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Guillermo Koster
Por: Guillermo Koster
La superficie a implantar rondará entre las 150 mil y 155 mil hectáreas

El algodón se debate entre la devaluación y la competitividad de otros cultivos

La intención de siembra cayó respecto de los pronósticos previos. Se estima que el área a implantar será apenas superior a la campaña 2017-2018.

El algodón, en el Chaco, siempre da para hablar. Por su contenido social, por su raigambre en estas tierras, por el precio, por los rindes, por la superficie a sembrar o por cualquier otro motivo. El cierre de la última temporada textil había sido alentador, tanto por el relevamiento satelital que había arrojado un incremento en el área implantada hasta llegar a las 138 mil hectáreas como por los buenos precios en el final de la campaña. 

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¿Quo vadis algodón? El textil en una encrucijada: la devaluación y los buenos precios del girasol y la soja atentan contra el aumento de la intención de siembra en esta campaña que arranca.

Estos elementos, generaron -a priori- muchas expectativas en el sector, que incluía un incremento importante en la intención de siembra para esta campaña 2018-2019 a punto de iniciarse. Sin embargo, con el paso del tiempo y la realidad política-económica del país, los buenos augurios se fueron diluyendo tan rápido como el incremento de la cotización del dólar.

Tal es así, que en el final de la temporada anterior, tras el inédito relevamiento satelital que dio como resultado unas 138 mil hectáreas de algodón en la provincia en la campaña 2017-18, se manejaba una intención de siembra de entre un 20 y 30 por ciento superior. Un pronóstico conservador refería a un 20 por ciento más y otro muy optimista llegaba al 30 por ciento superior a la última campaña, fundamentado en los rindes y los buenos precios que tuvo el algodón en el final de la cosecha.

Realidad que agobia

Hoy, a días del inicio oficial de la fecha de siembra previsto para el 1 de octubre, la situación es totalmente distinta. A pesar de la devaluación y las nuevas  retenciones impuestas desde el gobierno nacional, el precio del girasol y la soja mejoraron relativamente al valor del algodón.

Estos dos cultivos oleaginosos aparecen muy competitivos respecto al textil, que a pesar de la devaluación y especulaciones de los operadores comerciales que manejan el mercado no se vio reflejada en una mejora de los precios del algodón con el argumento que la mayor parte del cultivo va al mercado interno, por lo que no se vería afectado por el proceso devaluatorio de la moneda nacional.

Lo cierto es que el mercado interno está prácticamente destruido y la crisis de la industria textil no detiene su deterioro, por lo que el sector exportador tiene cada vez mayor peso con respecto a tres o cuatro años atrás. Ese sector exportador sí se ve beneficiado con la devaluación, porque los precios son en dólares y no lo traslada al precio de venta de algodón que se maneja dentro del país. Todos estos factores juegan en contra a elevar la intención de siembra respecto a la campaña pasada.

Intención de siembra

Respecto a los números concretos que ya se manejan en esferas oficiales, en el Registro Algodonero se inscribieron a la fecha unos 850 productores. Se trata de pequeños y medianos chacareros (de hasta 100 hectáreas), que trabajan con el Ministerio de Producción en el marco de la Ley Algodonera.

Estos 850 productores representan una intención de siembra de 76 mil hectáreas. Éste no es todo el universo de productores, sino que son los que se inscriben en las Delegaciones que el Ministerio de Producción tiene desparramadas a lo largo de la geografía provincial declarando la intención de siembra para recibir los beneficios de esa Ley Algodonera.

A éstos, hay que sumarles todos los grandes productores que siembran fundamentalmente en el Oeste provincial, los que no están incluidos en este hectareaje. Si bien ese dato está siendo relevado por la cartera productiva, se sabe que normalmente los grandes productores siembran algo más que el total de los pequeños y medianos.

Tampoco, el buen precio del final de la campaña anterior acompaña. Es que, como precio muy bueno llegó a valer unos 10 mil pesos la tonelada de algodón en bruto, valor al que casi actualmente llegó la soja. Así, no habrá ni un 30 ni un 20 por ciento de incremento en esta campaña que arranca. De las 138 mil hectáreas de la temporada pasada, la intención de siembra estaría entre 150 y 155 mil hectáreas para la campaña 2018-2019. El textil, como los últimos años, se debate entre la devaluación y la competitividad de otros cultivos.

 

Fondo algodonero, sin novedades

A través de la Ley 26.060 se creó el Plan de Desarrollo Sustentable y Fomento de la Producción Algodonera; Seguro Agrícola Algodonero; Fondo de Compensación de Ingresos para la producción algodonera: duración, beneficiarios y condiciones de acceso, funcionamiento, monto del Fondo y financiamiento. Conocido en la jerga chacarera como Fondo Algodonero, representa un aliciente importante para las provincias a la hora de proyectar la intención de siembra.

Sin embargo, hasta la fecha, la provincia del Chaco no recibió un solo peso de esos recursos que deben ser transferidos por la Nación. De lo consensuado en marzo pasado, a esta provincia le correspondían algo así como 65 millones de pesos del total de 160 millones de pesos del Fondo. Este número resulta del promedio de superficie, producción y productores de las últimas cinco campañas, por lo que para el Chaco viene bajando significativamente en las últimas campañas.

Como se sabe, lo ideal para que bajen esos fondos desde esferas nacionales es el mes de agosto. O septiembre, como máximo, ya que la campaña arranca oficialmente con la fecha de siembre el 1 de octubre, extendiéndose hasta al 30 de noviembre.

Con esos fondos se compró la semilla fiscalizada el año pasado; mientras que por ausencia de esos recursos este año se pudo distribuir mucho menos combustible para la destrucción de rastrojos. Así, la devaluación, los precios y el Fondo Algodonero que no llega, atentan contra el cultivo del algodón en la provincia.