El Paraná da un respiro, pero la emergencia continúa
Aunque el río comenzó a descender, las autoridades advierten que la situación continúa siendo delicada y que todo dependerá de las próximas lluvias.

La creciente del río Paraná continúa afectando a las poblaciones ribereñas del Chaco, especialmente a Isla del Cerrito y Colonia Benítez, donde cientos de personas debieron abandonar sus hogares o trasladarse a zonas más elevadas. Aunque el río comenzó a descender, los intendentes advirtieron que la emergencia continúa y que su evolución dependerá de las próximas lluvias.
El intendente de Isla del Cerrito, José Luis García, confirmó a NORTE que el 95% del territorio isleño está afectado por la inundación, aunque el casco urbano permanece protegido por las defensas. Por su parte, Sergio Phipps, de Colonia Benítez, describió una situación compleja en Antequera y San Pedro Pescador, donde el agua obligó a trasladar familias. A ello se sumaron los daños del temporal del jueves, que derribó más de cien árboles y afectó instalaciones eléctricas.
Isla del Cerrito, con el 95% de su superficie inundada
García explicó que la isla tiene 12 mil hectáreas, de las cuales apenas 100 corresponden al casco urbano, protegido por defensas. «Las 100 hectáreas del pueblo están en perfectas condiciones. El bombeo funciona bien y no tuvimos problemas con ninguna casa», aseguró.
Fuera de las defensas, unas 100 familias, integradas por aproximadamente 200 personas, debieron evacuarse, mientras otras 200 permanecen acompañando sus animales. «La situación más difícil es la de quienes están pagando pastaje y alquilando campos altos para mantener su ganado», señaló. El intendente anticipó que la próxima semana reforzarán la asistencia y recorrerán sectores limítrofes con Las Palmas, La Leonesa, Margarita Belén y Colonia Benítez.
El Paraná comenzó a bajar
García informó que el río descendió de 8,08 a 7,97 metros, una disminución de 11 centímetros que representa un pequeño alivio. «Puede bajar otros 15 centímetros, pero después tendremos que esperar. Todo depende de las lluvias», advirtió. El descenso podría facilitar la movilidad de las familias cercanas al puente San Pedro, aunque el intendente aclaró que todavía es prematuro hablar de una normalización.
La ruta 63 permanece cortada

La creciente provocó importantes daños en la ruta provincial 63, especialmente en El Zabala, una alcantarilla ubicada a un kilómetro del puente San Pedro. Allí, el agua sobrepasó entre 600 y 800 metros del camino y abrió varias zanjas que deberán repararse con intervención de Vialidad Provincial. García advirtió sobre el peligro de circular por sectores anegados, donde el agua alcanza aproximadamente un metro de profundidad. «Parece fácil, pero es peligroso por las corrientes y los camalotes», remarcó.
Respecto del abastecimiento, aseguró que los comercios todavía cuentan con provisiones, aunque si el aislamiento continúa será necesario ingresar mercaderías por Paso de la Patria, Corrientes, localidad que también permite realizar las derivaciones sanitarias. Finalmente, destacó el trabajo de Secheep para mantener el suministro eléctrico y la colaboración de Prefectura, Policía, bomberos voluntarios, personal sanitario, concejales y distintas instituciones. «Somos un equipo y estamos trabajando todos juntos, junto con la gente», concluyó.
Pese al leve descenso del Paraná, la emergencia continúa en las comunidades ribereñas. Las autoridades mantienen los operativos de asistencia y monitoreo, mientras esperan que las condiciones meteorológicas permitan una bajante sostenida.











