Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/178454

La mágica noche del cumpleaños de 15 se convirtió en una batalla campal en "Casa Paraguaya"

Lo que tendría que haber sido una mágica noche se convirtió en una batalla campal con piedras que se arrojaban diferentes bandos, vidrios rotos, un lesionado y un demorado.

La mamá de la cumpleañera fue quien dio aviso a la policía por un desorden en la vereda del local que habían contratado para realizar el gran sueño de la Fiesta de 15. 

casa1.jpg

El hecho ocurrió en el salón denominado “Casa Paraguaya”, que se encuentra ubicado en la calle Inspector Patiño N° 30 (avenida 9 de Julio y calle 10) de la ciudad de Resistencia. Allí se llevaba adelante sin contratiempos un cumpleaños de 15, hasta que alrededor de las 3.50, los ruidos que provenían de afuera del salón alertó a algunos adultos que estaban allí para garantizar la seguridad del evento. Tranquilidad que agotó su instancia cuando se escuchó el estallido del primer vidrio.

Fue allí que, la madre de la cumpleañera, identificada como G.R. llamó inmediatamente a las autoridades policiales, quienes se hicieron presentes en el lugar, constando la presencia de dos grande grupos de personas, de al menos 40 personas cada uno, en su mayoría hombres que de a pie o en sus motocicletas de agredían mutuamente. Se arrojaban elementos contundentes, con el claro objetivo de agredir a su oponente.

Menor lesionado

Personal policial dio cuenta además que las puertas de vidrio de acceso al salón estaban rotas y ante esta situación muchas de las personas que se encontraban en el cumpleaños atinaron a salir hacia el exterior.

casa2.jpg

Esta situación provocó un desorden aún mayor, y en la confusión un menor fue herido en el rostro con algún elemento que fue arrojado con gran contundencia. El menor, identificado como L.A. de 17 años, fue trasladado hacia el Hospital Perrando, desde donde se informó que el brutal golpe en su rostro ocasionó “TEC con herida cortante en cuero cabelludo y traumatismo facial”.

Mientras la madre del menor radicaba la correspondiente denuncia, en el lugar de la fiesta las cosas fueron calmándose. Sin embargo, cuando personal policial se encontraban haciendo las tareas de prevención y desconcentración, un hombre, en aparente estado de ebriedad, identificado como G. E. S., comenzó a agredir a os uniformados, arrojándoles botellas, sin mayores consecuencias. Por este accionar G. E. S. debió ser demorado y trasladado por la fuerza de seguridad provincial. Además se dio intervención al Médico policial en turno,