California protege a las comunidades inmigrantes
Durante el inicio de la sesión legislativa 2017-2018, la Asamblea Estatal y el Senado del Estado de California se unieron para tomar medidas inmediatas que podrían neutralizar el posible impacto de los anunciados planes del presidente electo Donald Trump, para deportar hasta tres millones de residentes indocumentados.
El presidente de la asamblea, Anthony Rendon (Paramount,) y el presidente del Senado Pro Tempore, Kevin de León (Los Ángeles), lideraron sus respectivas cámaras legislativas para adoptar resoluciones idénticas que piden Donald Trump que no emplee una estrategia de deportación masiva.
Se presentaron nuevos proyectos de ley para fortalecer los derechos del debido proceso y las protecciones para los residentes indocumentados, si el presidente electo persiste en medidas contra la inmigración demasiado agresivas.
El anteproyecto del senador Ben Hueso (San Diego) crearía un programa estatal para financiar la representación legal de aquellos que enfrentan la deportación, en tanto el proyecto de ley del asambleísta Rob Bonta (Oakland) crearía centros regionales financiados por el estado para capacitar abogados defensores y defensores públicos sobre las leyes de inmigración y las consecuencias de las condenas penales.
Hueso, presidente de la Bancada Legislativa Latina, dijo que las medidas “envían un claro mensaje a los californianos indocumentados de que no les daremos la espalda. Haremos todo lo posible para protegerlos de la deportación injustificada. En California recibimos con los brazos abiertos a personas de todos los ámbitos, quienes trabajan arduamente contribuyendo a nuestra economía, y eso no cambiará ahora”.
Agregó el asambleísta Rob Bonta, presidente de la Bancada Legislativa Asiática y del Pacífico Isleño, que la inmigración es vital para mantener vivo el sueño Americano, el sueño de que Estados Unidos es la tierra de la oportunidad para la gente de todo el mundo. “Estoy orgulloso de apoyar una serie de proyectos de ley que protegen a la población inmigrante de California y desafían a nuestra sociedad a poner fin a las políticas públicas de discriminación basadas en la raza o la religión”, afirmó.
Las resoluciones aprobadas por la Asamblea y el Senado solicitan al presidente electo Trump que abandone su anunciado plan para deportar a millones de inmigrantes indocumentados.
Los inmigrantes son vitales para muchas de las industrias de California, tales como tecnología, salud, agricultura, construcción, hospitalidad y los servicios domésticos, se destaca en las resoluciones. También representan un gran porcentaje de propietarios de pequeños negocios, creando prosperidad económica y trabajos necesarios para todos, agrega. Los trabajadores indocumentados representan aproximadamente una décima parte de la fuerza laboral de California, aportan 130000 millones de dólares al producto interno bruto del estado y pagan miles de millones en impuestos estatales y locales, de acuerdo a las resoluciones.
“Los inmigrantes son parte de la historia de California, nuestra cultura y nuestra sociedad”, dijo el presidente de la Asamblea, Anthony Rendon.
“Ellos pagan impuestos, a veces más que los multimillonarios, y ayudan a impulsar la locomotora que hace de California, la sexta economía más grande del mundo. Con este conjunto de medidas legislativas les estamos diciendo a la próxima Administración y al Congreso: si quieren llegar hasta ellos, tienen que hacerlo a través de nosotros”.
California seguirá siendo un faro de esperanza, inclusión y justicia para las comunidades de inmigrantes y está enviando un mensaje al presidente electo Trump, dejando en claro que la enérgica oposición del Estado de California a su agenda antiinmigrante xenófoba e intolerante, y que se hará todo lo necesario para defender y proteger a esos cientos de miles de inmigrantes que contribuyen diariamente al crecimiento, prosperidad y el éxito futuro del estado de California.
Con el reciente aumento en los crímenes de odio y la nube de incertidumbre que enfrenta la nación, la Coalición Latina para una California Saludable apoya fuertemente a sus líderes para impulsar una agenda de política pública inclusiva, que proteja los derechos humanos de todos hacia una vida sana con sus familias y seres queridos.
Nadie debe vivir con miedo por quiénes son. Este es el siglo XXI.










