Trump ya está en Washington
En vuelo cuyo despegue y aterrizaje fueron transmitidos en directo por tv, el magnate llegó a las 12.05 del jueves, 24 horas antes de asumir como 45º presidente de los EEUU. Procedente de Nueva York, llegó a una ciudad demócrata que por estos días recibe a miles de seguidores y detractores suyos entre cortes de tráfico e intensas medidas de seguridad, entre celebraciones de la era Obama y protestas contra su sucesor.
Washington, 19 (afp-na) - En las últimas 24 horas de la presidencia demócrata, la capital es escenario de una transición calculada al milímetro que, desde la Casa Blanca hasta la nueva residencia de la familia Obama, desde el Congreso hasta todas las agencias del Gobierno federal, aprovechará el momento en que la mirada de millones de personas apunte hacia el Capitolio para convertir el Washington de Obama en el Washington de Trump.

Los casi dos millones de personas que hace ocho años llenaron las calles de la capital dejaron paso a cerca de 900.000 asistentes -la cifra que manejan las fuerzas de seguridad- ataviados con la icónica gorra de Trump y “Make America Great Again”. Sin embargo, la ciudad con mayor porcentaje de votantes demócratas del país (Trump apenas sumó 4% en el Distrito de Columbia) también aprovecha estos últimos momentos para enviar un mensaje al próximo presidente con protestas y pintadas en las aceras: “El pueblo rechaza la carrera armamentística de Trump”, “No a una presidencia fascista” o “Los derechos de las mujeres importan”.
El sábado, todas esas voces confluirán en una gran manifestación, la Marcha de las Mujeres, que espera convocar a cientos de miles. A pesar de las protestas, se cumplirán tradiciones de décadas cuyo objetivo es apuntalar la transición sin tropiezos. Trump participó en una comida en su hotel en Washington donde presumió de que su gabinete “tiene el cociente intelectual más alto” que ninguno que lo haya antecedido.
El presidente electo acudió también al cementerio militar de Arlington para la tradicional ofrenda a los veteranos de guerra. En el acto estuvo acompañado por el vicepresidente electo Mike Pence, así como de su esposa Melania y sus tres hijos. Posteriormente, participó en un concierto en el Monumento a Lincoln del National Mall, donde ofreció su último discurso antes de asumir la presidencia.
Él y Melania también cumplirán la tradición de pasar la última noche antes de asumir el poder en la Blair House, residencia situada frente a la Casa Blanca, e irán a misa la mañana de este viernes. Obama, que ya desde noviembre insistió en colaborar en la transición, hizo un nuevo gesto al invitar a su sucesor a tomar té en la Casa Blanca antes de ir al Capitolio. Las dos parejas viajarán juntas desde la residencia presidencial hasta el escenario de la toma de posesión, al otro extremo de la ciudad.










