Abogado chaqueño impulsa dos partidos provinciales
El abogado Sandro Verón, empleado público afiliado a la Unión del Personal Civil de la Provincia (UPCP), encabeza un ambicioso operativo político de cara a las elecciones del año próximo: la conformación simultánea de dos partidos provinciales y la búsqueda de confluencias que amplíen su base de sustentación territorial.

Verón conduce personalmente los trámites para la legalización de una fuerza política propia, que se llamará La Felicidad del Chaco, al tiempo que asesora y gestiona la documentación de un segundo partido, de carácter étnico, impulsado por Rolando Gómez, quien se desempeña en el área de atención a los pueblos indígenas de la Municipalidad de Resistencia. Ambos dirigentes aspiran a que esas dos estructuras confluyan entre sí y, más adelante, con otras agrupaciones políticas provinciales, con la meta de llegar fortalecidos a los comicios del año entrante.
La normativa electoral del Chaco establece que, para obtener la personería jurídica como partido provincial, las agrupaciones deben acreditar adhesiones en al menos quince municipios, con un piso de cien firmas de electores en cada uno de ellos. Ese requisito, que obliga a desplegar una logística de recolección de voluntades en todo el territorio, es hoy el principal desafío que enfrentan Verón y Gómez.
"Estamos trabajando a pulmón, municipio por municipio, para reunir los avales que exige la ley. Necesitamos que los vecinos de cada localidad nos ayuden con su firma y, sobre todo, que se animen a participar de este proyecto que busca dar voz a los que no la tienen", expresó Verón en diálogo con este medio.
El letrado, que compatibiliza su actividad profesional con la función pública, no oculta su vocación de construir una alternativa que interpele a sectores postergados. La doble pertenencia —al ámbito sindical de la UPCP y al asesoramiento de comunidades originarias a través del trabajo de Gómez— imprime a la iniciativa un perfil que combina reivindicaciones laborales, territoriales e identitarias.
Gómez, por su parte, viene articulando desde hace meses con referentes de pueblos qom, wichí y moqoit en distintos puntos de la provincia para dotar de contenido al partido étnico. "No se trata de un sello vacío; queremos que nuestra cosmovisión esté representada en las decisiones políticas, y eso requiere una herramienta propia reconocida legalmente", señaló.
La estrategia de confluencia que proyectan no se limita a los dos partidos en formación. Verón confirmó que mantienen conversaciones preliminares con otras agrupaciones menores, frentes vecinalistas y sectores independientes con miras a conformar un frente electoral que supere las barreras de las personerías individuales y pueda competir en las elecciones provinciales del año próximo.
Mientras los plazos administrativos corren, los impulsores redoblan la convocatoria. En las últimas semanas comenzaron a desarrollar la recolección de firmas en Resistencia, y prevén extender esa metodología al interior a través de una red de voluntarios. La consigna es clara: sumar las firmas necesarias en los quince distritos, pero también construir un entramado de militancia que trascienda la carrera electoral.
"Muchos nos dicen que es difícil, pero nosotros vemos una oportunidad histórica para demostrar que la política puede hacerse desde abajo, con identidad y sin pedir permiso a las estructuras tradicionales", remarcó Verón. La provincia comienza a anotar un nuevo capítulo en su mapa político.










