Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/182248
LAS AGUAS BAJAN Y EL “CABALLITO DE MIL BATALLAS” SIGUE VIGENTE

Exceso hídrico y algodón: se pierde calidad, pero el cultivo sigue mostrando su poder de compensar

El agua bajó en gran parte de los sectores que fueron gravemente afectados por la emergencia hídrica, pero sin dudas que las consecuencias, el después, será clave para la recuperación.

Cada cultivo ha mostrado su comportamiento y si bien el algodón ha sido siempre clave, en los momentos de sequía por su capacidad de compensación, en condiciones de excesos ha mostrado seguir siendo batallador. Aunque queda claro que algo siempre se pierde, en este caso fue la calidad.

El ingeniero José Tarragó y el agrónomo Nelson Nadal, de la EEA INTA Las Breñas, fueron los técnicos que trabajaron en esta investigación.

El ingeniero José Tarragó y el agrónomo Nelson Nadal reciben a NORTE Rural en el lote de 70 hectáreas que tiene la EEA del INTA Las Breñas, donde el 11 de noviembre se sembró algodón. “Este lote donde trabajamos ha soportado un nivel de estrés por saturación por exceso hídrico como gran parte de la zona, bastante pronunciado, y a medida que fue pasando el evento fuimos realizando diferentes evaluaciones”, cuenta Tarragó

“Aunque el algodón es un cultivo que resiste muy poco el anegamiento, cuando se interrumpieron las precipitaciones, en el mes de marzo, y dado que el cultivo tiene una capacidad de compensar y fijar posiciones, una vez que aborta otras posiciones, el cultivo tenía un nivel de rendimiento aceptable, para lo que fue el año”, reconoció. Situación que vivieron varios productores de la región.

Volviendo al lote de estudio, ubicado en el departamento 9 de Julio, frente a la experimental, Tarragó contó que, tras ese primer gran impacto (recordemos que las lluvias comenzaron en diciembre y se repitieron en febrero y marzo), “el cultivo se recuperó y se puso más lindo. Se hizo la defoliación (marzo) y la evaluación del rendimiento, y era de 2500 kilos, bastante aceptable para la situación y con partes buenas, no tan buenas y otras que se perdieron por el exceso de humedad”.

El gráfico muestra que, además de perder calidad, la baja en el poder germinativo (PG) fue muy considerable.

Pero en abril-mayo la lluvia volvió. “El problema fueron las lluvias que siguieron, porque ya no nos permitían cosechar, y es allí donde surgió la pregunta de la investigación: ¿qué perdemos cuando retrasamos la cosecha? Si bien hay alguna bibliografía en relación a esta cuestión, lo medimos in situ, y fuimos haciendo mediciones casi mensuales, a partir del momento de cosecha, que fue el 16 de abril, a partir de ahí no se pudo cosechar con la máquina, pero sí se hicieron estimaciones y sacamos algunos parámetros, como por rendimiento de fibra del desmote, peso de semilla, porcentaje de germinación, para explicar un poco los componentes del rendimiento”, detalló el ingeniero. 

En el gráfico se ve que la baja en el precio bruto es la señal del impacto en la baja de la calidad. A pesar de ello los rendimientos fueron aceptables.

Consecuencias de retrasar la cosecha

“La conclusión a la que arribamos es que cuando retrasamos la cosecha lo que más perdemos es la calidad, es decir disminución del precio que se pierde por la baja en la calidad. En el último muestreo (4 de julio) notamos que disminuye la cantidad, pero la calidad ya había disminuido antes de un C3/4 a F un mes después”, especificó y agregó: “también vimos que esos días de lluvia, o de alta humedad ambiental, hicieron que las semillas del capullo rebrotaran, y esto aumentó el rendimiento en fibra de las muestras, debido a una disminución del peso de los granos, pero hubo una caída abrupta en el PG (poder germinativo de la semilla). En el primer muestreo tuvimos porcentajes que iban alrededor del 75% y en el segundo cayó al 8%, se perdió más materia seca la semilla y aumentó el porcentaje de fibra”.

Tarragó concluyó que “la condición de anegamiento la pasó, porque tuvimos rendimientos bastante aceptables, para lo que fue la campaña, pero se perdió calidad, por el retraso en la cosecha”.

Notas Relacionadas