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Jorge Capitanich con NORTE Rural

“El campo es la columna vertebral de la producción, pero es necesaria la industrialización de la ruralidad”

El gobernador electo plantea desafío y propuestas para su tercera gestión al frente del Ejecutivo provincial. No da señales de su próximo gabinete en Producción y describe el Plan Chaco 2030 para el sector.

Guillermo Koster
Por: Guillermo Koster

Descendiente de montenegrinos y criado en su memorable colonia La Montenegrina, en pleno corazón agrícola chaqueño, Jorge Capitanich siempre tuvo una mirada especial hacia el campo. Conocedor de cada rincón chaqueño, de cada productor, de los actores y entidades del campo, como gobernador electo desarrolla sus propuestas del Plan Chaco 2030, establece metas y desafíos; al tiempo que describe sus sentimientos para un sector sensible del cual depende en gran parte la economía provincial.

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“Ahora tenemos que terminar lo que nos falta y generar un fuerte proceso de atracción de inversiones”, asegura Jorge Capitanich (Foto Prensa Municipio de Resistencia).

“El campo es la columna vertebral de la producción chaqueña, pero es indispensable la industrialización de la ruralidad para generar valor agregado de base industrial a los efectos de dar oportunidad a nuestros jóvenes para que con arraigo a la tierra se puedan quedar”, destaca en diálogo con NORTE Rural. Y define un enfoque estratégico en donde la industrialización de la ruralidad y la agregación de valor en toda la cadena de base industrial tendrán un impacto desde el punto de vista de su desarrollo.

Todo en un contexto de crisis nacional, con desfinanciamiento, falta de inversiones e imposibilidad de acceso al crédito, en un capital de la actividad económica nacional que intenta levantar cabeza para bien de la sociedad toda. Así, el dos veces gobernador del Chaco, analiza además su relación con las entidades del campo y brinda pocas señales de su próximo gabinete en el Ministerio de Producción: “Ahora tenemos que terminar lo que nos falta y generar un fuerte proceso de atracción de inversiones”, asegura.

Para concretar sus retos, apuesta a generar los incentivos correspondientes para las inversiones del sector privado: “Hay muchos chaqueños que tienen ahorros en dólares y en pesos que en vez de colocarlos en instrumentos del exterior o fuera de la provincia deberían volcarlo al sistema productivo local. Si queremos una provincia con mayor equidad social, mayor distribución del ingreso y menos pobreza e indigencia tenemos que dar empleo de buena calidad. Lo tiene que inducir el Estado pero hay que hacerlo desde el sector privado”, agrega Capitanich.

Chaco 2030

El plan Chaco 2030 que propicia el gobernador electo aspira a dos millones de hectáreas sembradas en forma estable; cinco millones de toneladas de cereales, oleaginosas y otros productos; seis cabezas de ganados mayor y menor; una perspectiva de 1500 millones de dólares de exportación con 50 mil empleos: “Esto nos dará una impronta para una tasa de crecimiento sostenible en el tiempo”, dice. Además, desarrollar la base de productos industriales para tener diversificación y nuevas inversiones con la producción de tabaco, frutilla, hortalizas, verduras y plantas ornamentales, entre otras.

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En sus redes sociales, el gobernador electo interactúa usualmente con imágenes del Chaco profundo. “Plantaciones de trigo a la vera de la ruta 16 junto a las vías reparadas del ferrocarril Belgrano Carga”, posteó a fines de agosto.

Va más allá y describe al detalle la actividad productiva primara provincial. La provincia del Chaco tiene una matriz agropecuaria con 11 cultivos, una diversificación en la producción cárnica y la actividad forestal. “Hemos decidido articular un plan Chaco 2030, con 20 cadenas de valor y 50 iniciativas de carácter legislativo, con incentivos para aumentar la producción, el empleo y las exportaciones para garantizar más producción y productividad”, precisa Capitanich.

El sector agropecuario y forestal del Chaco tiene las siguientes particularidades: suma 29300 unidades parcelarias rurales, 27 mil productores ganaderos (22 mil menos de 100 cabezas y 2700 más de 250 cabezas de ganado bovino). Además, cerca de 586 mil cabezas de ganado caprino, unas 160 mil cabezas de ganado ovino y unas 286 mil cabezas de ganado porcino.

A su vez, “tenemos la potencialidad de la cadena avícola para lo cual hacen falta las 33 granjas y una inversión de 25 millones de dólares con la estructura frigorífica a través del emprendimiento de Granja Tres Arroyos”, agrega el actual intendente de Resistencia. Asimismo, cerca de 14500 productores de agricultura familiar nucleados en los 100 consorcios de servicios rurales, unos 3000 medianos productores y los grandes productores con grandes extensiones.

Propuestas por estratos

Para concretar metas y desafíos de su plan propuesto, Capitanich segmenta sus propuestas. Por eso, para medianos productores propone una agenda con los siguientes puntos: promover un sistema de acceso al financiamiento crediticio para la adquisición de bienes de capital y lograr mayor flujo operativo de capital de trabajo a tasas accesibles con subsidio de la misma a través de un Fondo de Garantía Chaco (Fogach), financiar un programa de provisión de plantas de biodiesel para bajar el costo de gasoil, un programa que tenga que ver con el arraigo y provisión de financiamiento que tenga que ver con la vivienda rural, un programa de electrificación rural para mejorar precio, renovación de líneas y mejoramiento en la calidad del servicio. A su vez, desarrollar las tres columnas que tienen que ver con el mejoramiento de la rentabilidad: estrategias para minimizar el riesgo precio, el climático y el tecnológico (manual de buenas prácticas agrícolas).

Para la agricultura familiar incita a trabajar el título de propiedad de la tierra, acceso a la vivienda rural, electrificación rural extendida con calidad de servicio, asistencia a los consorcios de servicios rurales con 180-200 millones de pesos para el año próximo, reequipamiento, tarjeta digital sanitaria, educación rural con un cambio desde el ciclo lectivo hasta el régimen de pasantía y los programas y contenidos curriculares, consorcios camioneros para garantizar la red caminera, la comercialización vía consorcios con el objeto de incorporarlos al régimen de corresponsabilidad gremial.

“El problema central que tenemos es que hay muchos programas como Prodear o Proderi, entre otros, con características específicas que fueron planteando modelos de reconversión productiva de una manera progresiva. No obstante lo cual, el problema siempre es la coyuntura porque estamos enfrentando problemas climáticos que tienen que ver con sequía o inundaciones, y una larga e interminable red de subsidios. Tenemos que lograr mecanismos de concertación programados con las organizaciones que nos permita un horizonte temporal que permitan producir más, generar más empleos y recuperar la rentabilidad de los estamentos productivos en todos sus niveles”, concluye Capitanich.