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Promediando este jueves se normalizaría el servicio en el interior

Viejo acueducto: se cambiaron dos caños y todo listo para que vuelva a funcionar

Promediando la mañana de este jueves, el servicio de agua potable a las localidades ubicadas en la línea que va desde Resistencia a Sáenz Peña, y desde allí a Villa Ángela, comenzará a normalizarse, según las previsiones hechas por la empresa Sameep, cuyos operarios trabajaron desde el martes para reparar la rotura en el viejo acueducto que abastece a esos pueblos.

Por casi 48 horas, operarios de la empresa realizaron el “saneamiento de la zona”, de forma de abrir el terreno (en un área anegada) y dejarlo en condiciones para trabajar en el recambio de los caños, trabajos que realizaron durante todo el martes.

Operarios de Sameep continuaron durante todo el martes trabajando para reparar la rotura en el viejo acueducto que abastece al interior. A pesar de la lluvia por la tarde, igualmente completaron la tarea.

El presidente de la empresa provincial, Claudio Westtein indicó a NORTE que a pesar de la lluvia caída ayer por la tarde, las cuadrillas culminaron con las tareas de reparación e iniciaron el protocolo para presurizar nuevamente el acueducto y volver a llenar los reservorios. Aunque todo está supeditado a la cuestión climática para sellar con hormigón el sector, la tarea se completó totalmente.

Como se sabe, al detectar el origen de la pérdida, los operarios advirtieron que la rotura se produjo en una junta (unión de dos caños). “Debieron buscar un caño adicional, en el depósito que está ubicado en Colonia Popular, donde seguimos teniendo algunos repuestos para este acueducto que tiene más de 30 años”, explicó Ricardo Requena, gerente general de Sameep.

“El cambio de los caños de hormigón (más de tres toneladas cada uno y seis metros de largo), no es fácil. Luego, hay que cargar el acueducto y recargar las cisternas de la línea de localidades. Hasta que se normalice la situación va a llevar hasta mañana (por hoy)”, estimó el funcionario.

Recordó que el antiguo acueducto transporta agua desde Barranqueras hacia Sáenz Peña, y abastece a todas las localidades intermedias como Colonia Popular, Laguna Blanca, Makallé, Machagai, Quitilipi, entre otras; y desde la ciudad termal también conecta con Villa Ángela y otros pueblos de la zona.

“El problema que se generó con esta rotura es que este acueducto, que tiene más de 30 años, abastece a toda la línea de localidades entre Resistencia y Sáenz Peña. Y todas esas localidades intermedias están sin agua. Con excepciones como Machagai y Quitilipi, que tienen reservorios y algo de agua se está potabilizando”, indicó. 

Dado el funcionamiento del nuevo acueducto, el abastecimiento a Sáenz Peña pudo sostenerse, pero no hacia el resto de las localidades, que están conectadas con el antiguo ducto.

“Pedimos paciencia y las disculpas del caso. Es un acontecimiento ajeno a nuestra empresa”, resaltó Requena. Así, destacó que la empresa que produjo la rotura “está ayudando (en la reparación) con algunos equipos de trabajo”.

“Fue un accidente. No estamos en condiciones de salvarle la ropa a nadie. Cada empresa de servicios que entierra instalaciones en el subsuelo debe pedir la liberación de traza”, señaló, y apuntó que “son máquinas pesadas que trabajan en zonas anegadas y que tocaron el caño”, produciendo así la avería.

En la reparación, trabajó inicialmente un equipo de 10 operarios, al que luego se agregó personal de servicios del Área Metropolitana, totalizando unas 30 personas que realizaron las tareas en distintos turnos.

Un accidente

Requena recordó que el martes por la mañana se detectó una pérdida en la zona de avenida San Martín y Maipú (la arteria que parte desde la ex Junta de Granos), en Barranqueras.

Allí, equipos pesados de la empresa contratista que ejecuta el Gasoducto del NEA “tocaron” el caño del acueducto que se extiende sobre la banquina izquierda (rumbo hacia Corrientes), en el sector ubicado a unos cien metros del puente del río Negro.

“Pensamos que podíamos resolver el problema con la colocación de una junta de reparación. Pero cuando llegaron al caño, que está enterrado a gran profundidad, se dieron cuenta que se había roto la unión de dos caños”, expuso Requena.