
Stephen, de seis años, una de las víctimas de la masacre en California
Stephen Romero tenía seis años. Era un niño de baja estatura, alegre y amable. El 28 de julio, un día de soleado de verano, salió con su mamá y abuela a una feria gastronómica en San José, California. Como el resto de los asistentes se divertía y escogía el platillo que comería.








