A un año de su muerte, familiares piden justicia por Jessica Vasconcelo
Familiares y vecinos de Jessica Vasconcelo continúan su reclamo de justicia, cuando se cumple un año del siniestro que se cobró la vida de la joven madre. “Hemos reclamado de todas las maneras posibles pero el hombre que atropelló y mató a Jessica sigue en libertad y conduciendo una camioneta”, manifestaron al unísono los familiares de Jessica.
En la madrugada del jueves 21 de enero de 2016, la joven madre de dos nenas perdió la vida en un siniestro vial ocurrido en la intersección de las avenidas Belgrano y Alvear de Resistencia. Desde entonces su familia reclama justicia, sin que hasta el momento se haya detenido siquiera al conductor del vehículo involucrado.
Los padres de Jessica, Francisco Vicente Vasconcelo y María Celina Gallardo, y sus hermanos, Roxana, Marisa, José, Daría y Vicente, encabezaron el numeroso grupo que se presentó en NORTE, donde no faltaron Aimara y Alexia (hoy 9 y 3 años), hijas de la víctima.
“Protegido por la policía”
La familia Vasconcelo se presentó en NORTE, acompañada de un grupo de vecinos quienes brindan su apoyo desde el mismo día de a pérdida, en su reclamo por justicia. Califican de “asesino” al conductor de la “Toyota Hilux gris”, quien luego de chocar la moto en que iba Jessica, “quiso escaparse pero lo frenaron los propios vecinos de la zona y tuvo que volver al lugar”.
Agregaron que el hombre “en ningún momento quedó detenido, dado que la policía (Comisaría Tercera) lo dejó ir una vez que terminaron de hacer las tareas en el lugar del siniestro”.
Desde el dolor y la impotencia, Francisco señala al conductor, Juan Gilberto Núñez Barúa -según consta en la denuncia policial - y cuestiona que “tiene protección porque es sobrino de un comisario y de una familia importante de Fontana”.
Explica que “nunca lo detuvieron y, encima, a las 48 horas ya se lo veía de nuevo manejando con total normalidad”, indicó, remarcando que Núñez Barúa se dedica a la conducción de camiones. “Más de una vez ha pasado por nuestra casa y saluda y se nos ríe, y una vez me gritó que le arregle los frenos”, aseguró.

Además, contó que a los pocos días del siniestro, “la camioneta ya circulaba arreglada, sin haber pasado por una trabajo de pericias”, y que luego de algunos meses “vendió la camioneta y se compró otra, con la que hasta el día de hoy se lo ve circular”.
Denunciados
Por su parte, Marisa comentó que en una ocasión escribió un mensaje, en su perfil de la red social Facebook, recordando a Jessica y pidiendo justicia, donde también acusaba a Núñez Barúa de ser “un asesino suelto”. “Luego de ese mensaje nos enteramos que esta persona nos denunció a nosotros por acusarlo”, dijo.
También recordó un episodio en que un hombre se presentó en su domicilio pidiéndole “explicaciones” de qué era lo que buscaban con su reclamo. “Dijo que era un comisario retirado”, afirmó.
Lamentablemente, según dijeron a NORTE, la causa judicial “no avanzó nada en todo un año” y por eso acudieron a este medio, “porque es la única forma de que los fiscales se molesten en actuar, porque les duele cuando esto se conoce”.
Francisco se refirió también al fiscal Lucio Otero, quien “nos dijo que ese hombre debía ir preso”, aseguró y lamentó que “a un año de la muerte de Jessica nunca pisó una comisaría”. “Con todo el dolor que cargo en el alma, alguna vez le dije a (el fiscal) Otero que insista con que Núñez Barúa manejaba borracho y drogado, pero me contestó que si decía eso, el seguro no reconoce nada. Como si a mí me importara cobrar en plata la vida de mi hija”, aseveró.
La madre de Jessica, María Celina pidió “como madre, que se haga justicia” por la muerte de Jessica apeló a “la policía, la justicia, el fiscal, alguien que haga que ese hombre vaya preso, porque es un peligro y pone en riesgo la vida de mucha gente”.
El siniestro
Jessica Paola Vasconcelo tenía 31 años y ese jueves 21 de enero de 2016 había cenado en la casa de su hermana, de donde salió junto con su novio a bordo de una moto Keller 110 que conducía el joven, quien la llevaría hasta su casa en Villa Río Negro. Sin embargo, alrededor de la 1.15, una camioneta los embistió en la esquina de las avenidas Belgrano y Alvear.
El choque le produjo heridas irreversibles a Jessica que fallecería minutos después en el hospital Perrando, dejando a dos pequeñas hijas de 2 y 8 años. Al cumplirse un año y embargados por el dolor y la angustia, la familia y vecinos se presentaron en NORTE para recordar a su hija y reclamar justicia.











