Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

Un año desfavorable para los trabajadores

El número de personas que perdieron sus trabajos continuó en aumento en diciembre, pese al discurso oficial sobre la supuesta recuperación del empleo.

En el sector privado, los trabajadores industriales volvieron ser los más afectados; los 5053 despidos y suspensiones registrados en las empresas en el último mes del año representaron nada menos que el 84 por ciento.

A su vez, en una clara señal de lo que se viene, el gobierno nacional volvió a impulsar despidos masivos entre los trabajadores del Estado, aunque lograron ser parcialmente postergados, por el momento.

En su último informe laboral, el Centro de Economía Política Argentina (Cepa) señaló que en diciembre hubo 9488 despidos y suspensiones. Sus conclusiones se contraponen a lo dicho por el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, que sostuvo, tal como lo había hecho en la semana el presidente Mauricio Macri, que en el país está creciendo el empleo. Triaca también consideró que la mayoría de las empresas cumplieron con el compromiso de no despedir hasta marzo.

El centro de estudios indicó, por el contrario, que en el sector privado los despidos y suspensiones aumentaron en diciembre en 5053 trabajadores. De ese total, la industria concentró 4110 casos. Las actividades más afectadas son cuatro: petróleo, metalurgia, producción de alimentos y bebidas y artículos electrónicos y electrodomésticos.

Si se mira el acumulado del primer año de gobierno de Cambiemos, la construcción lidera la destrucción de empleo, con 60.626 despedidos, lo que está ligado a la paralización de la obra pública. Sigue la rama metalúrgica, con 16.981 despedidos y suspendidos; en la cuenta se incluyen los despedidos y suspendidos de la siderurgia, con casos como el de Siderca, de la ciudad de Campana, con una importante incidencia de cesantías de tercerizados y retiros voluntarios.

Los textiles se han consolidado en el segundo lugar de los obreros industriales más afectados. El rubro fue muy golpeado por la caída del consumo interno y la apertura de las importaciones. El informe registra un acumulado de 3345 despidos y 11.720 suspensiones.

El sector automotriz continúa con una cantidad ostensible de despidos y suspensiones: suma 9160 bajas a las que se suman 1514 trabajadores despedidos y suspendidos en autopartistas.

En Electrónica y electrodomésticos, las pérdidas de empleo alcanzan a 4923 despidos y 2870 suspensiones.

Los trabajadores de la alimentación acumulan 7402 despidos y suspensiones.

En la actividad petrolera los despidos crecieron significativamente y alcanzaron los 7497 afectados.

Al analizar las variaciones relativas se observa que los despidos y suspensiones en la industria se incrementaron un 4,90 por ciento en diciembre con respecto a noviembre, mostrando una continuidad con respecto a los meses anteriores.

 “El comportamiento empresario fue homogéneo respecto de los despidos y suspensiones durante y después del acuerdo: siguieron expulsando trabajadores”, señaló el centro de estudios.

En el sector público, el Cepa registró en diciembre un fuerte aumento de los despidos, que totalizaron 4435. Este número contrastó con el de noviembre, cuando hubo 769 cesantías, y más en general con la tendencia registrada entre agosto y noviembre, un período en el que la cantidad de incorporaciones en el Estado superó al número de despidos registrados.

De todas maneras, el informe aclaró que incluyó entre los despedidos a los 2600 cargos de tutores virtuales que se pusieron en juego con la decisión del Ministerio de Educación de ajustar el programa de capacitación docente Nuestra Escuela.

Vale aclarar que luego de las protestas de los sindicatos Ctera y ATE, el ministerio dio marcha atrás parcialmente con la medida. Sin contar esos casos, los afectados en el Estado serían más de 1800.

El organismo agregó que, además, en la amplia mayoría de los ministerios hubo cesantías, aunque en cantidades menores: Producción, Cancillería, Interior, Modernización, Salud, Cultura, Trabajo, Secretaría General de la Presidencia y Enacom.

En este marco las declaraciones del ministro Triaca toman un tinte oscuro.

El funcionario volvió a defender los despidos con el argumento de que los echados eran ñoquis del kirchnerismo; un preanuncio de que el año que está arrancando se encamina a ser más duro para el sector laboral que el que se fue.

Te puede interesar