Silvia Kesselman y la crisis de las cooperativas en el Chaco: “No se reconvirtieron ni se adecuaron a los tiempos actuales”
SÁENZ PEÑA (Agencia) - La titular de la Dirección de Acción Cooperativa del Chaco, abogada de profesión, Silvia Kesselman, en una extensa entrevista analizó crisis del sector en el Chaco y criticó que no supieran reconvertirse y “no se adecuaron a los tiempos actuales”.

En una charla periodística con Miguel Angel Fernández, director de NORTE, sobre lo ocurrido con la cooperativa La Unión Limitada, que ayer cumplió 80 años de vida, en medio de una fuerte debacle tuvo definiciones sobre el duro momento del cooperativismo.
-Compartimos que la situación para algunas cooperativas de primer grado es casi terminal, pero hablando específicamente de la cooperativa La Unión, que cumple 80 años y en su momento fue la de mayor potencial en su nivel de acopio.
Es cierto lo que estás diciendo: la cooperativa La Unión fue una cooperativa señera dentro del cooperativismo agrario porque reunía a productores de ascendencia Checa y que en su momento tuvo un desarrollo muy importante, esa cooperativa tuvo y sigue teniendo una desmotadora en Sáenz Peña, en La Tigra y La Chiquita. Esta cooperativa fue agredida, (eso es lo que yo pienso) fundamentalmente por las deudas que tiene acumulada con la Afip y las deudas laborales. Pienso que estas cooperativas se quedaron un poco en el tiempo porque siempre operaron con el algodón y no se adecuaron a los tiempos actuales, de tal forma que asistimos hoy, a una situación que si no es terminal, parecida.
En su momento, hace varios años, cuando estuve en la dirección de cooperativas se hizo una gran refinanciación motorizada por el doctor Polino, con eso se licuó bastante las deudas que tenían, tanto con Afip como con el Banco del Chaco y el de la Nación.
En realidad ese debió ser el momento en el que las cooperativas se reestructuraran, se reconvirtieran, pero lamentablemente solo algunas de ellas lo hicieron, y actualmente siguen en pie, y hay otras que no lo hicieron y sufren las consecuencias de su inacción.
Me preocupa en sobremanera la situación de la Cooperativa La Unión y estimo que no hay otra manera de arreglar la situación que llegando a un acuerdo con la Afip, que es el mayor acreedor que tiene la cooperativa.
-También hay un enfoque del problema cooperativo en Sáenz Peña de las tres cooperativas de la ciudad cada una con sus matices, pero disponen de un patrimonio inmobiliario importante que quizás podría alimentar la idea de su reubicación en el Parque Industrial... se intentaron muchas cosas y no se logró nada y perdieron presencia en el acopio y en el valor que puede tener una cooperativa.
El tema es así, ellos barajaron una serie de posibilidades, pero las cooperativas perdieron presencia en el acopio de algodón inclusive y no supieron transformar la cooperativa con otros objetos, entonces, se quedaron con el acopio del algodón que hoy por hoy es nulo, la fábrica de chacinados que está funcionando y la electrificación rural, que en estos momentos y a raíz de los problemas que ellos tenían con Afip se constituyó en otra cooperativa que en principio está funcionando relativamente bien, pero si no hay socios toda la estructura cooperativa se cae.
No hay que olvidarse que esto fue fundado por inmigrantes, que tenían incluso, dificultades para comunicarse entre sí, pero tenían bien claro el sentido cooperativo, esta es la tercera generación de argentinos y que como les fue facilitado su funcionamiento a título personal, no tienen el mismo sentido cooperativista que tuvieron en sus comienzos.
Si uno se fija en la evolución de las cooperativas a través de los años, hubo épocas de excelente producción pero no hay que olvidarse que en esas situaciones los ayudo el gobierno, que sin la ayuda del gobierno no hubieran podido continuar.
¿Qué opinión tiene sobre la entidad cooperativa de segundo grado?
Ellos están afiliados actualmente a UCAL y resulta que las cooperativas de segundo grado, tampoco les es beneficioso en el acopio, y está muy deteriorada la cooperativa de segundo grado e incluso están viviendo de la venta de bienes de Barranqueras, hay toda una situación muy compleja.
En este caso si no se aplica un plan de relevamiento y reconversión de las cooperativas, Yo creo que lamentablemente al cooperativismo agrario del Chaco va a tener muy poca vida.
En varias oportunidades desde Nación y la Provincia asistieron a las cooperativas, sin embargo entidades tradicionales perdieron capacidad operativa y el modelo de gestión que tuvieron en sus buenos tiempos...
Cuando vino el doctor Polino y después Alfonsín yo les dije a los cooperativistas: “Ustedes tienen que aprovechar esto porque es la última vez que van a tener una posibilidad como esta”, y los años me demostraron que así fue. Algunas cooperativas que asimilaron la posibilidad que tenían de volver a funcionar, están funcionando relativamente bien.
En el caso de Sáenz Peña que tiene la particularidad de tener tres cooperativas, pero lo cierto es que no percibieron que esa era la última posibilidad, y los hechos demostraron que efectivamente lo fue, por lo menos de una reconversión de las cooperativas que ya entonces se necesitaba y hoy es de vida o muerte.
Se está dando un fenómeno que agrava esa situación y es el hecho de que existen cooperativas que trabajan con filiales de Córdoba o Santa Fe, o como es el caso de la muy poderosa Unión Agrícola Avellaneda, cuestión que demuestra que el movimiento cooperativista no pierde vigencia, siempre y cuando tenga una buena conducción.

El tema es que muchas veces que estas cooperativas de tan buen nombre, no afilia a los asociados porque los tiene a prueba, o sea no asocia a quienes operan con ellas, entonces los tienen como proveedores de insumos de algodón, ahí se da una dicotomía porque están muy bien económicamente pero diferenciando la naturaleza de los socios, cosa que no se puede hacer en la cooperativa. Estas cooperativas vienen a cubrir, si se quiere, las necesidades que no cubrieron las otras, pero con condicionamientos.
En un momento dado, el entonces gobernador Angel Rozas bregó por instalar una aceitera y tenía socios brasileños e incluso financiamiento para facilitar la operación, visitaba una cooperativa que se reconvirtió, siendo que se fundaron en 1970 y para esa época en Chaco ya se había hecho todo en cuanto a cooperativismo, sin embargo ellos hicieron lo que aconsejábamos que debíamos hacerlo aquí y no lo estábamos poniendo en práctica. Entonces hay que reconocer que los errores se pagan caros.
El tema es el siguiente, uno no puede estar dependiendo del gobierno de acuerdo al color político, o de las políticas globales, uno tiene que hacer lo que tiene que hacer, y las cooperativas en su gran mayoría no hicieron sus deberes.
No se reconvirtieron, no intentaron hacer otra producción como la de soja que hoy por hoy debe ser la principal de la provincia, ni se industrializó. Me acuerdo de un proyecto que hizo el CFI planteando la construcción de una aceitera y en ese entonces la producción no era suficiente para tal fin.
Sabemos de todos los intentos que se hicieron por salvar al cooperativismo y que no llegaron a buen puerto, esto de los 80 años de La Unión en su peor crisis es algo que nos duele a todos.
Yo intenté en mi modesto accionar a contribuir con las soluciones posibles, pero lamentablemente si entre los cooperativistas no existe liderazgo, ni consustanciación de los asociados con los dirigentes, mal se puede llegar a una solución que persista en el tiempo.










