Temas de hoy: Coronavirus Quinta muerte coronavirus en Chaco Presidente del Nuevo Banco del Chaco sin agua
Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/160684

Algodón: ser o no ser, el desafío que se viene

SAENZ PEÑA (Agencia, por Hipólito Ruiz) - Para el Chaco, el 2017 será recordado como un año bisagra en materia algodonera. Fue cuando se tuvo que marchar hacia las grandes discusiones y debates a fondo sobre el hecho de haber perdido el podio de provincia productora de algodón.

Hubo reacciones. Hubo definiciones, pero queda una braza caliente para el gobierno y para en especial para el Ministerio de Producción que con las cartas leídas en las manos deberá resolver qué hacer con la franja de los pequeños productores que no pueden seguir sembrando algodón, y orientarlos a una reconversión forzosa, para no tener que tener un éxodo masivo a los cordones de ciudades como Sáenz Peña o Villa Ángela. 

rural.jpg
SOGICO se instaló en Gancedo, la nueva zona algodonera e la provincia del Chaco.

Se ha mirado el ejemplo Brasil, a partir de un extraordinario congreso algodonero que se hizo en el predio de la Fiesta Nacional del Algodón. Y sin duda alguna que de allí queda un fuerte desafío. El Chaco sembró 115.000 hectáreas y Santiago del Estero 140.000 hectáreas. La vecina provincia pasó así, en la anterior campaña, a ser por primera vez la principal productora de algodón del país.

No obstante, la mayoría de los lotes implantados en esa provincia, están vinculados a productores chaqueños que a paso firme, fueron desplazándose desde lo que fue el Domo Central Agrícola que tenía a Sáenz Peña como la principal ciudad a la que acompañaron localidades vecinas.

Hoy, en ese ex domo, reina el minifundio, cuestión que merece un análisis aparte. En medio de una fuerte crisis del sector textil, el algodón chaqueño que cedió el podio a Santiago del Estero, enfrenta el desafío de mantener en vigencia el servicio de desmote.

El desmote

Un puñado de desmotadoras del Chaco, la mayoría ubicadas en el sudoeste, hacia donde se trasladó la siembra de algodón, comenzaron la campaña 2016/2017, con una fuerte incertidumbre respecto a la cantidad de materia disponible.

El desplazamiento de lo que fue el Domo Central Agrícola de la zona de Sáenz Peña hacia centros algodoneros como General Pinedo y Gancedo, a unos 175 kilómetros al Sudoeste y advertido por NORTE en estas páginas desde hace más de ocho años.

rural2.jpg
El desplazamiento de lo que fue el Domo Central Agrícola de la zona de Sáenz Peña hacia centros algodoneros como General Pinedo y Gancedo, a unos 175 kilómetros al Sudoeste.

Una de las localidades de mayor concentración de plantas de desmote es General Pinedo, ubicada a unos 175 kilómetros de Sáenz Peña y 335 de Resistencia, a la vera de la ruta nacional 89. NORTE recorrió las plantas y pudo ver que esta localidad, tiene un parque de desmotadoras que concentra la mayor actividad del Chaco y de provincias vecinas. Allí, la firma Vicentín S.A.I.C. ubicó tres plantas, que trabajando a pleno, pueden producir hasta 980 fardos diarios, en tanto que también en esta localidad, la empresa Tipoití, instaló su planta con una capacidad de desmote de 350 toneladas, es decir, 350 fardos aproximadamente.

Millonaria inversión

El sudoeste no es el mismo de hace quince años atrás. General Pinedo es la localidad que se ha visto beneficiada con la inversión privada. Esa inversión millonaria, no obstante encontrar su compensación en cuanto a producción cuando la cantidad de algodón entregada permitía trabajar las 24 horas, también generó mano de obra que fue capacitada para el manejo de máquinas modernas, y también en el uso de los deshechos que provoca el algodón, y su tratamiento, tanto al darle valor agregado como en la lucha por evitar la contaminación ambiental, tema en el cual algunas desmotadoras emplean sus propias recetas en el uso de la basura, como SOGICO en Gancedo.

El desplazamiento

El centro de desmote se fue desplazando, pero también se desplazó el centro de producción, y entre las razones de este fenómeno, se encuentran el deterioro de los suelos, como principal ingrediente en la zona de Sáenz Peña y también en Villa Ángela.

Como contraste, en el sudoeste, aparece un sector productivo numeroso, distinto, con prácticas diferentes de laboreo de la tierra, y obviamente, con mayor capacidad económica-financiera y también tecnológica.

Poco a poco, desde mediados de la década de los 90, comienza a abrirse un nuevo panorama en producción primaria algodonera. Con el correr de los años, esto se va acentuando y General Pinedo se transforma en la localidad elegida por los grandes empresarios para radicarse, y pone un pie en el Chaco la firma Vicentin.

Hace veinte años atrás, la correntina Tipoití, instala una desmotadora de última generación, sumando a SOGICO S.A. que ya tenía funcionando sus instalaciones en Gancedo, casi en el límite con Santiago del Estero.

De chacras a fincas

“En esta parte del Chaco y en zonas cercanas de la vecina provincia de Santiago del Estero, las fincas desplazaron a las chacras. Es decir, que se convirtieron en predios de importancia y aumentó de manera significativa la explotación agrícola, ya sea para soja como girasol ó algodón”, dicen los empresarios textiles consultados por NORTE.

Cabe indicar que el trabajo que hacen las desmotadoras es el primer proceso de industrialización del algodón. Una vez finalizada la cosecha, el algodón en bruto es procesado para separar la fibra de la semilla.

El rol de la industria

Es evidente que la industria, el principal consumidor de fibra argentina, debería hacer mucho para incentivar la producción. Han caído Pampero, TN&Platex y Textil Santana enfrenta serios inconvenientes, entre otras industrias del sector, como Alpargatas, que viene reduciendo personal y su planta de Sáenz Peña estaría a un paso de venderse a otra firma.

La siembra de algodón, en tanto, enfrentó diversas realidades según la zona de la provincia que se tome.

 

Casi 20 desmotadoras menos en siete años

rural3.jpg

El último relevamiento realizado en el marco del Procalgodón arrojó como resultado que en 2010 existían en el país 72 desmotadoras de algodón. De ese total, 48 estaban en el Chaco, 34 en manos privados y 14 en cooperativas agrícolas. Hoy, siete años después, están inscriptas en la provincia 29 desmotadoras.

El Procalgodón, presentado en 2008, proponía cuatro ejes bien definidos: producción, de fibra, de semillas, protocolos y relevamiento de desmotadoras y cosechadoras. Así, en 2010 se llegaron a estos números, de los cuales a la fecha existen casi 20 menos que hace solamente siete años. De estas 29, sólo dos son cooperativas. Otra muestra de la debacle algodonera del último tiempo.