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Cuáles son los beneficios diferenciales que brinda

Por qué caminar hacia atrás es una actividad física que gana adeptos

Se trata de un ejercicio elegido por cientos de millones de personas en el mundo. La marcha "retro" va ganando espacio propio.

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La marcha retro activa grupos musculares que casi no se trabajan en la caminata tradicional.

Si viéramos a alguna persona caminando en una plaza o por el parterre de una avenida, a modo de actividad física, no nos llamaría la atención. La caminata se convirtió en una actividad física muy recomendada y a la que adhieren cien‑ tos de millones de personas en el mundo. Pero si viéramos a los caminantes ir hacia atrás, entonces sí que nos sorprenderíamos.

Y sin embargo, es una práctica que va ganando adeptos. Caminar hacia atrás, la denominada "marcha retro", fue un ejercicio que hace muchísimo tiempo se utilizó para entrenar a deportistas, especialmente en disciplinas que exigen agilidad, equilibrio y cambios de dirección. Hoy es cada vez más visible en gimnasios y entrenamientos, donde se incorpora tanto en cintas como en actividades al aire libre.

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Es importante comenzar con la marcha retro con avances progresivos hasta dominar la técnica.
Crédito: Freepik.

POR QUÉ SIRVE

Los efectos positivos de esta tendencia han sido objeto de creciente interés en la comunidad científica y entre profesionales de la salud. A diferencia de la marcha convencional, este movimiento activa grupos musculares poco utilizados, como los cuádriceps y los músculos de las caderas, y modifica la carga mecánica sobre las articulaciones.

Nicole Haas, especialista clínica en ortopedia en Boulder, Colorado, destaca: "El mayor beneficio es la capacidad de modificar la carga mecánica del cuerpo y desafiar el cerebro y el sistema de equilibrio con una tarea novedosa".

Además, estimula músculos, tendones y articulaciones de manera diferente a la caminata hacia adelante. En el terreno de la rehabilitación y la fisioterapia, ha mostrado ventajas específicas. Janet Dufek, profesora de kinesiología y ciencias de la nutrición en la Universidad de Nevada, ha investigado la locomoción hacia atrás durante más de dos décadas.

Según sus hallazgos, caminar en reversa aumenta la flexibilidad lumbar y de los isquiotibiales, reduce el dolor lumbar y mejora el equilibrio y la estabilidad. Estos efectos explican su inclusión en programas de recuperación para personas con dolor articular o problemas en la rodilla, como la osteoartritis.

El Colegio Americano de Medicina del Deporte informa que, además, quema un 40% más de calorías por minuto que hacerlo hacia adelante, lo que posiciona esta práctica como un ejercicio eficiente para quienes buscan perder peso o mejorar su condición física. Por eso, la "marcha retro" se está expandiendo lentamente como un ejercicio alternativo que aporta beneficios diferentes a los que puede brindar la caminata clásica, tan popular hoy en día.

Práctica que no solo beneficia al cuerpo

Los beneficios de caminar "marcha atrás" no quedan únicamente en el aspecto físico. También beneficia al cerebro. Ashwini Nadkarni, profesora adjunta de psiquiatría en la Facultad de Medicina de Harvard, explica que puede "mejorar el funcionamiento ejecutivo" porque requiere mayor atención y concentración, ya que favorece la percepción espacial y la coordinación.

Un estudio demostró que personas que caminaban hacia atrás durante 10 a 15 minutos, tres o cuatro veces por semana, lograron mejo ras superiores en equilibrio y estabilidad comparados con quienes lo hacían hacia adelante o permanecían in activos. Otros trabajos lo han asociado con tiempos de re acción más rápidos y mejor memoria a corto plazo.

CUIDADOS

La Universidad McGill de Montreal advierte sobre los riesgos asociados, especial mente en personas mayores o con movilidad reducida. Se documentaron casos de caídas en entrenamientos supervisados, por lo que se recomienda la presencia de al menos dos fisioterapeutas o el uso de dispositivos de asistencia y barras para lelas, especialmente en en tornos clínicos.

Los especialistas consideran que este ejercicio debe integrarse, ante todo, en personas que tengan necesidades específicas, como pacientes en rehabilitación o deportistas que lo requieran para su disciplina. Pero en realidad lo pue de practicar cualquier persona, aunque hay que ser conscientes de los riesgos y de que, como toda actividad física que se emprende por primera vez, conviene avanzar progresivamente y tomar confianza con la técnica del ejercicio.

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