Murió Carlos Robledo, una de las voces más influyentes de la ganadería chaqueña
El ingeniero agrónomo, expresidente de Fechasoru y del Consejo Profesional de Ingenieros Agrónomos del Chaco, falleció este martes. Referente del campo provincial, dedicó gran parte de su trayectoria a promover el desarrollo ganadero y la inserción del Chaco en los mercados de carne de mayor valor agregado.

El sector agropecuario del Chaco y de la región atraviesa horas de profundo pesar tras conocerse este martes el fallecimiento del ingeniero agrónomo Carlos Robledo a los 75 años, una de las figuras más representativas y respetadas de la actividad rural chaqueña.
Productor ganadero, dirigente ruralista y profesional comprometido con el desarrollo del campo, Robledo dejó una huella imborrable en las instituciones vinculadas a la producción agropecuaria. A lo largo de su extensa trayectoria ocupó cargos de relevancia, entre ellos la presidencia de la Federación Chaqueña de Sociedades Rurales (Fechasoru) y del Consejo Profesional de Ingenieros Agrónomos del Chaco (CPIACH).
Su nombre estuvo estrechamente ligado a la defensa de los intereses del sector productivo y a la búsqueda permanente de alternativas que permitieran potenciar el crecimiento de la ganadería provincial. Desde los distintos ámbitos en los que participó, sostuvo durante años la necesidad de transformar al Chaco en una provincia productora de carne y no solamente criadora de ganado, impulsando políticas y estrategias orientadas a generar mayor valor agregado y acceder a mercados nacionales e internacionales.
Reconocido por su capacidad de análisis y su conocimiento técnico, Robledo se convirtió en una referencia obligada para productores, profesionales y dirigentes rurales. Su mirada sobre la realidad del campo era escuchada con atención tanto en ámbitos institucionales como en medios de comunicación, donde aportaba regularmente opiniones y diagnósticos sobre la situación ganadera y agropecuaria.
Permanente colaborador de NORTE, compartió durante años su experiencia y conocimientos con lectores, productores y colegas, convirtiéndose en una fuente de consulta frecuente para comprender los desafíos y oportunidades de una de las actividades económicas más importantes de la provincia.
Quienes compartieron espacios de trabajo con él destacan su vocación de servicio, su compromiso con las instituciones y su permanente defensa de una producción sustentable, eficiente y capaz de generar desarrollo para el interior chaqueño. Con su partida, el Chaco pierde a un dirigente respetado, a un profesional de sólida formación y a un referente que dedicó buena parte de su vida a pensar y trabajar por el crecimiento de la ganadería y del sector agropecuario provincial.











