Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

El agua, un recurso que debe cuidarse

El nuevo año llegó con altas temperaturas al Chaco y en las zonas urbanas de la provincia que disponen de agua potable a través del suministro de redes aumenta en esta época el consumo del vital elemento. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) una persona necesita entre 50 y 100 litros de agua por día para satisfacer las necesidades humanas más básicas, pero muchas veces por desconocimiento o falta de conciencia se supera esa demanda y se derrocha sin medir las consecuencias.

En nuestra región, las comunidades que viven cerca del río Paraná tienden a creer que el agua dulce es un recurso infinito. Es probable que esa creencia sea común en los habitantes que tienen un contacto habitual con grandes cursos de agua, pero en realidad esa enorme masa líquida que parece inagotable resulta escasa para la gran demanda que existe en todo el planeta, sobre todo en países que, con una infraestructura insuficiente, incrementaron en los últimos años en forma vertiginosa la concentración de población en zonas urbanas.

De hecho, distintas organizaciones defensoras del medio ambiente vienen alertando sobre la escasez de agua dulce para consumo humano que ya existe en regiones del globo donde el vital elemento ha pasado a ser un bien muy preciado. En Oriente Medio, por ejemplo, algunos países ya enfrentan serias dificultades para satisfacer las necesidades básicas de su población. Ante este preocupante escenario, la Organización de las Naciones Unidas observó que, si se mantiene el ritmo actual de consumo de agua dulce y los países no toman conciencia de la necesidad de no derrocharla, en el año 2030 más la mitad de la población mundial se verá afectada por la escasez de este vital recurso. Por esta razón, la asamblea general del organismo internacional aprobó una resolución que declara que el derecho al agua potable limpia y segura es un derecho humano que debe garantizarse en todos los países a todos sus habitantes. En las escuelas siempre se enseñó que la superficie terrestre está cubierta en sus dos terceras partes por agua, lo que, en rigor, es cierto, pero el problema es que el 97 por ciento de esa masa líquida está en los océanos, es decir, contiene sal y no es apta para el consumo humano. Como el proceso para eliminar la sal del agua del mar todavía es muy oneroso, al menos por ahora no se puede pensar en el agua de mar como una solución a la creciente exigencia mundial, de manera tal que toda la demanda global sólo podrá satisfacerse con el líquido que se obtenga de los acuíferos, los humedales y en última instancia de las regiones polares, donde el vital elemento se encuentra en estado sólido.

En ese sentido, los habitantes del Chaco y la región deben ser conscientes de la importancia estratégica que tiene el Acuífero Guaraní, uno de los más importantes reservorios de agua dulce del planeta, en un escenario de escasez. El papel clave que en un futuro no muy lejano jugaran estos reservorios, ha llevado a expertos argentinos a llamar la atención sobre el interés que tendrán los países más poderosos en tener influencia en las zonas donde se encuentren los principales reservorios de agua dulce. Por un lado, es fundamental garantizar la protección de este acuífero que comparte Argentina con Brasil, Paraguay y Uruguay; y por otra parte a un nivel más doméstico, la comunidad chaqueña, que espera con expectativa la continuidad del segundo acueducto del interior, debe tomar conciencia de la necesidad de no derrochar el agua para asegurar que este recurso llegue a todos los hogares de la provincia.

Te puede interesar