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Hipólito Ruiz
Por: Hipólito Ruiz

Cámara de Diputados: la Comisión de Agricultura tiene la palabra

Para que no sea una infinidad de discusiones que se pierdan en tiempo y en el espacio, ante la existencia de cinco proyectos de ley para modificar la norma que rige el uso de la semilla en la Argentina, los legisladores nacionales tienen solo dos vías.

Para ser más precisos, la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados de la Nación tiene dos opciones claramente definidas: la primera, tratar de consensuar (con mucho trabajo de por medio) una sola postura que contenga las cinco posturas respecto a la Ley de Semillas. 

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Esto permitiría que se pueda avanzar de manera muy significativa en un proyecto unificado para poder lograr un dictamen.

Pero la segunda opción que tiene esta comisión es que siga el país trabajando con una ley sancionada en el año 1973, es decir, de hace 45 años, cuando ni se hablaba de mejoras del germoplasma ni de la incorporación de elementos biotecnológicos patentados, lo cual demanda de reglas específicas para la comercialización de semillas.

Debate clave

Pasaron doce meses de conversaciones, y recién se convocó a través de Atilio Benedetti (UCR-Entre Ríos) a la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados para comenzar con el debate de la Ley de Semillas. La convocatoria fue para establecer el cronograma de reuniones y conocer las exposiciones de los actores involucrados.

Hay al menos tres puntos en los cuales se hace necesario apuntar la discusión: el uso propio oneroso, el concepto de orden público y quiénes son los productores que deben estar exceptuados.

Con cinco proyectos, ¿será posible lograr que el proyecto tenga media sanción este año?

Los cinco proyectos

Los proyectos presentados son tres del oficialismo, uno de la oposición y la propuesta de Federación Agraria Argentina (FAA).

No dudan en decir desde entidades consultadas por NORTE RURAL que ninguna de ellas, por si sola, tiene posibilidades de avanzar, y se habla en voz baja que hay otro proyecto a presentarse, a través de un proyecto oficial, que posiblemente sea impulsado por Pablo Torello (PRO-Buenos Aires), uno de los referentes agropecuarios del oficialismo.

Los cinco proyectos que iniciarán el debate son: el de Alicia Terada, que habla acerca de modificaciones sobre la declaración de uso público restringido (N° 0977-D-17); Semillas y creaciones fitogenéticas, de Alejandro Echegaray (255-D-17); Ley de semillas y creación fitogenética, de Cornelia Schmidt Liermann (3187-D-18); Proyecto Ley de Semillas, presentado por Omar Príncipe (0064-P-18) y Promoción de la producción y comercialización de semillas(4473-D-18).

El uso propio gratuito

Otro punto es la definición de qué es el uso propio gratuito, ya que en el proyecto que se está trabajando en el ministerio refiere que debe haber excepción para los productores de agricultura familiar y pueblos originarios. En el caso de algodón en el año 2008 se acordó la ORL (opción de renovación de licencia) que de alguna manera es un reconocimiento por parte del productor a la semilla que se guarda, señalan algunos sectores vinculados con las empresas semilleras.

El Directorio del Inase

Otra cuestión es que necesariamente -y está incluida en uno de los proyectos- el directorio del Inase, el organismo de la semilla, esté integrado por sector privado, agricultores agremiados en las entidades e industrias semilleras.

La propuesta de FAA

Desde FAA presentaron su propio proyecto de ley hace tres años. Tiene tres ideas básicas que el proyecto del oficialismo tiende a negar, dicen desde la entidad.

En primer lugar hacen referencia a que tiene que haber un uso propio, “defendemos el uso propio, significa el derecho que los productores tienen de sembrar, cosechar y guardar parte de lo que se sembró para volver a cosechar”, señalan. “El proyecto del oficialismo prohibiría esto y lo sustituiría por un contrato -ellos dicen uso propio oneroso-. En realidad es un contrato de multiplicación a los productores para que, con tal de que se pague, se pueda hacer lo que se quiera, sin embargo nosotros proponemos mantener la semilla fiscalizada que es la que mejora los planteles de semillas del país”.

“Una de las propuestas de límite que nosotros proponemos es sembrar la misma cantidad de semilla que compraste originalmente, libre y gratuita, ahora si se quiere sembrar más se debe comprar semilla fiscalizada y así mantener la fiscalizada”, dice Jorge Solmi, de la FAA.