El padre de Rubens Bombares: “A mi hijo lo mataron por 200 pesos porque era adicto”
A 50 días sin conocerse el paradero de Rubens Bombares, ayer la familia volvió a exigir frente a las fiscalías que se acelere la investigación que en el día de hoy podría arrojar novedades si se producen allanamientos a pocas cuadras de la casa del hombre desaparecido. El padre aseguró, que a su hijo lo mataron por 200 pesos e insiste que un mecánico está seriamente involucrado en el hecho revelado por NORTE.
Los Bombares no tienen duda que Rubens (32) fue asesinado y el motivo estaría ligado a su adicción a la droga. Aunque, Raúl, el papá sostiene que “ya había pagado los 200 pesos que debía”, sin embargo no entiende la razón del presunto homicidio que habría sido- según propia investigación de la familia- “el mismo día que desapareció”, que fue el 11 de diciembre que Rubens se fue a ver a una hija y después no se supo nada más.

Tanto Raúl como su hijo viven en el asentamiento Ávalos (Villa Río Negro) y la comisaría Duodécima, después de los reclamos de inacción a la policía y justicia realizó rastrillajes en esa zona, pero no hubo resultados y los perros adiestrados no hallaron un rastro. Tampoco buzos pudieron hacer nada en el río pero tal vez hoy a la par de allanamientos ordenados por la jueza de Garantías Nº3- Rosalía Zozzoli- en turno- se podría retomar las tareas entre los montes próximos a la casa de Bombares.
Lo cierto que a más de un mes y medio de la última vez que se lo vio a Rubens, no hay elementos para fortalecer la hipótesis de Raúl, que supuestamente detrás del caso hay homicidas libres.
¿El entregador fue el mecánico?
NORTE pudo saber que testigos habrían aportado a la causa que tramitaba la fiscal Carmen Scarpin y ahora la que está en turno Cristina Patricia Passarino, datos sobre los posibles sospechosos. Pero además Bombares apuntó nuevamente contra un mecánico del barrio, pero esta vez fue más directo: “El mecánico fue el entregador y lo vieron irse cuando dos hermanos se llevaron para adentro de la casa a mi hijo”, afirmó.

La primera denuncia fue radicada tres días después y la ampliación el 16 del mes pasado. “Fueron a entrevistar al mecánico y hasta rastrearon un monte de la zona, pero nada más. Ellos nos piden a nosotros que investiguemos y les avisemos”, cuestionó Bombares al dar a conocer el hecho en este medio.
Lo concreto es que el padre sospecha lo peor al admitir que Rubens consumía estupefacientes pero la deuda de 200 pesos la había pagado ese mismo día. Además, horas después recibió la visita de extraños en su casa para cobrar el dinero que ya su hijo había saldado.











