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Reflotar el algodón para atenuar las pérdidas del sector productivo chaqueño

La provincia tiene la oportunidad de asumir el gran desafío con el uso responsable de las semillas y nuevas tecnologías. Los precios alientan la siembra pero la incógnita a resolver pasa por los costos y la financiación.

SAENZ PEÑA (Agencia) - Luego de que el clima jugara en contra de la producción agropecuaria chaqueña, con pérdidas millonarias en todo el aparato productivo primario, hay quienes sostienen que es el momento para reflotar el cultivo del algodón en el Chaco y en la región. 

“Es un fuerte desafío, nada fácil, pero es posible concretarlo en base a responsabilidad del productor en el uso de la semilla, la utilización de nuevas tecnologías y bases de acuerdos a ser respetados en el mercado‘, dicen los técnicos y productores del sector algodonero. Sin embargo, hay voces diversas y se plantean algunas preguntas en cuanto a los costos de producción y la financiación.

Productores y técnicos consideran que a partir de la ecuación costo-beneficio, desde la campaña 2019-2020, el algodón puede convertirse en el Chaco en el cultivo que equipare en parte las pérdidas que dejó el clima adverso.

Se coloca a modo de ejemplo el siguiente análisis: 3.000 kilos de algodón en bruto, con un rinde de 33% da casi 1.000 de fibra. Y el kilogramo de fibra vale U$S 1,35 más IVA, por lo que hablan de unos 62.500 pesos.

Agregan que por la soja se pagan $ 9.500 la tonelada, y como rinde en el mejor de los casos se obtienen 30 quintales, que serían $ 28.500. Una tonelada de fibra de algodón que se obtiene de una hectárea cosechada, equivale a 7 toneladas de soja, señalan.

A ello suman que en esta campaña el trigo será prácticamente nulo por el efecto del clima que dejó el suelo en pésimas condiciones, y que el girasol, con el mercado que se observa incentivará la siembra del textil.

LA SEMILLA

El Instituto Nacional de Semillas -Inase- sostendrá una fuerte política en el sistema de control sobre el uso de la semilla de algodón en el país, según confirmaron días atrás en Sáenz Peña Raimundo Lavignolle y Lucianio Zarich del organismo nacional que junto al Senasa vienen realizando operativos de fiscalización en distintas provincias algodoneras.

La definición más concreta acerca de la toma de decisión en este sentido fue la que dio Lavignolle, en el sentido de que el uso de la semilla ilegal ‘no solo perjudica a la producción del algodón, sino que juega en contra del ingreso al país del nuevo germoplasma y de nuevas tecnologías‘, que dicho sea de paso se están utilizando en otros países como Brasil.

Así en los cuadros algodoneros se plantea que la idea es buscar unificar criterios para lograr el uso de semilla de algodón certificada, en un hecho considerado por los técnicos del sector como de una nueva oportunidad para ordenar un sistema comercial atrasado que ha sacado al productor algodonero de la carrera por la productividad sustentable.

 

Una mirada diversa

“Creo que el área de siembra de algodón va aumentar pero siempre pensando en la rotación de cultivos. Nos consideran zona marginal sin embargo tenemos otros privilegios. La gran diversidad de cultivos extensivos no la tienen otras Provincias. Tenemos una amplia ventana de siembra para otros cultivos y esto hoy el productor lo aprovecha. Se puede reflotar el Algodón pero nadie se juega por un solo cultivo. Esto ya no es el Chaco de antes” opina Ernesto Ivan, productor de La Tigra.

Es un año complicado políticamente, el mercado interno bajó su consumo y se manejan plazos que no son convenientes en este contexto político, pero es importante destacar que es un cultivo que intensifica la acción comercial desde la planificación de siembra, provisión de semilla y productos químicos exclusivos y manejo todo más intensificado que los cereales, sin dejar de la lado la importancia de la semilla de buena calidad y fiscalizada” opinó Gustavo Skamarda, productor de Hermoso Campo.

El ingeniero agrónomo Martin Canteros, en tanto, mostró cautela pero avanzó diciendo que de todas maneras ‘creer que podemos sembrar más hectáreas de algodón en la próxima campaña es el desafío. Hay desmotadoras suficientes y maquinas cosechadoras para hacer unas 200 mil o algo más‘, opinó.

“Ahora la pregunta es: ¿de qué tamaño es el productor que va a sembrar más algodón y el que va a volver a sembrar para aumentar la superficie? ¿Hacia dónde apuntamos los cañones para que el tiro sea efectivo?, ¿Más Prodaf?”, se preguntó.

El productor José Boczar habló de los precios promedios de 180 toneladas que van de D c/32% C/ 3/4 con 34% $ 15.000 menos flete 14.200. Rendimientos 1.300, 1.500 y algo 2000 kilos sembrado a metro sin defoliar, a lo que habría que sumar el alquiler que se pagó $ 3.224 por hectárea.

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