El Perrando incorporó una prueba clave para pacientes con asma grave
Desde el consultorio especializado se destaca que permitirá mejorar el tratamiento y la atención.
El hospital Perrando incorporó una prueba cutánea por punción que se llama prick test. La herramienta diagnóstica es considerada de gran importancia para los pacientes con problemas respiratorios que acuden por atención.

La jefa del servicio de Neumonología Carolina Churruca explicó que las pruebas se adquirieron para formar un consultorio de asma grave.
"En nuestro servicio manejamos muchos pacientes con esa patología y tenemos muchos déficits para hacer un diagnóstico definitivo con respecto a alérgenos ambientales o a patologías que puedan estar haciendo que esta enfermedad se perpetúe o empeore y sea más difícil de controlar", describió la médica.
Los test de alergia que ahora está disponible en el hospital de Resistencia está destinado específicamente para casos de asma grave, no para otro tipo de alergias de la comunidad.

El prick test o test cutáneo de alergia es un estudio indoloro, rápido, sencillo y con ausencia de riesgos relevantes. Daniela Cabral, jefa de Residentes, explicó que lo más importante es que su utilización es bastante práctica y da mucha información acerca del fenotipo del paciente, si tiene alergia o no.
"Gracias al test podemos mejorar el tratamiento y la atención de los pacientes cambiando el enfoque". Las dos profesionales agradecieron las políticas sanitarias del Ministerio de Salud y de la dirección del hospital, para seguir creciendo; agregar el consultorio de asma grave es muy importante y también la compra de los insumos", señalaron.

Cómo funciona
El prick test es una prueba sobre la piel y un método diagnóstico que sirve para identificar a qué sustancias está sensibilizado el sistema inmunológico.
Se colocan pequeñas gotas de extractos de sustancias como polen, ácaros, alimentos o pelos de animales en el antebrazo.
En una punción superficial se coloca una gota para que el extracto entre en contacto con la piel. Es un procedimiento prácticamente indoloro y no sangra.

Después de 15 a 20 minutos se observa la reacción y si aparece una roncha rojiza con picazón (similar a la picadura de un mosquito) hay sensibilidad al alérgeno.
Un resultado positivo indica sensibilización que debe ser interpretado por un médico en conjunto con los síntomas clínicos del paciente.
Antes de la prueba se aconseja no usar antihistamínicos al menos cinco días antes de la prueba para no alterar los resultados ni cremas o lociones en los brazos el día del estudio.










