
Tan políticamente correctos
Lo leí la semana pasada en un perfil de Twitter y me causó mucha gracia: “Soy de la Argentina, el único país en el que árbol orina al perro”. Como suele ocurrir con el buen humor, después de la risa llegó la reflexión. Las mejores bromas son las que nos permiten ponernos frente a lo peor de nosotros desde un punto de vista acaso más piadoso. Y sí: somos ese país.





