
América Latina es más feliz y más violenta de lo que su nivel de desarrollo predice
El residuo latinoamericano
Salgo de mi casa en Villa Urquiza y camino diez cuadras hasta la estación de Coghlan. Es un sábado de otoño y los fresnos y plátanos —los dos árboles que dominan el paisaje del barrio— están pintados de amarillo y marrón.








