El padre de Rubens Bombares sospecha de un mecánico porque fue el último que lo vio
Pasaron 47 días de la última vez que se vio a Rubens Bombares, cuando un domingo se ausentó de su casa en Villa Río Negro.

Raúl, papá del desaparecido, varias veces a través de NORTE pidió desesperadamente movilización de la policía y la justicia para que se inicie la búsqueda. Lo hicieron un mes después y ayer se manifestaron frente a la fiscalía y acusó al mecánico, a quien presuntamente le debía plata.
Bombares, comentó a NORTE el motivo de la manifestación que se realizó ayer frente a la sede de las fiscalías de investigaciones, en avenida 9 de Julio 236.
Hasta allí- familiares y amigos de Rubens- protestaron contra la justicia por retardar el proceso para encontrarlo.
Raúl asegura que la fiscal en turno (Carmen Scarpin), aunque por la feria, hubo otros a cargo de la instrucción- se tardó un mes en iniciar la investigación, cuando él presentó la denuncia de desaparición a mediados de diciembre.
De hecho, a NORTE, acudió el año pasado para difundir la ausencia de su hijo, y las sospechas que tiene al respecto. El 11 de diciembre ocurrió y a las pocas horas, extraños se presentaron en su casa reclamándole un dinero, que supuestamente Rubén ya había pagado.
“Yo tuve que aportar los datos del mecánico y de personas que dicen que mi hijo les debía plata, cosa que a mí no me cierra. Vamos a seguir con esta medida si la justicia no agiliza el trabajo”, anticipó y señaló que el lunes o martes continuarán con las protestas.
El hombre tiene 32 años, y aquel día, fue a ver a su hija, y nunca más se lo vio. Reside en el asentamiento Ávalos (en Villa Río Negro).
Los días siguientes fueron ir y venir a la comisaría Duodécima, aportando datos, pero el padre reclamó por la pasividad de las autoridades y de tantas veces que publicó el caso de su hijo en NORTE, “hasta el comisario fue a mi casa pero pedirme información, somos nosotros los que estamos aportando datos”, se quejó.
En el río y en montes, no hubo resultados.
Mientras la familia temiendo el peor final se manifestó ayer por la mañana, paralelamente, se realizaba un segundo operativo en la zona de montes sobre la Villa Río Negro, con canes adiestrados, pero los resultados fueron nulos, según pudo saber este medio.
Los rastrillajes se centraron en el tramo que comprende la avenida Sabin y la colecta Sur. Varias unidades policiales estuvieron trabajando en la zona de la Isla de Villa Río Negro y ahora la búsqueda se realizó en base a informaciones.




Alfredo vestía una remera y short de color negro, calzaba ojotas hawaianas de color negra con tiras verdes. Es de contextura física delgada, tez morena, de 1,70 metros de estatura, ojos color marrón, cabello corto de color negro y posee cicatrices en la cabeza, más precisamente en la frente el cual fue producto de una cirugía y además posee un tatuaje en el brazo izquierdo que versa el nombre de su hijo Isaías.
Ayer, la fuerza policial informó que “desde el momento en que la comisaría interviniente recibió la denuncia sobre la desaparición de Alfredo, los efectivos activaron el “Protocolo de Búsqueda en Materia de Desaparición de Personas”, dándose intervención a varias unidades policiales, entre ellas al personal del Departamento Lucha Contra la Trata de Personas, quienes comenzaron a investigar sobre el caso y al Registro de Personas Desaparecidas y halladas de la provincia”.
Mientras, ayer luego de nuevas informaciones aportadas por la familia se inició un rastrillaje en cercanías de la orilla del Río Negro, más precisamente en el tramo que comprende la avenida Sabin y la colecta Sur. Los canes se encargaron de olfatear en la zona boscosa y los equipos de buceos del Departamento Cuerpo Operaciones Especiales y División Bomberos se sumergieron en las aguas de Río Negro.










