Tribunal de EEUU convoca a una nueva audiencia por el veto migratorio de Trump
El Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de Estados Unidos convocó para hoy a una audiencia que determinará el futuro inmediato del veto migratorio impulsado por el presidente Donald Trump y bloqueado por un juez en primera instancia.
Los abogados del gobierno estadounidense presentaron ayer sus argumentos a ese tribunal, que tiene su sede en San Francisco, California, y que deberá decidir si restaura o no el veto a ciudadanos de siete países de mayoría musulmana y a refugiados.
El documento presentado ante estos jueces por el Departamento de Justicia defiende que el veto de Trump, ordenado por decreto el 27 de enero, es un "ejercicio legal" contemplado por las competencias presidenciales para garantizar la seguridad nacional.
Por su parte, los abogados de los estados de Washington y Minnesota aseguraron también ayer ante el tribunal de apelaciones que mantener el veto del presidente Trump a inmigrantes musulmanes y refugiados desatará el "caos".
Si la corte de apelaciones vuele a instaurar la prohibición del mandatario republicano, "se restablecerán esos perjuicios, separando a familias, varando a nuestros estudiantes universitarios e impidiendo los viajes" puntualizaron los letrados.
La audiencia de hoy, en la que durante 60 minutos expondrán sus argumentos otros actores en la disputa, será telefónica y comenzará a las 15 (las 20 de Argentina), informó la agencia de noticias EFE.
Estará presidida por un panel de tres jueces: William Canby Jr, nominado por el ex presidente demócrata Jimmy Carter; Richard Clifton, nominado por el republicano George W. Bush; y Michelle Taryn Friedland, nominada por el demócrata Barack Obama, el antecesor de Trump.
En las últimas horas se conoció una resolución de la Asociación de Abogados de Estados Unidos (ABA, en inglés) en la que instan a Trump a retirar el decreto que modifica la política migratoria.
En una votación a viva voz al finalizar una reunión en Miami, la Cámara de Delegados de la ABA, compuesta por 589 miembros, pero que representa a más de 400.000 letrados de todo el país, aprobó una resolución que reclama al gobierno que asegure un cumplimiento completo, rápido y uniforme de las decisiones judiciales sobre el decreto.
El viernes pasado, el juez federal James Robart bloqueó provisionalmente la orden del presidente mientras revisaba el fondo del caso a petición de los fiscales generales de los estados de Washington y Minnesota, ambos demócratas.

El sábado por la noche, el gobierno de Trump inició un proceso de apelación de la decisión del juez Robart, que iba acompañado de una petición de urgencia al Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito para que restableciera el veto.
Ese tribunal de apelaciones rechazó el domingo este recurso, manteniendo en vigor la decisión de Robart que abrió de nuevo las puertas del país a inmigrantes y refugiados. De todos modos, la corte pidió a las partes presentar nuevos argumentos antes de tomar una decisión definitiva, que se espera para la semana próxima.
Si el Tribunal de Apelaciones del Noveno Distrito vuelve a rechazar la petición del gobierno, es muy posible que la batalla legal llegue hasta la Corte Suprema.
En el alto tribunal aún rige un empate a cuatro entre jueces progresistas y conservadores a la espera de que el Senado confirme al nominado de Trump para la vacante del fallecido Antonin Scalia, el magistrado Neil Gorsuch.
En caso de empate, prevalecería la decisión tomada por la instancia inferior.










