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El Agua como Factor Ecológico

Los seres vivos y la humedad

El agua influye en la existencia de los seres vivos a través de sus distintas formas y estados, ya sea en estado líquido como la lluvia y el rocío, en estado sólido como la nieve y el granizo, o en estado gaseosos como el vapor de agua (humedad ambiente). Como los otros factores ecológicos, el agua y la humedad ambiente varían en su distribución sobre la superficie terrestre influidas por la latitud, la altitud, la distancia al mar, los vientos, las estaciones y la temperatura.

Por Juan Antonio Alberto

En consecuencia, es sabido que la distribución del agua sobre la superficie terrestre es dispar, observándose áreas con excesos, por ejemplo regiones ecuatoriales selváticas, mientras por lo contrario existen regiones con déficit de agua, como los desiertos. En cada caso los seres vivos se adaptarán para frenar la entrada de líquido en su interior o en lo opuesto para favorecer su captura, acumulación y conservación. 

El agua es sin duda un elemento primordial para la vida, pues:

• Constituye entre el 50 y el 70 % de los cuerpos.

• Permite funciones fisiológicas como la absorción, transpiración, asimilación clorofílica y respiración.

• En las plantas, es el vehículo de entrada y transporte de iones minerales y componentes alimenticios.

Los organismos según la humedad de sus ambientes

Los seres vivos según su adaptación a las variaciones de humedad en el ambiente pueden diferenciarse inicialmente en dos grandes grupos:

Eurihigricos: organismos que soportan cambios importantes en la humedad de su ambiente. Ejemplos: Musgos, líquenes, cucarachas, ratones.

Estenohigricos: organismos que no soportan cambios importantes en la humedad de su ambiente. Ejemplos: de climas húmedos: ranas arborícolas, orquídeas, bananas. De climas secos: cactus, tunas, etc.

A su vez, los seres vivos -particularmente las plantas por estar fijas al suelo y no poder buscar lugares más propicios- deben adaptarse a la abundancia o a la falta de agua a través de mecanismos especiales. Según el grado de adaptación a los excesos o a la falta de agua los organismos pueden clasificarse en hidrófilos, higrófilos, mesófilos y xerófilos.

Los hidrófilos (del Gr. hydro, agua + phylos, amigo) son los organismos que tiene preferencia por el agua o medios ricos en ella. Por ejemplo: camalotes, irupés, repollitos de agua, algas, peces, yacarés, anguilas, etcétera. Los organismos higrófilos (del Gr. hygro, humedad + phylos, amigo) son los que prefieren ambientes húmedos pero no anegados permanentemente. Por ejemplo: helechos, begonias, juncos, sauces, ceibos, ranas, sapos, babosas, patos, castores.

Los mesófilos (del Gr. mesos, medio + phylos, amigo) son los seres vivos que se desarrollan mejor en ambientes de humedad intermedia, es decir que ni exceda ni falte, por ende comprende a la mayoría de las plantas y animales. Por ejemplo: lapacho, guayacán, timbó colorado u oreja de negro, fresno, verbenas, zorros, guazunchos, perdices, etcétera.

Por último los xerófilos (del Gr. xeros, seco + phylos, amigo) son aquellos organismos que prosperan bien en ambientes secos a través de adaptaciones especiales como la acumulación y conservación del agua. En el caso de las plantas se caracterizan, además, por realizar la dispersión de sus semillas ayudadas por el viento o por los animales, procesos llamados respectivamente anemocoría y zoocoría. Son ejemplos de organismos xerófilos: tunas, cactus, aloes, ágaves, brea, mistol, camellos, monstruo de Gila, cabras, gerbo, etcétera. 

Cuando el agua sobra... Cuando el agua falta

En los ambientes donde el agua o la humedad son excesivas las plantas buscaran una mayor evaporación mediante una mayor densidad y tamaño del follaje. (Ejemplos: Bananas, Orejas de elefante o Kiri, Pachiras, Pehuajó, Güembé, etc.), hojas membranosas (Ejemplos: Sauces, Sagitarias, etc.), estomas superficiales (Ejemplos: Camalotes, Irupés, etc), formas o fisonomía de paraguas (Timbó, Ingá, Ambai, Guapoy, etc.) para evitar la acumulación de agua en las raíces. Los animales por su parte tendrán un aumento de la transpiración y la excreta, y sus orificios respiratorios amplios.

Por lo contrario, cuando hay déficit de agua o humedad las adaptaciones serán más especializadas. En el caso de las plantas deberán: Reforzar la búsqueda de agua mediante:

• Aparato radicular profundo (freatófitas). Ejemplos: Mezquite.

• Aparato radicular extendido. Ejemplos: Cactus. Evitar pérdida de agua por:

• Hundimiento de estomas.

• Presencia de ceras y pelos. Ejemplos: Cactus y tunas.

• Reducción del tamaño y densidad de las hojas. Ejemplos: Molle, Brea, Tala, Itín. Transformación de las hojas en espinas. Ejemplos: Catus, Tunas.

• Endurecimiento de cutículas (hojas coriáceas, esclerófilas). Ejemplos: Mistol, Quebracho blanco. Almacenamiento de agua:

• Plantas crasas, suculentas acumulan agua en tallos y hojas. Ejemplos: Aloes, Cactus, Tunas.

• Formas vegetales en embudo para asegurar la acumulación de humedad en la raíces. Ejemplos: Cardos, Agaves, Yucas, Aloes, Bromelias (como nuestros cardos Chaguar, Caraguatá y Cardo Chuza), etcétera.

• Reservorios externos (aguas epífitas). Ejemplos: Bromelias, Cardos chuzas. Los animales también tienen mecanismos de adaptación a la falta de agua y humedad ambiente, tales como:

• Vida nocturna.

• Impermeabilidad de tegumentos.

• Reducción de transpiración y excreta.

• Orificio respiratorios estrechos.

• Obtención de agua por oxidación de lípidos.

• Obtención de agua por alimentos que la reservan: cactus, tunas, etcétera.