La UTN Resistencia reunió a jóvenes de la región en un desafío de programación
Durante cinco horas, los jóvenes pusieron a prueba sus conocimientos de programación, algoritmia y matemática. Los equipos de la región obtuvieron clasificaciones para la instancia regional que se disputará en noviembre en Santa Fe. Compitieron 63 estudiantes de Chaco, Corrientes y Formosa.
La UTN Resistencia fue sede de una nueva edición del certamen nacional, que reunió a 21 equipos de tres integrantes cada uno. Durante cinco horas, los jóvenes pusieron a prueba sus conocimientos de programación, algoritmia y matemática. Los equipos de la región obtuvieron clasificaciones para la instancia regional que se disputará en noviembre en Santa Fe.
La jornada convocó a aproximadamente 80 estudiantes, docentes y asistentes y convirtió a la sede Resistencia en un punto de encuentro para jóvenes interesados en la programación competitiva, la algoritmia y la resolución de problemas matemáticos.

El TAP se desarrolló simultáneamente en 15 sedes universitarias de todo el país y forma parte del proceso clasificatorio hacia las instancias internacionales del International Collegiate Programming Contest (ICPC), considerado uno de los principales certámenes universitarios de programación a nivel mundial.
Cinco horas para resolver problemas
La competencia central se extendió durante cinco horas ininterrumpidas. Los 21 equipos debieron enfrentarse a entre 10 y 15 problemas de distinta complejidad, que exigieron combinar conocimientos de programación, matemática, algoritmia y estrategias de resolución.
Cada desafío planteaba una situación concreta que debía ser solucionada mediante el desarrollo de un programa informático. Los estudiantes pudieron utilizar lenguajes como C, C++, Java, Python y Kotlin, mientras que las soluciones eran evaluadas automáticamente bajo estrictos criterios de tiempo de ejecución, consumo de memoria y, fundamentalmente, corrección.
La competencia puso además el foco en las capacidades propias de los participantes. Los equipos debieron resolver los problemas exclusivamente a partir de sus conocimientos, habilidades y trabajo colaborativo, sin asistencia de herramientas de Inteligencia Artificial.
De esta manera, el certamen buscó poner en valor competencias cada vez más relevantes para la formación tecnológica: el razonamiento lógico, la creatividad, el análisis de problemas y la capacidad de trabajar en equipo bajo presión.




Una experiencia que va más allá de competir
La actividad comenzó a las 11 con una instancia de preparación y práctica denominada warm up, destinada a que los participantes pudieran familiarizarse con el entorno y los sistemas de evaluación.
Luego se inició la competencia principal, que se extendió por cinco horas y finalizó alrededor de las 19, con el anuncio de los resultados y las palabras de clausura.
Más allá de la competencia, desde la organización destacaron el carácter formativo de la propuesta. Para los estudiantes, participar en el TAP representa la posibilidad de trasladar a una situación concreta los conocimientos adquiridos durante la carrera y enfrentarse a problemas de alta complejidad en condiciones similares a las de una competencia internacional.
La experiencia también permite establecer vínculos con estudiantes de otras instituciones, intercambiar conocimientos y conocer el nivel de preparación de jóvenes que comparten el interés por las disciplinas vinculadas al desarrollo tecnológico.




La región ya piensa en Santa Fe
El desempeño de los equipos de la región dejó además resultados alentadores, con clasificaciones para la instancia regional, que se llevará a cabo en Santa Fe durante noviembre.
Esta etapa constituye un nuevo paso dentro del camino clasificatorio que conduce a las competencias internacionales previstas para 2027 y a las instancias previas del ICPC World Finals 2027.
La participación de 63 estudiantes en la sede Resistencia refleja el creciente interés regional por la programación competitiva y las disciplinas vinculadas a la tecnología.
Para la UTN Resistencia, la realización del torneo también significó consolidar un espacio destinado a promover la formación de jóvenes en áreas estratégicas para el desarrollo tecnológico, al tiempo que fortalece la vinculación académica entre instituciones y estudiantes del Nordeste.








