
Empezó la fiesta albiceleste
La imagen resulta familiar para cualquier argentino que tenga la posibilidad de asistir a un evento internacional que convoque al fútbol argentino, pero que una multitud se congregue a la vera de la Plaza Roja de Moscú con banderas de equipos para ellos inidentificables y por supuesto con la celeste y blanca por delante de todas es un suceso extraño para los rusos que ven invadida Moscú por un Mundial, pero en vez de alejarse, ellos también se suman a la fiesta.


