La media maratón de Beijing ya tiene un campeón de metal
El humanoide "Flash" completó 21,1 km en 50 minutos y 26 segundos, pulverizando el récord mundial de Jacob Kiplimo.

El domingo pasado, en las calles de Yizhuang, al sur de la capital china, en la historia del deporte y la tecnología se escribió una página insólita. Un robot humanoide llamado "Flash" —o Shandian, "relámpago" en mandarín— cruzó la meta de la media maratón de Beijing con un tiempo de 50 minutos y 26 segundos. No solo ganó la competencia: destrozó el récord mundial humano que el ugandés Jacob Kiplimo había fijado en 57.20. La diferencia fue de casi siete minutos.
Para dimensionar el salto: hace apenas un año, el mejor robot en esta misma carrera tardó 2 horas y 40 minutos, cayéndose múltiples veces y mostrando todas las limitaciones de una robótica aún en pañales. En doce meses, la mejora fue del 70%. Lo que antes era un tropiezo constante, hoy es un velocista imparable.
Humanos y máquinas, carriles separados
El evento, denominado Beijing E-Town Half Marathon, permitió por primera vez que robots y corredores humanos compartieran escenario, aunque no el mismo carril. Para evitar colisiones y garantizar la seguridad, las máquinas corrieron por una pista separada. Más de cien robots participaron —cinco veces más que en 2025—, de los cuales el 40% compitió de forma completamente autónoma. El resto fue operado a distancia por humanos.



Curiosamente, otro robot de Honor completó el recorrido en 48.19, un tiempo aún mejor. Pero como fue controlado remotamente, el sistema de puntuación ponderada declaró vencedor autónomo a "Flash". La empresa Honor, conocida mundialmente por sus smartphones, desarrolló esta tecnología en un giro sorprendente que la coloca ahora en la vanguardia de la robótica humanóide.
Caídas, choques y un futuro que intimida
No todo fue perfección mecánica. Varios robots se desplomaron en la misma línea de salida; otros chocaron contra barreras protectoras. Pero los incidentes no empañaron lo esencial: por primera vez, una máquina con dos piernas, articulaciones y un "cerebro" de inteligencia artificial corrió más rápido que el mejor humano del mundo.
Entre el público, las reacciones fueron un cóctel de fascinación y vértigo. Han Chenyu, una estudiante de 25 años, lo resumió con honestidad: "Es bastante genial, pero como alguien que trabaja para ganarse la vida, estoy preocupada. La tecnología avanza tan rápido que podría empezar a afectar los empleos".
Xie Lei, de 41 años, que asistió con su familia, fue más filosófico: "Durante miles de años, los humanos estuvimos en la cima del planeta. Pero ahora mira los robots. Al menos en este deporte, ya nos superan. Por un lado, da un poco de tristeza. Pero por otro, la tecnología nos ha dado tanta imaginación...".

La apuesta china
Este evento no fue una rareza aislada. Detrás hay una estrategia nacional: China quiere dominar la industria robótica global. Según un estudio gubernamental, la inversión en robótica e inteligencia artificial "encarnada" alcanzó 73.500 millones de yuanes (unos 10.800 millones de dólares) solo en 2025.
Los robots humanoides ya no son rarezas de laboratorio. En China, empiezan a verse en espacios públicos y en los medios. Xie Lei vaticinó que en pocos años podrían "hacer tareas domésticas, acompañar ancianos, dar cuidados básicos o incluso trabajos peligrosos como combatir incendios".

¿El ocaso de una era?
La media maratón de robots humanoides de Beijing tiene un objetivo explícito: fomentar la innovación y popularizar las tecnologías que mueven a estas máquinas. Pero lo que mostró este domingo va más allá de la ingeniería. Por primera vez, en una prueba de resistencia y velocidad que durante siglos midió exclusivamente el límite del cuerpo humano, una máquina ganó. Y no por poco: ganó con claridad.
Queda una pregunta flotando en el aire de Yizhuang, mientras los ingenieros celebran y los atletas humanos digieren la derrota: si los robots ya corren mejor que nosotros, ¿qué otras cosas que creíamos exclusivamente humanas empezarán a hacer mejor que nosotros en los próximos años?
Por ahora, el récord es de metal. Pero la conversación recién empieza.
*Con información del Beijing E-Town Half Marathon y agencias.














