Elevaron a juicio oral la causa por la tentativa de femicidio de Luciana Romero
El fiscal Héctor Valdivia consideró suficientes las pruebas y pericias en la investigación por el intento de femicidio de Luciana Romero, por lo que cerró la instrucción y mandó a debate oral y público al taxista a Germán Cazal Ortiz, acusado de asestarle 14 puñaladas a su exmujer. El hecho fue el más aberrante del año pasado, causando gran impacto hasta en los medios nacionales.

Según pudo saber NORTE- la instrucción quedó clausurada para el fiscal de investigaciones Nº 11 Héctor Valdivia- y la causa fue elevada esta semana a la Cámara Primera en lo Criminal de Resistencia.
Cazal Ortiz afrontará varias acusaciones pero la más grave es homicidio en grado de tentativa doblemente calificado en contexto de violencia de género. Pero además una serie de delitos todos en concurso real-cometidos por el encartado- antes del ataque a su exmujer Romero (27), el 1 de julio de 2016, cuando se dirigía con su padre en auto hasta el domicilio y el taxista Cazal Ortiz con su auto los embistió y luego atacó con un arma blanca a la joven.
No solamente deberá responder por la agresión a Luciana, también por amenazas y lesiones a compañeros de trabajo, y a la madre de la víctima, cuando aún permanecía en libertad, pese a las denuncias reiteradas de parte de la familia Romero.
“A media que las denuncias fueron avanzando se sumaron al expediente judicial, las cuales tendrán diferentes penas”, afirmó a NORTE, el abogado querellante Pablo Vianello, quien se alegró por haber ingresado en una etapa clave para la potencial condena al hombre. E
l suceso revelado por NORTE originó amplia repercusión nacional por las características del mismo: “Vale recordar que Cazal Ortiz no mató a Luciana porque se le rompió el cuchillo y por la intervención del padre que se bajó del auto a frenar al agresor”, dijo Vianello.
El letrado estimó que la probable pena que podría recibir el imputado oscilaría los 25 años, si logra demostrar la autoría del individuo, además de las otras acusaciones, si es que prospera en el debate que aún no tiene fecha y deberá llevarse a cabo en la Cámara Primera en lo Criminal de Resistencia, en avenida San Martín 66.
Vianello confió que la querella “tiene todos los argumentos y pruebas para solicitar como mínimo 25 años de condena para Cazal Ortiz”, concluyó.
El hecho
El 1 de julio de 2016, Luciana terminó su jornada laboral en el call center Allus. Como todos los días desde que era amenazada por su expareja, Agustín Romero, padre de la mujer, fue a buscarla con su auto, un Ford Focus. Frente al hospital Julio C. Perrando, Germán Cazal Ortiz, que estaba en esa parada, los vio. Inmediatamente comenzó a seguirlos, y cuando transitaban a la altura del refugio Teresa de Calculta, a una cuadra de Vélez Sarsfield, los chocó por detrás, en forma tan violenta que el Focus impactó contra un vehículo que iba delante.
Cuando ambos se detuvieron, el taxista había hecho marcha atrás para chocar nuevamente al auto donde iba Luciana. Actos seguido, bajó y corrió hacia la puerta del acompañante, que la chica había abierto para intentar escapar. Pero no pudo: recibió una estocada en el cráneo, otra en la mandíbula, y hubieran sido muchas más. Pero en ese momento Agustín, que se había bajado con una llave cruz en la mano y llegaba por detrás del agresor, comenzó a golpearlo y tironearlo.
El atacante se trabó en lucha con él, lo arrojó al piso y se levantó para seguir apuñalando a Luciana, lo que logró hacer varias veces más. Los médicos luego constataron 14 heridas de distinta profundidad. Romero, también herido en el cráneo, se recuperó y volvió a intentar detenerlo, en lo que luego colaboraron algunos transeúntes que vieron el brutal asalto. Finalmente entre varias personas lograron inmovilizar al agresor y aprovechando la cercanía del hospital trajeron rápidamente la asistencia. Por último llegó la policía y se llevó al sujeto para alojarlo en la comisaría Primera, donde permanece a la espera de ser juzgado.










