Autoconvocatoria de gobernadores del PJ por coparticipación federal y paritaria docente
La coparticipación federal, los cambios en el reparto de esos recursos, otros reclamos tributarios y la paritaria docente hizo que los gobernadores peronistas decidieran autoconvocarse el jueves en Buenos Aires para luego transmitir la decisión que se tome al presidente de la Nación, Mauricio Macri, o el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.
Este encuentro es promovido por Peppo junto al cordobés Juan Schiaretti, el sanjuanino Sergio Uñac, Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Juan Manuel Urtubey (Salta), Sergio Casas (La Rioja) y Hugo Passalacqua (Misiones).
Para darle más peso político a las decisiones que allí se tomen se decidió abrir el espacio convocando a los gobernadores Miguel Lifschitz (Santa Fe), Omar Gutiérrez (Neuquén) del partido provincial Movimiento Popular Neuquino y Alberto Weretilneck (Río Negro), ex integrante del Partido Frente Grande.

Grupo Savoy
Los gobernadores mantendrán el encuentro en el hotel Savoy de Buenos Aires, donde se reunieron por última vez a mediados de diciembre pasado los mandatarios de signo peronista, en su mayoría, y también de otros signos políticos, todos cercanos o de buena relación con la Nación.
La agenda sobre la que trabajarían los gobernadores incluiría tres temas relevantes, que ya fueron conversados en el último encuentro con el ministro de Interior, Rogelio Frigerio, que este año tendrán como particularidad el retiro del gobierno federal del debate sobre salarios docentes.
“Vamos a buscar una postura común para luego sí tener una reunión con el gobierno nacional, ya sea con el presidente Mauricio Macri o con el ministro Frigerio u otro integrante del gabinete”, dijo Peppo a NORTE cuando fue consultado sobre la reunión.
En relación a las paritarias docentes, el gobernador señaló que la primera evaluación tiene que ver “con las expectativas de recursos que tiene cada provincia” y anticipó: “si no tenemos garantizados recursos no podemos aventurarnos a hablar de números ni de porcentajes. Por lo pronto es una incógnita”.
También señaló que no facilita la decisión el impedimento legislativo de no contar con el Presupuesto 2017 por es “un inconveniente de magnitud a la hora de iniciar cualquier discusión salarial” y que “genera una limitación. Nuestra intención es mantener el costo de vida y esperamos poder cumplir. Pero no vamos a dar más de lo que tenemos”.
Otras definiciones
Por ahora los gobernadores le bajaron el perfil a la discusión sobre recursos federales que pretende iniciar el presidente Macri con las provincias y cumplirán con la formalidad que enviar a sus ministros de Hacienda a la reunión programa para el 14 de febrero pero saben que el trasfondo político tiene otro andarivel y habrán más consultas y definiciones. Con cautela, Peppo dijo que “es para iniciar procesos técnicos y buscar avances para que luego los gobernadores trabajemos sobre esa base” y que “será una reunión técnica, no política, pero con eso empezamos una discusión que de seguro va a ser larga”.
El molde
La Casa Rosada, en sintonía con los gobernadores decididos a “cuidar” sus cuentas, quiere que la paritaria docente se convierta en el molde del resto de las negociaciones salariales y quede alineada con el 17% de inflación plasmada en el presupuesto.
Además, un dato clave que destaca en su edición de ayer el diario La Nación, es que por primera vez en años el gobierno nacional no será el pívot de la puja con los maestros. Ya no se fijará un porcentaje que guíe la discusión en las provincias, sino que cada distrito pactará con los gremios locales por su cuenta.
El cambio libera a Macri de cometer errores como el del año pasado, cuando cerró un aumento del 32% (que incluyendo el aporte del Fondo Nacional de Incentivo Docente trepó a 40%), después de haber querido imponer el 25% como tope para las paritarias. Aquel acuerdo elevó de movida el techo de las negociaciones del resto de los gremios.
El año pasado, el Gobierno creó un mecanismo de actualización automática por el que el maestro ingresante no puede cobrar menos de un salario mínimo más el 20%. Esa cifra quedó fijada en enero en 9672 pesos. De todos modos, la Casa Rosada ya no participará de la paritaria definiendo un porcentaje.
Si como pretende él y la mayoría de los gobernadores, el arreglo con los maestros no se aleja del 18%, Macri podría anotarse un triunfo crucial en la puja con la CGT, que la semana pasada volvió a plantar bandera contra los despidos y a advertir que no aceptará el corset que pretende imponer la Casa Rosada.
Menos aún, negociar los aumentos hacia adelante, es decir, sin compensar las pérdidas por la brecha entre el promedio en el que cerraron las paritarias del año pasado (33%) y la inflación (41%).
Como antesala de la negociación entre los caciques provinciales que comenzará el jueves, el Gobierno aprovechó enero para dejar en claro que el ajuste de las finanzas de las provincias será uno de los ejes de su política de contención del gasto público para este año.
En ese escenario, los gobernadores peronistas se reencontrarán para empezar a ponerle números a una paritaria que, en la mayoría de los casos, se lleva una porción importante de los presupuestos provinciales. Por caso, en Chubut, el salario de los docentes insume el 45,6% de todo el gasto en sueldos.
La situación es crítica para provincias como Tierra del Fuego, que viene de un año con casi 90 días sin clases y que hoy mismo tiene dificultades para pagar salarios. ‘Para nosotros, cualquier aumento es económicamente inviable. Sin asistencia de la Nación no podemos ofrecer absolutamente nada‘, admitió ante La Nación un funcionario provincial.
En Santa Cruz, Alicia Kirchner sigue atrasada con el pago de sueldos, prevé un déficit de 6700 millones de pesos y gestiona un bono externo por 350 millones de pesos. En esas condiciones deberá acordar los aumentos.











