Ospida sale al cruce de Femechaco y niega deuda de 300 millones
La obra social de los trabajadores gráficos atribuye la suspensión de prestaciones a un "inconveniente administrativo de alcance nacional" y asegura que los fondos para pagar están resguardados.

Luego de que la Federación Médica del Chaco anunciara la suspensión de prestaciones médicas a los afiliados de la obra social de los trabajadores gráficos a partir del 20 de julio, la Delegación Chaco de Ospida salió a responder con un extenso descargo en el que niega el monto de la deuda, rechaza cualquier responsabilidad directa en el conflicto y asegura que la situación responde a problemas administrativos que afectan a la central de la obra social en Buenos Aires.
En su comunicado, Ospida Chaco sostiene que la deuda con Femechaco equivale a aproximadamente tres períodos de facturación, pero rechaza de manera categórica la cifra de casi 300 millones de pesos que la entidad médica había hecho pública. "Dicha afirmación no refleja la realidad de las obligaciones pendientes de Ospida Chaco ni encuentra sustento en la documentación administrativa correspondiente", señala el texto, que además aclara que los recursos para cancelar las obligaciones "permanecen resguardados" y solo se aguarda la normalización de las cuentas bancarias para poder disponer de ellos.
La obra social atribuye el conflicto a un "inconveniente administrativo de alcance nacional" que afecta a Ospida Central y que generó demoras en los pagos, pero insiste en que existe "previsión económica y decisión institucional de regularizar la totalidad de los pagos una vez superado dicho impedimento". Además, la delegación chaqueña se desmarca de cualquier responsabilidad contractual directa, al recordar que el convenio con Femechaco fue celebrado hace más de catorce años entre la federación y la central porteña, y que la delegación "no reviste el carácter de parte contratante" ni posee facultades para modificar sus términos.

Una disputa con dos relatos
El comunicado de Ospida contrasta radicalmente con el mensaje que Femechaco dirigió a los afiliados, donde la federación denunciaba un "incumplimiento grave, reiterado e insostenible" y afirmaba que la deuda había sido reconocida por escrito por las propias autoridades de Ospida en abril de 2026, sin que desde entonces se hubiera pagado "un solo peso". Femechaco también reclamaba haber financiado "de su propio bolsillo" tratamientos de alta complejidad, incluyendo terapias oncológicas, y aseguraba haber agotado todas las instancias previas, incluyendo intimaciones fehacientes y denuncias ante la Superintendencia de Servicios de Salud.
Ospida, por su parte, rechaza esa caracterización y considera "impropio" afirmar que los médicos hayan costeado las prestaciones, ya que "las prestaciones fueron brindadas en el marco de un convenio vigente" cuyas condiciones prevén la facturación y el pago posterior. La obra social también precisa que no administra directamente los aportes de los afiliados, los cuales ingresan al Sistema Nacional del Seguro de Salud a través de los organismos competentes, y advierte que confundir ambos conceptos "conduce a una interpretación equivocada sobre el funcionamiento del sistema de seguridad social".
Reclamo de rectificación y reserva de acciones judiciales
En su descargo, la delegación chaqueña lamenta que la información difundida haya omitido distinguir entre las responsabilidades de Ospida Central y las de la Delegación Chaco, lo que a su juicio genera confusión entre los afiliados y afecta injustificadamente el prestigio construido durante casi treinta años de trabajo en la provincia. Por ello, exige que sus aclaraciones sean difundidas "con la misma relevancia" que la publicación original y deja expresa reserva de efectuar presentaciones administrativas y, de corresponder, acciones judiciales para defender los intereses institucionales.
Mientras tanto, los afiliados de Ospida en el Chaco quedan en medio de la disputa. Femechaco mantiene firme su postura de suspender las prestaciones el próximo lunes, aunque asegura que la medida es reversible si la obra social cancela la totalidad de la deuda. Ospida, por su parte, insiste en que la normalización es cuestión de tiempo y que los fondos están disponibles.











