La crecida complicó los accesos a Isla Soto, Tres Bocas y Cinco Bocas
El Paraná llegó a 4,52 metros en Barranqueras y el avance del agua afectó accesos rurales. La creciente responde a lluvias registradas río arriba y se anticipan lluvias para el fin de semana.
La creciente del Río Paraná generó nuevos anegamientos en sectores rurales y ribereños de Puerto Vilelas, donde la Guardia Urbana Municipal mantiene recorridos preventivos y constató el corte del camino de acceso al paraje Isla Soto. El relevamiento realizado ayer registró un nivel de 4,52 metros en el puerto de Barranqueras, con presencia de agua también en los caminos hacia Las Cinco Bocas y Las Tres Bocas. Según explicó Javier González, secretario de Seguridad Pública, Vial y Ambiental de Puerto Vilelas, por el momento no hay personas evacuadas y la situación es monitoreada de manera permanente junto con Prefectura.

Caminos afectados
González explicó que el camino hacia Isla Soto, ubicado a unos 50 kilómetros de la zona urbana de Puerto Vilelas, permanece cortado aproximadamente uno o dos kilómetros antes de llegar al paraje. Se trata de un sector bajo que suele quedar afectado a medida que aumenta la altura del río. El funcionario señaló además que en el acceso a Las Cinco Bocas se observó presencia de agua, principalmente en el tramo final, mientras que en Las Tres Bocas el avance alcanzó sectores bajos ubicados en los laterales de la zona ribereña.
Como referencia para la zona, González indicó que los primeros anegamientos comienzan cuando el riacho Barranqueras alcanza entre 4,35 y 4,40 metros. A partir de allí, una crecida adicional de entre 50 y 60 centímetros puede provocar cortes en otros tramos del mismo camino.
Frente a este escenario, la Guardia Urbana continúa con los recorridos y las autoridades trabajan de manera articulada con el hospital local y la Policía para mantener informadas a las familias que viven o deben trasladarse hacia esos sectores.

Lluvias del lado brasileño y El Niño
De acuerdo con González, el actual pico de la creciente está relacionado con las lluvias registradas río arriba, del lado brasileño, y con la apertura de la represa de Itaipú. Según explicó, el agua demora entre cuatro y cinco días en llegar hasta Yacyretá y los diques, por lo que la evolución de los niveles depende también de lo que ocurra aguas arriba. El funcionario señaló que el ritmo de crecimiento pasó de unos 7 u 8 centímetros cada 12 horas a entre 2 y 3 centímetros, una señal que podría anticipar una disminución de la intensidad de la crecida.

Pronóstico para los próximos días
Si la tendencia descendente continúa y no se registran nuevas lluvias, González estimó que el camino hacia Isla Soto podría volver a habilitarse en dos o tres días. Sin embargo, advirtió que para el fin de semana se prevén nuevas precipitaciones.
En este contexto, explicó que los ríos continuarán altos por el fenómeno de El Niño y que el principal objetivo es que los niveles puedan mantenerse en descenso sin volver a afectar los accesos rurales.
Prefectura monitorea los sectores más bajos de Barranqueras
Prefectura Naval Argentina mantiene un monitoreo sobre los sectores más bajos de Barranqueras, especialmente en inmediaciones del Club Náutico, ante la evolución de la crecida del Paraná. Si bien el camino todavía no se encuentra completamente cortado en ese sector, el avance del agua ya genera dificultades en los sectores más bajos de Isla Soto, donde comenzaron a verse afectados los zanjones, puentes y caminos internos. La proyección para los próximos días será determinante para establecer si el acceso puede quedar interrumpido.
En Isla Soto, las zonas más altas todavía permiten el ingreso, aunque algunos sectores ya requieren el traslado mediante canoas y se realizan tareas de trasvase. La situación también es seguida en dirección a Colonia Tacuarí, mientras que las autoridades mantienen identificadas las áreas que podrían requerir asistencia. Hasta el momento no se registraron abandonos en los sectores bajos de Barranqueras y la situación todavía no alcanzó una etapa de evacuación, que se contempla a partir de niveles cercanos a los seis metros.
El escenario se encuentra además relacionado con las lluvias registradas en las altas cuencas y la apertura de represas del lado brasileño. El aporte de agua incrementa los caudales de los ríos Iguazú y Paraná y, según las estimaciones de Prefectura, el desplazamiento de esa masa de agua puede demorar aproximadamente entre siete y ocho días hasta alcanzar sectores como Barranqueras, Puerto Vilelas, Corrientes e Isla del Cerrito.















