Nació Fuerza Suma+: desarrollo, federalismo y justicia social como ejes de trabajo
El espacio se presentó en Buenos Aires con más de 200 participantes. El chaqueño Manuel García Solá puso el foco en un desarrollo federal.
Fuerza Suma+ se presentó públicamente en Buenos Aires como una nueva Corriente de Opinión amplia y plural, orientada a participar del debate sobre el presente y el futuro de la Argentina y a elaborar propuestas para un proyecto nacional de desarrollo, con justicia social y una concepción profundamente federal. El lanzamiento reunió a más de 200 participantes provenientes de ámbitos sociales, políticos, sindicales, científicos, empresariales, culturales y académicos.
La iniciativa parte de un diagnóstico crítico sobre la prolongada crisis económica, productiva, social e institucional del país, a la que atribuye procesos de desindustrialización, precarización laboral, empobrecimiento, desigualdad y una profunda crisis de representación. Sin embargo, el espacio busca diferenciarse de una construcción basada exclusivamente en el rechazo al Gobierno. Propone recuperar el diálogo, discutir los problemas estructurales y traducir ese diagnóstico en ideas y programas concretos.
UNA MESA PLURAL

La Junta Promotora reúne perfiles diversos. En el lanzamiento participaron, entre otros, el geopolitólogo Ricardo Auer; la artista Katjia Alemann; el empresario Osvaldo Cornide; el docente Pablo Anzaldi; el economista Cristian Módolo; la especialista en bioética Liliana Siede; los dirigentes sindicales Fernando Barrera y Omar Autón; la docente e investigadora María Fernanda Ruiz; el científico Fernando Stefani; el fundador de Infoworkers Jorge Zaccagnini; los economistas Gustavo Reija y Amelia Franchi; la periodista Alicia Barrios; el historiador Alejandro Olmos Gaona; el industrial Gerardo Grippo; los empresarios Elías Soso y Manuel García Solá; la abogada Yvonne Blajeau; y los analistas Guillermo Ariza y Rafael Prieto, entre otros.
García Solá, empresario biotecnológico y académico chaqueño, tuvo una intervención centrada en uno de los conceptos que Fuerza Suma+ coloca entre sus principales banderas: el federalismo. Pero propuso ir más allá de la discusión tradicional sobre coparticipación y distribución de recursos.
DESARROLLO FEDERAL

Bajo la consigna "El desarrollo es federal o no es" , García Solá planteó entender el federalismo como una estrategia de desarrollo . Su argumento parte de una contradicción: una Argentina territorialmente extensa mantiene una enorme concentración de población y actividad económica en el centro del país. Aproximadamente 16,5 millones de personas viven en el AMBA y unos 30 millones se concentran en el espacio integrado por Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y La Pampa.
Para el dirigente, ese desequilibrio no es solamente económico sino también territorial y social. Por eso sostuvo que un federalismo moderno debe generar riqueza, oportunidades y empleo allí donde viven las personas, evitando que migrar hacia las grandes ciudades sea la única vía para acceder a educación, trabajo o progreso.
La herramienta que propuso son los clusters productivos regionales : territorios donde empresas, proveedores, trabajadores especializados, universidades, centros científicos, financiamiento y Estado puedan articularse alrededor de las capacidades propias de cada región. Mencionó como ejemplos el complejo vitivinícola cuyano, la maquinaria agroindustrial de Córdoba y Santa Fe, la economía del conocimiento y las distintas cadenas productivas del Norte, Cuyo y Patagonia.
En esa perspectiva, el federalismo deja de ser solamente una discusión sobre cómo repartir recursos para convertirse en una política destinada a multiplicar capacidades productivas . Y allí convergen los tres conceptos que atraviesan la propuesta de Fuerza Suma+: desarrollo, federalismo y justicia social , entendidos como dimensiones inseparables de una misma estrategia nacional.
La nueva corriente sostiene que Argentina todavía conserva recursos humanos, económicos e institucionales suficientes para recuperar una senda de desarrollo y propone articular esas capacidades sin reemplazar las pertenencias políticas, sociales o sectoriales de quienes participan. El objetivo declarado es construir una mirada común sobre los desafíos estratégicos del país y trasladarla a los distintos ámbitos de actuación.












