Basterra respondió a acusaciones sobre el Gasoducto del NEA y cuestionó a la Nación
El diputado nacional por Formosa aseguró que la provincia no administró los fondos de la obra. Además explicó lo que falta para que el gas llegue a la región.
El diputado nacional por Formosa Luis Basterra respondió a las declaraciones de su par de La Libertad Avanza, Atilio Basualdo, quien había cuestionado el destino de los fondos del Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA) para culpar a la gestión formoseña.

En una entrevista con FM Digital 91.3, Basterra negó que la provincia haya administrado recursos de la obra y sostuvo que el verdadero problema para que el NEA tenga gas natural es la falta de infraestructura y de inversiones nacionales que permitan transportar el fluido con la presión necesaria, ya que el gasoducto está casi concluido.
"El gasoducto tiene gas; lo que no tiene es presión", explicó Basterra durante la entrevista con FM Digital, al tiempo que cuestionó que Basualdo afirme que la obra "no se hizo". Para el legislador formoseño, esa afirmación desconoce el estado real de una infraestructura que fue financiada por el Estado nacional, antes de la asunción de Javier Milei.
Uno de los principales puntos de la respuesta de Basterra fue la acusación de Basualdo acerca de que en Formosa "se tragaron toda la plata del gasoducto". El diputado sostuvo que esa afirmación no tiene sustento porque la provincia no tuvo a su cargo el financiamiento de la obra ya que todo pasó por el Tesoro nacional y Enarsa.
De esta manera, Basterra desplazó el eje de la discusión: en lugar de una supuesta apropiación de fondos por parte de Formosa, planteó que la cuestión debe analizarse a partir de las decisiones tomadas a nivel nacional sobre la continuidad de la obra. El Gasoducto del NEA tiene más del 91% de su obra completada y cuenta con casi 600 kilómetros de cañería troncal.

Además, durante la gestión nacional anterior se completó el cruce del río Bermejo entre Formosa y Chaco, mientras que los ramales interiores de la provincia alcanzan un 98% de avance. Sin embargo, el gas actualmente llega hasta Salliqueló y todavía resta completar unos 500 kilómetros de infraestructura para conectarlo con Formosa y el resto del NEA. Esa obra depende de la inversión y las decisiones del Gobierno nacional.
En este contexto, la administración de Javier Milei adjudicó a una empresa privada una inversión cercana a los USD 700 millones para ampliar la capacidad del sistema hasta Salliqueló, pero dejó fuera las obras necesarias para extender el suministro hacia Formosa y el NEA, infraestructura que demandaría alrededor de USD 38 millones.
Qué falta para que el gas llegue al NEA
El diputado también puso el foco en una diferencia clave: una cosa es que exista la cañería y otra que el sistema tenga las condiciones necesarias para transportar el gas hasta los usuarios finales. "Basualdo comete una mentira brutal cuando dice que el gasoducto no se hizo. Se hizo y está concluido. Lo que no tiene es la presión que necesita para funcionar".

El problema energético del NEA está vinculado con la infraestructura necesaria para conectar la producción de gas de Vaca Muerta con las redes del norte argentino. La primera etapa del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner permitió transportar gas desde Neuquén hasta Salliqueló, en la provincia de Buenos Aires. Para ampliar el transporte hacia el norte resulta necesario avanzar con nuevas obras y capacidad de compresión que permitan llevar mayores volúmenes hacia el sistema ubicado en Santa Fe.
La importancia de esta infraestructura excede a la provincia. Chaco, Corrientes, Misiones y Formosa son las cuatro provincias argentinas que no cuentan con redes de gas natural, una situación que condiciona las posibilidades de desarrollo industrial de la región. "Si se pone gas, se instalan industrias, se genera un espacio de desarrollo", sostuvo Basterra, que también hizo un cuestionamiento más amplio al modelo energético impulsado por el Gobierno de Javier Milei.
El diputado criticó que la administración nacional pretenda que las inversiones pendientes sean realizadas por empresas privadas. "Es una falacia porque todo fue impulsado por el Estado. Lo que están diciendo es: todo lo que está hecho ya lo hizo el Estado. Ahora no vamos a poner plata del Estado para que el norte se desarrolle", afirmó durante la entrevista.

El planteo se relaciona con una discusión más amplia sobre el destino de la producción energética argentina. Mientras el Gobierno nacional promueve el crecimiento de Vaca Muerta, las exportaciones de hidrocarburos y la participación de capitales privados, desde el sector opositor cuestionan que ese proceso no esté acompañado por inversiones equivalentes para garantizar infraestructura y desarrollo productivo en las provincias del norte. Desde la mirada planteada por Basterra, el desafío no consiste solamente en producir más gas, sino en definir cómo se distribuye esa infraestructura y qué regiones pueden aprovecharla para generar industria, empleo y valor agregado.
Por eso, el diputado volvió a cuestionar los dichos de Basualdo y reclamó que el debate se concentre en las obras que todavía faltan. "El tipo sabe perfectamente que nadie de la provincia robó, puso, sacó un caño o hizo lo que sea con el gasoducto. Y miente cuando bien podría estar colaborando para ver si pueden terminar la bendita obra del gasoducto", afirmó Basterra en declaraciones periodísticas.
El cruce entre ambos diputados expone una discusión que excede las acusaciones cruzadas: qué inversiones necesita el NEA para incorporarse finalmente al sistema de gas natural argentino y si los recursos energéticos de Vaca Muerta estarán destinados únicamente a la exportación o también a impulsar el desarrollo industrial de las regiones que históricamente quedaron fuera de esa infraestructura.
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