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Una deportista argentina denunció que fue abusada por un compañero

Paloma Giordano, hoy de 16 años, denunció a un integrante del equipo argentino de esquí acuático por violación, cuando ella tenia 15. El nombre de su presunto agresor, sin embargo, se mantiene oculto por consejo del abogado de la joven.

La denuncia de una deportista por ataque sexual de un hombre cercano (entrenador, compañero, médico), no es nuevo, y ha tomado trascendencia mundial, con varios casos graves, y con deportistas jóvenes y muy conocidas como la gimansta estadounidense, Simon Biles, entre otras. El caso de la esquiadora Paloma Giordano ocurrió en Estados Unidos, y el agresor denunciado es un compañero de equipo. 

El hecho denunciado ocurrió en el agua en Cory Pickos Ski School el 14 de julio de 2018, cuando ella  tenía 15, en Santa Rosa Beach, al norte del estado de Florida, Estados Unidos, durante una clínica que la Federación de Esquí Náutico y Wakeboard . "Cuando estábamos ahí, esta persona, cada vez que pasaba por al lado mío, me decía 'me hacés mal'. Había tanta relación y éramos tan cercanos que lo tomé hasta gracioso, que estaba haciendo una joda o algo por el estilo. No pensé nunca que podía llegar a pasar algo", relató la joven al  diario Clarín

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La joven deportista tenía 15 años, cuando -según la denuncia- su compañero que le doblaba la edad, abusó de ella en Estados Unidos.Foto: TyC Sports

Paloma relata -en una extensa entrevista- que se quedó con su agresor, en el agua, sola por la confianza que había, y el resto de sus compañeros se habían ido al supermercado. La conversación siguió siendo rara para ella, hasta que fue atacada. "Después de que pasó eso y logré irme, no sabía qué hacer, me temblaba todo, tenía taquicardia. No entraba en mí lo que había pasado y menos de una persona tan cercana, literalmente para mí era un hermano, una persona a seguir, lo tenía como ejemplo”, señaló

"Agarré mis cosas y me fui a bañar. No sabía qué hacer. Me puse a llorar en la ducha. No sabía cómo reaccionar ni qué decir. Fue horrible. Después de eso estuve muy mal también, con ataques de pánico, ansiedad y con psicólogos”, agregó

Al volver empezó con un tratamiento psicológico no menos complejo. Su psicoanalista se tomó licencia por maternidad y quien la reemplazó la señaló por el abuso sexual sufrido: "Me dijo que era mi culpa". Por eso también le llevó tiempo poder contar lo que le había pasado: "No se enteró mucha gente. Tenía miedo, vergüenza, es muy humillante contar. También tenía miedo de que me excluyeran del equipo. Y sentía culpa por meterme al agua y no irme al Walmart, por quedarme sola y por confiar en esta persona. A veces decís 'si me llega a pasar, actuaría de tal forma'. Y en el momento no supe cómo reaccionar y empezó cada vez más violencia. Y también por cómo se maneja la sociedad, que te hace la misma pregunta: por qué te quedaste con él. Pero después me doy cuenta de que en realidad no tenía porqué irme de al lado de una persona en la que confiaba tanto. Cuesta aceptar eso...", relató

Su psicoanalista se tomó licencia por maternidad y quien la reemplazó la señaló por el abuso sexual sufrido: "Me dijo que era mi culpa". "No se enteró mucha gente. Tenía miedo, vergüenza, es muy humillante contar"

El ataque sexual que denuncia, además de generarle ataques de ansiedad, también cambió su vida cotidiana -ya no quería quedarse sola en casa, por ejemplo- y su interacción con los hombres. "Me costaba hasta hablar con los hombres de mi familia porque sentía un rechazo. Durante un tiempo me daban asco los hombres, hasta tener cerca de un familiar, o quien fuera. No quería estar con nadie", cuenta.

"A un año me siento un poco más preparada. No sé si algún día voy a estar preparada pero ahora me siento con ganas de que se sepa, de que no le pase a nadie más dentro de mi deporte ni en cualquier ámbito. Que no quede en la nada es lo único que quiero".

Paloma no se presentó a la Justicia de Estados Unidos y en Argentina no hay denuncia "por incompetencia en razón del territorio", explicó Carlos Kovalink, su abogado, en la entrevista de Clarín. También contó que al iniciar el proceso con la psicóloga (tras volver de Estados Unidos), la misma tomó licencia por maternidad, al poco tiempo, y quien la suplantó le dijo "que era culpa mía"

La actuación de la Federación

La Federación Argentina de Esquí Náutico y Wakeboard (Fadew) tomó conocimiento de la agresión sexual que relata Paloma Giordano días después del ataque, a través del entrenador, quien llegó a Estados Unidos justamente ese día. Fue él quien charló con los deportistas y acordó con que ella se enfocara en la preparación para el Mundial Juvenil.

Al concluir ese evento, el entrenador presentó su informe en Buenos Aires. También se convocó a los padres de Giordano a una reunión de Comisión Directiva para que realizaran la correspondiente denuncia. Y, una vez recibido formalmente el reclamo, se le dio la oportunidad de presentar un descargo al deportista.

A finales de 2018, la Fadew suspendió provisionalmente al supuesto agresor con la máxima pena impuesta por el Estatuto por conducta antideportiva (seis meses), ya que cataloga al ataque sexual como "hecho confuso" al no haber una denuncia.

Actualmente, el deportista no forma parte de la selección porque no ha logrado revalidar las marcas que le permitan volver a integrarla. Aunque la Federación, que se asesoró por abogados y psicólogos para tratar este caso, aguarda la intervención de la Justicia para valorar la posibilidad de una nueva resolución.