El verdugo de la energía profundiza desigualdades
Lo que el exgobernador radical Nikisch acaba de calificar de irracional, es también lo que Pedro Busetti, titular de los Defensores de Usuarios y Consumidores objetó fundamentalmente porque el tarifazo anunciado por el ministro Aranguren no achica la brecha entre usuarios de la Capital y del Gran Buenos Aires con el interior del país, donde se le baja la palanca a provincias como el Chaco, en la que afrontar el aumento del ciento por ciento de la energía mayorista que entrega Cammesa para la distribución de Secheep ya es una gran preocupación social para la masa de usuarios, y fiscal para la solvencia de las cuentas del gobierno, que acaba de certificar ante Mario Quintana en la Casa Rosada, que apuntalar a las empresas de electricidad y agua tuvo mucho que ver con esos 3.000 millones de déficit del ejercicio 2016 que navega mar adentro sin financiamiento.