Generadores de energía, cada vez más buscados para sobrevivir a los cortes en verano
Con los cortes de luz la demanda de generadores de energía eléctrica se mantiene. Pese a que en esta época las ventas caen, en un conocido comercio céntrico afirman que salen unos cinco por semana. Entre los clientes hay muchos tipos de necesidades y entre los casos más sensibles, pacientes que necesitan un respirador.
“La mayoría lleva uno de 7,5 KVA, que ronda los $15.000”, explica uno de los vendedores de Masín, de Julio A. Roca 202.
Por “mayoría” se refiere a una diversidad de situaciones individuales, familiares y hasta algunos casos de adultos mayores y niños que exigen mayores cuidados.
NORTE dialogó con dos integrantes del personal que atiende al público, ambos coincidieron en señalar que reciben numerosas consultas.
Un estándar

En la ajetreada mañana se entrecruzan los pedidos en un mostrador poblado de hombres. Uno se lleva tres latas de pintura en aerosol, otro una hidrolavadora y un tercero examina una bordeadora eléctrica.
“Casi todos piensan en asegurar que en una habitación de la casa se pueda sobrevivir con aire acondicionado durante un corte de luz”, explica Pablo Barrios en un breve alto.
Para una casa donde se enciende un split o ventana -de hasta 3.500 frigorías-, más algún otro electrodoméstico y las luces, se recomienda un generador de 7 u 8 KVA.
En el salón hay varios equipos que reúnen esos parámetros y no es casualidad que el equipo estrella esté bien adelante, junto a la única puerta de acceso.
La compra
“Puede venir una persona sola o acompañada; un cliente compró un grupo para su padre, que es muy mayor y algunos servicios de salud, también”, explica Pablo Zapata. Entre los pedidos hubo situaciones para las que tener electricidad es indispensable para vivir, como las personas que usan un respirador u otros mecanismos de auxilio. “Atendí esos casos y son muchos más de lo que se piensa”, acota el vendedor.
Costos y crisis
Si se busca en sitios on line hay equipos muy básicos desde 1,2 KVA a $3.500, pero que al consultar a un asesor en el tema esos modelos están lejos de los requerimientos básicos.
Dentro de un rango de 5 a 8 KVA de potencia, las variaciones son muchas, los precios parten de unos 15 mil pesos y pueden escalar, según la marca y accesorios, hasta los 32 mil.
Una tercera fuente de un comercio por 25 de Mayo -que prefirió el anonimato- apunta que, independientemente de lo accesibles que sean, el rubro mantiene una caída en la demanda que comenzó a sentirse hace tres años. “Por la crisis se venden menos equipos”, sostiene.
En temporada baja
Además de la capacidad de un grupo hay otros detalles y características que generan grandes diferencias en el costo final. Por ejemplo, el tipo de arranque (manual o automático) o la ubicación del tablero, que puede manipularse a distancia.
Según la fuente que se consulte, la “temporada de generadores” comienza bastante antes del inicio formal del verano: en octubre, incluso en septiembre.
“Para esta época el que puede ya se fue de vacaciones”, agrega un vendedor.
En cuanto a la forma de pago, Barrios comenta que lo habitual, como en otras compras por ese valor, es el pago en cuotas.
Recomendaciones de los que saben
Para determinar la potencia del grupo electrógeno que se necesitará, antes hay que sumar el consumo de artefactos eléctricos (en watts). En hogares con electrodomésticos como un aire acondicionado, una heladera o lavarropa recomienda tener en cuenta que triplican la carga en el punto de arranque y al momento de hacer el cálculo se considera el mayor valor.
Si se tiene una heladera con freezer (200 W), 10 lámparas de bajo consumo (150 W), un aire acondicionado de 3.000 frigorías (1.700 W), un televisor LED (150 W) y un lavarropas automático (500 W), la suma arroja un consumo total de 2.700 W, que multiplicada por tres en los electromecánicos eleva a un total de arranque de 7.500 W.
Para ese tipo de hogar el equipo deberá tener un mínimo de 8.250 W (unos 11 HP). A la hora de calcular los consumos, considerar la posibilidad de desenchufar unos equipos para conectar otros (por ejemplo, heladera por microondas). De esa forma se podrán comprar equipos más chicos, económicos y que consumirán menos combustible (los de 2.000 W consumen un litro de nafta por hora, aproximadamente).
Los fabricantes recomiendan dejar un margen de al menos 10 % de potencia, para no forzarlo. Si no se conoce el consumo medio de un aparato, buscarlo en el manual del fabricante o en internet.
Se advierte que jamás se debe conectar el grupo electrógeno a cualquier enchufe de la casa. Hay que separar la alimentación eléctrica que proviene de la calle de la que proveerá el generador. Esto se hace a través de una llave conmutadora, que hay que instalar antes de la llave térmica, lo que permitirá seleccionar con qué energía alimentaremos la red de la casa. En lo posible, y para prevenir accidentes, instalar un disyuntor luego de la llave conmutadora (junto a la térmica). Los equipos suelen incluir un disyuntor, pero de todas maneras es recomendable instalar otro independiente.
En cuanto a la ubicación, por la emanación de gases de la combustión de nafta o gasoil, hay que buscar una zona segura, ventilada, protegida de la lluvia y conectada a tierra a través de una jabalina.
Uno de los aspectos más incómodos es que en general los equipos son ruidosos y si bien los manuales indican que no superan los 65 decibeles tolerados por el oído humano, molestan por igual a dueño y a vecinos. Existen modelos de menor ruido, pero son más caros y casi siempre de menor potencia.
(Fuente: páginas web de casas comerciales de Buenos Aires y Rosario y de primeras marcas nacionales e internacionales fabricantes).










