“Las zonas que no cuentan aún con agua potable tienen la prioridad, como el caso del sudoeste, donde la situación es crítica”, remarcó el gerente General de Sameep.

En ese sentido, detalló algunas cifras que ayudan a comprender la problemática.

En Resistencia, se producen alrededor de 400 litros de agua por habitante/día, que abastecen a capital chaqueña y a Barranqueras, Fontana, Tirol, Vilelas, Margarita Belén y Colonia Benítez.

En Buenos Aires, por caso, se producen algo más de 500 litros de habitante/día, porque el “consumo y el despilfarrro” son mayores.

Para el interior, en la línea Barranqueras, Sáenz Peña, Villa Ángela, Du Graty y Santa Silvyna; se envían alrededor de 190 litros por habitante/día. El aguar se produce y se impulsa, pero después en cada una de las localidades hay inconvenientes por pérdidas y desperdicio, que es agua “no contabilizada”, que oscila entre el 30 y el 35%.

“Por esta situación, la gran aspiración que tenemos es terminar con segundo gran acueducto porque el 98% de la población urbana estaría abastecido con agua potable”, cerró Requena.