
El sembrador
La parábola bíblica podría adaptarse a lo que sucede con nuestros agricultores chaqueños, el clima y la tierra. El sembrador salió a sembrar trigo -dice la referencia-. Mientras sembraba, algunas semillas cayeron en el camino. Poco después vinieron unos pájaros y se las comieron. Otras semillas cayeron en un terreno con muchas piedras y poca tierra. Allí pronto brotaron plantas de trigo, pues la tierra era poco profunda. Pero las plantas no vivieron mucho tiempo porque no tenían buenas raíces, y se quemaron cuando salió el sol.







