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Atleta, docente, padre y abuelo

Jesús López Ordás, el señor de la jabalina

Fue cuatro veces campeón nacional en lanzamiento de jabalina, participó de las Olimpíadas Paralelas de Moscú y del Iberoamericano de México.

Por Luis Darío y Darío Gastón Molodezky

Se recibió en Corrientes de profesor en Educación Física y luego sumó títulos de perfeccionamiento, que los aplicó en la docencia y en las pistas. Se trata de Jesús Vicente Ramón López Ordás, que disfruta de su familia y de sus nietas, la última nacida hace pocos días. 

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Un entrenamiento en la pista de atletismo del CEF Nº 1. Las fotos, que son únicas y una serie, son del profesor Lalo Iglesias, un colega del profesorado.

Con él hicimos un repaso de su vida deportiva, recogiendo el mensaje para los jóvenes y los adultos también. “El Gallego” se retiró como vicerrector del INTEF, al que le puso por años talento y ganas. Tiene tres hermanos en España, donde también está su hijo Darío, exfutbolista de Sarmiento.

LOS ESTUDIOS

El primer estudio que hice fue por obligación de mi viejo, que quería que haga la carrera de ingeniería; aguanté un año y largué, pero con el apoyo de mi madre, fui a Corrientes a estudiar profesorado de Educación Física, que es lo que me gustaba.

Siempre me atrapó el deporte y dentro del él lo que más me llamaba era el atletismo. Me recibí a duras penas, en el sentido de que a veces no tenía tiempo ni para dormir; pero bueno, el sacrificio valió la pena porque a partir de la graduación, no me quedé con ese solo logro, sino que dos años después me fui a Buenos Aires.

Hice en el ex CEDENA y actual CENARD, un post grado de Entrenador Nacional de Atletismo y a partir de allí muchísimos cursos. Luego con una vinculación que tenía el doctor Francisco Márcico Prieto, trajeron a Resistencia a un especialista en ciclismo, a un licenciado cubano, que dio un curso con 36 participantes de los cuales nos recibimos 7 de entrenadores regionales de ciclismo.

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Martina y la recién nacida Francisca, las nietas con el abuelo, Jesús Vicente Ramón.

Por último y ya de grande, en el año 2000 me animé a seguir una licenciatura, y la única que yo veía que tenía algo que ver conmigo, y que era Actividad Física y Deporte con Orientación en Deportología de la Universidad de Flores de Buenos Aires. Allí me recibí en el año 2002.

LOS COMIENZOS Y EL DESARROLLO

Mi carrera como deportista empezó con lo que veía en la televisión, donde me llamaban la atención ciertas pruebas de atletismo, pero lo que más me impactó fue el lanzamiento de jabalina, y como yo tenía ciertas condiciones, el profesor César Villalba me guió por el camino del atletismo y me indujo a esa prueba (jabalina) que yo quería realizar; y en ese primer año tuve la suerte de salir campeón provincial de la especialidad.

Después de que me recibí de profesor en el 78 en Corrientes, empecé a competir en categoría mayores a nivel argentino federado. En el ‘81 tuve una gran evolución, y con una marca de más de 76 metros salí campeón argentino, lo que me posibilitó participar de las Olimpiadas Paralelas de Moscú, en 1984 y en ese año tuve la suerte de haber salido décimo.

Estas olimpiadas paralelas, y el nivel de competencia fueron mejor que el de Los Ángeles, que fue la olimpíada oficial. Tuve la suerte de compartir con entrenadores rusos que me ayudaron a corregir algunos errores, técnicas que yo las tenía tal vez equivocadas y a partir de ahí pude realizar el récord argentino de jabalina.

A esa altura yo ya tenía 29 años y estaba sobre el final de las capacidades máximas que puede tener un atleta de élite; sin embargo no me podría considerar un atleta de elite porque tenía más de 40 horas cátedras y tenía que atender a mis hijos y mi señora. Competí hasta los 38 años y por diversas lesiones y por la propia edad, tuve que abandonar la práctica activa del deporte.

EXPERIENCIA OLÍMPICA

Fue excelente, tal vez en ciertos momentos un poco chocante, porque siempre competíamos con un público de mil o dos mil personas en la ciudad de Santa Fe o en Buenos Aires, en algunos torneos internacionales había tres o cuatro mil, pero nunca más que esa cantidad.

Cuando estuvimos en el estadio olímpico de Moscú me corrió un frío por la espalda teniendo en cuenta que había 110 mil almas. Estaba claro que para algunos atletas el escenario era conocido, para mí todo nuevo. No obstante no me achiqué, entré al estadio hice mi lanzamiento y eso creo que fue positivo para mis posteriores años de competencia. 

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A punto de partir de Ezeiza rumbo a las Olimpíadas Paralelas de Moscú en 1984. El primero es Jesús. Fueron tres deportistas de atletismo, dos tiradores y los delegados.

JUEGOS DE LA AMISTAD

En ese momento, la URSS nos pagó el pasaje a los cinco atletas seleccionados. Nosotros habíamos clasificado para Los Ángeles, pero no había un peso. El boicot a los Juegos Olímpicos de 1984 tuvo lugar en respuesta al boicot estadounidense a las Olimpíadas de 1980 en Moscú.

Involucró a 14 países (la mayoría de ellos miembros o aliados del bloque soviético), liderados por la Unión Soviética, que inició el boicot el 8 de mayo de 1984. Los países involucrados en el boicot organizaron unas “contra olimpíadas” llamadas Juegos de la Amistad. Fuimos tres de atletismo, dos corredores y yo, más dos tiradores.

ATLETA, ACÁ O ALLÁ

Hoy se puede entrenar perfectamente a un atleta desde acá, como entrenábamos nosotros en la década del 80, obteniendo los campeonatos y récords argentinos, como lo hizo Carlos Guillermo Varas en 110 metros con vallas siete veces campeón argentino; y en lo que me tocaba a mí en el lanzamiento de jabalina.

Podríamos hacer como dicen los libritos que es el deporte base, el saltar, el correr y el lanzar. Da la casualidad que los mejores entrenadores del mundo tanto en rugby, tenis, fútbol, básquet o lo que fuere, vienen del atletismo y debe ser por algo. No hay que olvidarse que el atletismo tiene todas las combinaciones en cuanto a pruebas de velocidad, pruebas de medio fondo, prueba de fondo, prueba de salto y prueba de lanzamiento, y eso te da un conocimiento detallado para cualquier área de entrenamiento y es lo importante.

Te permite inferir básicamente en que es lo que tenés que dar, cuanto de recuperación, el volumen, la distancia. Un buen entrenador de atletismo te puede preparar en cualquier deporte, no en la técnica pero si en lo fisiológico aplicado y eso ya es una ventaja para el entrenador que venga de ese campo.

EN EL INTEF

En el Instituto yo empecé en el año 1984, con la primera promoción que se iba a recibir. Esa fue una experiencia muy buena en cuanto a lo personal y pude avanzar y enriquecerme en lo mío, en lo que más me gustaba.

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Familia de López Ordás: Juan Maurel, Jesús, Negri, Leandro, Gabriel, Martina, Claudia y Darío Germán.

Podría decirse que yo siempre trabajé en lo que me gustó, en lo que conocía y eso me daba ventaja sobre algunos colegas. Desarrollé mí tarea en atletismo, teoría y práctica del entrenamiento. Esto recién se da en cuarto año y es una de las materias básicas para el que se va recibir, que va a ir a una escuela, un club o con cualquier deportista.

Y en la parte de atletismo hay una metodología que aplicaba en forma personal, que se infiere a partir de las técnicas y esto es importante porque te permite llegar mucho más rápido a la prueba completa; es decir vamos con la mejor metodología y por el camino más corto, y eso es muy importante porque los tiempos en el Instituto son acotados, no se tiene la cantidad de horas cátedras que se tendría que tener.

El Instituto me dio todo, fui dejando titularidades en escuelas primarias y también en el Centro de Educación Física Nº 1 donde desarrollaba mis clases de atletismo con diez grupos diferentes, porque en la década del 80 fue la época más floreciente del atletismo impulsada por Miguel Ángel Campos y en paralelo por Basilio Androschuk.

MENSAJE

Lo principal es que cada uno debe practicar el deporte o lo que le guste. Recreativa o competitiva. Ayuda a la mente y a mantenerse bien. Siempre realizar algún tipo de actividad, para seguir vivo. El que empieza, la puede seguir practicando lo que a uno le gusta, hay que hacerlo la actividad física debe ser de mayor salud. Si es adaptada y coherente con la edad, se puede practicar hasta el último día. El que anda en muletas, es preferible que ande así, y no se quede sentado.

 

LA LANZA

La jabalina es un aparato de gimnasia que consiste en una barra de fibra, madera o metal acabada en punta, parecida a una lanza, que se utiliza para competir en la prueba atlética de lanzamiento; pesa 800 gramos y mide unos 260 cm para la categoría masculina y 600 gramos y unos 220 cm para la categoría femenina. Tiene la empuñadura situada en el centro de gravedad.

La actividad es una modalidad atlética que consiste en lanzar este aparato lo más lejos posible; el lanzamiento se efectúa después de correr por una pista de unos 30 m de longitud y debe conseguirse que la jabalina caiga en punta y dentro de una zona delimitada.

LA HISTORIA

Teniendo en cuenta que el lanzamiento de artefactos de diferentes formas y tamaños para cazar animales a distancia para conseguir sustento se remonta a muchos miles de años atrás, y el hombre desde antiguo siempre ha tenido una tendencia a medirse con los demás hombres para demostrar que es mejor, se puede suponer que la exhibición de este tipo de habilidades, lanzar más lejos o con más puntería, podría tener un origen mucho más lejano de lo que nos muestra la historia escrita.

Denominada también venablo, dardo o lanza. Se remonta en la historia antigua Grecia, como deporte al año 708 AC, cuando era parte de un pentatlón, compuesto por una carrera de 180m, lucha, lanzamiento de disco y lanzamiento de la jabalina. Los griegos dicen que el mitológico Heracles fue el primer gran campeón.

 

LA ESPECIALIDAD

Corría el año 1979, el profesor Miguel Ángel Campos era un entusiasta del atletismo. Cuando él me llama me acerqué a la pista y nunca más me fui. Acababa de recibirme de profesor de Educación Física en Corrientes, así fueron 36 años de pista. Era en el CEF Nº 1 de la ciudad de Resistencia. Todos los intercolegiales pasaban por allí. Con la creación del INTEF definitivamente todo se concentró en ese lugar.

En atletismo practicaba todo lo que era salto y lanzamiento. Pero luego, tras recibirme de entrenador nacional de atletismo, opté por la jabalina por la gran explosividad que tenía. Si bien es cierto que practicaba disco y martillo, mi elección fue la jabalina, por mis condiciones naturales y el peso. Entre los 83 y 84 kilogramos no es la ideal, pero me daba la posibilidad de mejorar, de crecer. Hay que recordar que la jabalina olímpica pesa 800 gramos.

Lo ideal para un lanzador de martillo es un peso de 120, 130 kg.; en bala los últimos oro y plata en Río de Janeiro estaban en 140 y 138 kilogramos. Hoy en la jabalina también se usan atletas de mayor envergadura que la mía. En los biotipos para esta disciplina, en altura no menos de 1,85 metros, yo 1,76 y en peso menos todavía. Pero lo que me daba y me sobraba, era la cuestión mental.

López Ordás rememora su primer campeonato argentina, contándonos: El profesor Miguel Campos selecciona un grupo de tres atletas: un lanzador de disco que fue cuarto, un saltador de triple que era Alfredo Bordón y yo con un mes de entrenamiento, prácticamente nada. En esa ocasión fui quinto.

Refiriéndose al instrumento para la práctica de esa especialidad, rememora: En esa época, acá solamente teníamos jabalinas de tacuara, o sea que estábamos en la época de las cavernas... En 1984 estaba en el preseleccionado argentino, año que conseguí la marca de 76,04 metros, que me significó ser primero en el ranking sudamericano.

¿Cómo fue la historia de la jabalina que pudiste comprar? Fue en Moscú. Era imposible para nosotros en aquellos tiempos acceder. Pude comprar e ingresar con una jabalina super voladora, Sanvic, sueca al país, que fue un aporte invalorable al desarrollo deportivo, con un alcance máximo de 90 metros. Con las correcciones del entrenador ruso, más esa jabalina mejoré mis marcas, pero las competencias para los chaqueños era muy escasa.

 

Ficha

Nombre: Jesús Vicente Ramón López Ordás.

Fecha nacimiento: 31 de agosto 1955.

Casado: Luisa “Negri” Nenda.

Hijos: Gabriela Andrea López Nenda, Darío Germán López Nenda y Leandro Javier López Nenda.

Nietos: Martina Brunela Maurel López y Francisca Maurel López.

Títulos: Profesor de Educación Física año 1978, Entrenador Nacional de Atletismo 1980, Entrenador Regional de Ciclismo 2001 y

Licenciatura en Actividad Física y Deporte con Orientación en Deportología de la Universidad de Flores de Buenos Aires 2003.

Docente: 37 años, 31 en el INTEF y 11 como vicerrector hasta su retiro.

Atleta: Primera participación 1979 en Comodoro Rivadavia. Especialidad Jabalina. Cuatro veces campeón Argentino. Participante 1984 Moscú e Iberoamericano 1987 en Distrito Federal México.